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3.6.13

Russian ballerina by Katya Gridneva


Katya was born in 1965 in the Ukraine. She started drawing classes at the world renowned Academy of Fine Arts in St Petersburg in 1991 and went on to begin the full art course in 1993. She won first prize for her portraits at the end of her first year of studies and graduated in June 1999.

31.1.13

31.12.12

Elsa Schiaparelli by David Cessac



Elsa Schiaparelli by David Cessac



The Met’s Spring 2012 Costume Institute exhibition, ‘Schiaparelli and Prada : Impossible Conversations’, that explores the affinities between these two famous Italian designers, is a good occasion to present a few cartoons drawn by David Cessac around Elsa Schiaparelli’s ‘works of art’.

Schiaparelli, who was a leading Parisian fashion designer of the 1920s and 30s, collaborated with many surrealist artists. Some of her iconic pieces such as the Lobster Dress (designed with assistance from Salvador Dali), the Music Dress or her monkey fur high-heeled boots, represent an amazing source of inspiration for a cartoonist, not only for their very graphic structure, but also for their fantasy and their witty humor.

20.11.12

Salvador Dali - Le Centre Pompidou

Le Centre Pompidou rend hommage à l'un des créateurs les plus complexes et prolifiques du XXème siècle : Salvador Dalí. Plus de trente ans après la rétrospective que l'institution lui avait consacrée en 1979-1980, cette exposition demeure à ce jour le plus grand succès de fréquentation de son histoire. 

Salvador Dali  - Le Centre Pompidou
21 nov 2012 / 25 mars 2013

BRASSAÏ
Dalí et Gala dans son appartement de Paris, 1932 - Droits d’image de Gala et Salvador Dalí réservés.
Fundació Gala-Salvador Dalí, Figueres, 2012

Freud / Watteau

El Museo Thyssen-Bornemisza presenta a partir del 20 de noviembre la cuarta entrega de , la serie de nuevas instalaciones de obras de las Colecciones organizada con motivo de su 20 aniversario. Este último montaje del año pone el broche de oro a doce meses de celebraciones, ya que la figura del propio Barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza es el eje sobre el que se articula la relación entre dos grandes artistas: Lucian Freud (1922-2011) y Jean-Antoine Watteau (1684- 1721). 

En esta ocasión, la instalación incluye además dos obras invitadas: Retrato del barón H.H.Thyssen-Bornemisza (Hombre en una silla) (1985) y Dibujo de Gran interior W11 (según Watteau) (1983), préstamos de colecciones privadas. Ambas acompañarán en la sala mirador de la primera planta a otros dos cuadros de Freud y uno de Watteau pertenecientes al Museo: Retrato del barón H.H.Thyssen-Bornemisza (1981-1982), Reflejo dorado con dos niños (Autorretrato) (1965) y Pierrot contento (c. 1712). Un fragmento de este último, adquirido por el Barón Thyssen en 1977, sirvió de fondo al primer retrato que le hizo el pintor inglés entre 1981 y 1982; Freud tenía colgada en su estudio una reproducción de esta pequeño cuadro que representa a un grupo de personajes de la Commedia dell'arte en medio de un frondoso jardín; Pierrot, ataviado con su característico traje blanco, se sitúa en el centro de la composición. En su retrato, Heinrich Thyssen está colocado en el mismo lugar, incluso da la impresión de que adopta su misma postura y expresión. 

22.10.12

Exposición. María Blanchard



Exposición. María Blanchard
Vista de sala  ©Joaquin Cortés/Román Lores
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 2012

La exposición monográfica sobre María Blanchard (Santander, 1881 – París, 1932), organizada por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y la Fundación Botín coincidiendo con el 80º aniversario de su desaparición, busca reivindicar el trabajo de esta artista española, cuya entrega total al mundo del arte le valió para convertirse en una de las grandes figuras de la vanguardia de comienzos del siglo XX.

Después de ser mostrada en la sede de la Fundación Botín de Santander su etapa cubista, la exposición recala en Madrid, donde amplía su discurso. El Museo Reina Sofía presenta una retrospectiva que abarca por completo la trayectoria artística de Blanchard a través de 74 obras, la mayoría de ellas pinturas. Además, reúne una selección de once dibujos que permiten al visitante percibir el virtuosismo técnico de esta artista, así como una variada documentación en torno a la figura de Blanchard.

La exposición narra, cronológicamente, la trayectoria profesional de María Blanchard, diferenciando tres etapas artísticas. La primera sala está dedicada a su Etapa de Formación (1908-1914) y presenta algunas de sus obras más tempranas, en las que queda reflejada la influencia de sus diferentes maestros. El recorrido expositivo continúa revelando 35 pinturas de su periodo Cubista (1913-1919), movimiento al que Blanchard se adscribe en París y al que aporta plasticidad y sentimiento. A continuación, y como nexo de unión entre esta etapa y la siguiente, la muestra reúne en una sala casi una docena de dibujos cubistas y figurativos realizados por Blanchard en ambas etapas. Para terminar, la última gran sala de esta retrospectiva concentra, bajo el epígrafe Retorno a la Figuración (1919-1932), su última fase artística en 26 pinturas. En esta última década de su vida, la obra de Blanchard evoluciona alejándose del cubismo para regresar a la figuración.

Coetánea de Picasso, Gargallo, Diego Rivera, Juan Gris, Jacques Lipschitz o André Lothe, María Blanchard perteneció a una generación de creadores de gran relevancia. Sin embargo y a pesar de que trabajó junto a varios de ellos, una serie de hechos ajenos a su devenir artístico provocaron que la artista no consiguiera, en igual medida, ese reconocimiento. “Esta muestra trata de poner en valor la aportación de una mujer entregada en su totalidad al arte durante los primeros años del siglo XX y a la que su amigos, grandes artistas, reconocieron como otra grande”, aclara Mª José Salazar, comisaria de la exposición.

PUBLICACIÓN
Con motivo de la exposición, el Museo Reina Sofía y la Fundación Botín han publicado un libro sobre la vida de María Blanchard, que analiza sus diferentes etapas artísticas y contiene las reproducciones de todas las obras expuestas en ambas sedes. La publicación ha sido editada por Carmen Bernárdez e incluye textos de Eugenio Carmona, María Dolores Jiménez-Blanco, Griselda Pollock, Xon de Ros y Gloria Crespo, así como de la comisaria de la exposición, María José Salazar.

María Blanchard
16 de octubre de 2012 - 25 de febrero de 2013
(Edificio Sabatini / Nouvel)
Museo Reina Sofía - Madrid



María Blanchard
Composición cubista-naturaleza muerta verde con lámpara, 1916-1917
Óleo sobre lienzo - 92X72 cm
Colección LL-A. Madrid

7.9.12

Orientalismos en las colecciones Thyssen-Bornemisza

Siguiendo con la celebración del 20 Aniversario, el Museo Thyssen-Bornemisza presenta a partir del 11 de septiembre la tercera entrega de , un ciclo que, a través de los cuadros de las colecciones del museo, busca incentivar en el público una mirada pausada y reflexiva que favorezca nuevas interpretaciones de las obras expuestas.

Con el título Orientalismos en las colecciones Thyssen-Bornemisza, la instalación –situada en el balcón-mirador de la primera planta, de acceso directo desde el hall y entrada libre-, se centra en los diferentes modos de representación de Oriente y lo exótico en la pintura occidental. A través de una selección de ocho obras de artistas como Eugène Delacroix, Antonio Guardi, William Merritt Chase o August Macke, el visitante encontrará un Oriente sin límites precisos, incluso a veces imaginado, que responde tanto a la necesidadde nuevas fuentes de inspiración como a la atracción por lo exótico como algo diferente y extraño.

En el siglo XVIII, aunque la influencia oriental se centra en las artes decorativas, la pintura muestra la asociación que se hace de Oriente con el lujo y el esplendor. La Escena en el jardín de un serrallo (c. 1743) de Antonio Guardi, perteneciente a la serie del artista dedicada a escenas de la corte de Constantinopla, es un claro ejemplo de esta tendencia.



Ya en el siglo XIX la seducción por lo oriental llevó a muchos artistas a viajar al norte de África. Entre los pioneros, Eugène Delacroix, cuyo viaje se convirtió en una experiencia estética determinante: la deslumbrante luz, el paisaje, la sensualidad y el misterio de sus gentes produjeron una transformación innegable en su obra posterior. En la muestra se han incluido dos obras El duque de Orleans mostrando a su amante (c. 1825-1826) y Jinete árabe (c. 1854) en la que, como consecuencia de su estancia, el pintor se aparta del exotismo descriptivo y tópico del cuadro anterior y muestra una imagen más cotidiana y real.

La instalación también trata la influencia oriental que derivó hacia el Japonismo. Este nuevo diálogo con lo oriental ya no se basa en la suntuosidad, sino en sus propiedades formales que serán una referencia para los nuevos lenguajes de la modernidad, en especial el impresionismo y el simbolismo. Es el caso de los pintores americanos William Merritt Chase y Frederick Frieseke presentes con dos retratos, El quimono (c.1895) y Malvarrosas (c. 1912-1913), en los que la delicadeza del mundo femenino se vincula a la opulencia y la elegancia oriental. El recorrido se cierra con otro retrato femenino del alemán August Macke, Mujer en un diván (1914), realizado en un viaje a Túnez junto a Paul Klee y Louis Moilliet e inspirado en un harén.

Orientalismos en las colecciones Thyssen-Bornemisza
Del 11 de septiembre al 11 de noviembre de 2012
Museo Thyssen-Bornemisza
Comisaria: Paloma Alarcó. Jefe de Conservación de Pintura Moderna del Museo Thyssen- Bornemisza


21.8.12

Abstract Expressionism

The remarkable impact of Jackson Pollock, Morris Louis and their contemporaries is still felt today. Leading American scholars Branden Joseph, Ellen Landau, Michael Leja and Richard Shiff join Australian experts to explore the development, reach and influence of Abstract Expressionism. Presented in association with the United States Studies Centre, University of Sydney and supported by the Terra Foundation for American Art.

The symposium is convened by Roger Benjamin, Professor of Art History at United States Studies Centre & Department of Art History and Film Studies, University of Sydney, and Lucina Ward, Curator, International Painting and Sculpture, National Gallery of Australia, Canberra.

Helen Frankenthaler
Other generations 1957 - oil on canvas
National Gallery of Australia, Canberra Purchased 1973 © Helen Frankenthaler

29.7.12

Mark Rothko


Mark Rothko Sin título (Untitled) 1952-53
Guggenheim Bilbao Museoa
Características: Óleo sobre lienzo 300 x 442,5 cm


 
Mark Rothko, una de las figuras centrales de la Escuela de Nueva York, es conocido principalmente por su lenguaje maduro, que pudo verse por primera vez en sus pinturas de 1949, grandes composiciones formadas por campos rectangulares amontonados y vacilantes de colores luminosos. Rothko rechazaba categóricamente que se interpretara su obra en términos estéticos, meramente formales, e insistía que: "No me interesan las relaciones del color o de la forma o de ninguna otra cosa". Utilizaba más bien medios abstractos para expresar "emociones humanas fundamentales: la tragedia, el éxtasis, la funesta fatalidad..." procurando con todo empeño crear un arte de una intensidad abrumadora para un mundo secular. Los espectadores que se derrumbaban y lloraban ante sus cuadros experimentaban, como decía el artista, "la misma experiencia religiosa que yo sentí cuando los pinté"1.

La obra Sin título del Museo Guggenheim Bilbao fue colocada en un lugar destacado en una exposición que se celebró en 1954 en el Art Institute of Chicago, la primera exposición individual de la obra madura de Rothko en un museo americano relevante. La muestra consistía en ocho pinturas cuidadosamente distribuidas en una galería relativamente compacta y de techo bajo. Sin título, que colgaba libremente del techo junto a la entrada, dominaba el espacio y recibía a los visitantes con una frontalidad inevitable que no les proporcionaba ningún refugio en la distancia2. El tamaño era un aspecto muy importante para Rothko. Como explicó en una conferencia en 1951, no pintaba a gran escala para crear algo "grandilocuente y pomposo" sino "precisamente porque quiero ser íntimo y humano. Pintar un cuadro pequeño significa situarte fuera de tu propia experiencia, abordar la experiencia desde un estereóptico o de un microscopio. Sin embargo, si pintas cuadros grandes, tú estás dentro. No es algo que tú impongas"3.

A finales de la década de 1950 y en la década de 1960, Rothko recibió encargos para crear diversos conjuntos murales para espacios interiores concretos: el restaurante Four Seasons en el Edificio Seagram de Nueva York (una selección de los cuales fue donado a la Tate londinense como "Sala Rothko"), el Holyoke Center de la Universidad de Harvard y lo que se conoció como la Capilla Rothko de Houston. Aunque Sin título es una obra autónoma y no fue concebida para un lugar concreto, esta pieza de dimensiones monumentales, una de las dos pinturas de este período de tal tamaño, puede considerarse como uno de los primeros verdaderos murales de Rothko. La pintura es algo inusual por su horizontalidad, ya que Rothko prefería el formato vertical. Más tarde, creó varias obras aisladas en formato horizontal pero su expansión lateral no era tan extrema. Aquí, si el espectador se coloca relativamente cerca tal y como pretendía el artista, este formato se extiende más allá de su campo de visión lateral, de manera que la pintura parece expandirse y sobrepasar sus propios límites.

Notas:
1. Mark Rothko, citado en Selden Rodman, Conversations with Artists, David-Adair, Nueva York, 1957, pp. 92-94; reimpreso en Miguel López-Remiro (ed.), Mark Rothko: Escritos sobre arte (1934-1969), Yale University Press, New Haven, Connecticut, 2006, p. 177.

2. La cuestión sobre qué obra ocupaba este lugar en la exposición ha generado cierta confusión. El material relativo a la exposición hace referencia a esto como No. 10. David Anfam concluye que lo más probable es que se tratara de la obra del Museo Guggenheim Bilbao. Véase David Anfam, Mark Rothko: The Works on Canvas, Yale University Press, New Haven, Connecticut, 1998, p. 72, 100 n. 35 (n.º cat. 483).

3. Mark Rothko, en "A Symposium on How to Combine Architecture, Painting, and Sculpture," Interiors, 10, mayo de 1951, p. 104. Transcripción y traducción en López-Remiro (ed.), op. cit., p. 120. El simposio, organizado por Philip Johnson, se organizó en el Museum of Modern Art, Nueva York, en 1951.


Fuente(s):
Oliver Wick, "Mark Rothko", en Colección del Museo Guggenheim Bilbao, Museo Guggenheim Bilbao, TF Editores, Bilbao/Madrid, 2009.

Jennifer Blessing, "Mark Rothko", en Nancy Spector (ed.), Guggenheim Museum Collection: A to Z, Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York, 2009.

©Guggenheim Bilbao Museoa

18.7.12

El enfant terrible de Viena


 Gustav Klimt, Beethovenfries (detail) © Vienna, Belvedere

Un inusitado estudio de Klimt que contempla el conjunto de su obra en el contexto de sus contemporáneos.

Los innumerables eventos organizados en conmemoración del 150.º aniversario del nacimiento de Gustav Klimt demuestran el enorme interés que continua despertando. No obstante, ni la prensa ni el público necesitan grandes efemérides para hablar del artista. Solo en agosto de 2011 se publicaron en internet más de doscientos artículos sobre él, frente a los escasos setenta que mereció Rembrandt durante ese mismo periodo de tiempo. Su constante presencia en los medios animó al editor Tobias G. Natter a plantearse el valor que podría tener la compilación del presente libro. En vida, Klimt fue una estrella controvertida cuya obra despertaba pasiones, un representante del modernismo que al mismo tiempo encarnaba la tradición. Sus cuadros polarizaron y enfrentaron al mundillo artístico. La prensa y el público en general se vieron divididos por una pregunta muy concreta: ¿A favor o en contra de Klimt?

El presente volumen, por tanto, concede especial atención a las voces contemporáneas de Klimt a través de una serie de ensayos en los que se examinan las reacciones ante su obra a lo largo de su carrera. La temática abarca desde el modo en que el artista retrata a la mujer hasta el cambio de rumbo hacia el paisajismo en la segunda mitad de su vida. El tópico de que Gustav Klimt era un hombre parco en palabras que rara vez puso sus pensamientos por escrito queda desmentido: esta monografía incluye nada menos que 231 cartas, tarjetas, escritos y otros documentos; casi toda la correspondencia que se conoce de Klimt. Esta efusión de material de archivo, que el presente volumen reúne por vez primera a semejante escala, supone una importante contribución a las labores de estudio del artista.

Tobias G. Natter estudió historia del arte e historia en las universidades de Innsbruck, Munich y Viena. Trabajó en la Österreichische Galerie Belvedere de Viena durante quince años. De 2001 a 2002 fue comisario de la Neue Galerie de Nueva York. Desde 2006 hasta 2011 dirigió el Museo de Vorarlberg de Bregenz y fue responsable de las nuevas instalaciones del museo y la reorganización de la colección. Desde octubre de 2011 ha sido el director del Museo Leopold de Viena. Sus abundantes publicaciones y su concepción y organización de exposiciones sobre el tema “Viena en torno al 1900” han hecho de él un experto reconocido internacionalmente en el arte vienés del cambio de siglo.

Klimt
Tobias G. Natter - Taschen
Tapa dura, 29 x 39,5 cm, 676 páginas, € 150
ISBN 978-3-8365-2795-8
Edición: Inglés
Disponibilidad: 09/2012


9.7.12

Regarding Warhol: Sixty Artists, Fifty Years



Andy WARHOL, "Andy Warhol", hand-signed Offset Print.
From an signed VIP-catalog from 1982; Hand signed by Andy Warhol in black pen


Regarding Warhol: Sixty Artists, Fifty Years
September 18—December 31, 2012
Exhibition Location:  The Tisch Galleries
The Metropolitan Museum of Art, 1000 Fifth Avenue, New York, NY 10028


For decades, critics have observed that Andy Warhol’s influence is dominant in contemporary art, but as of yet no exhibition has explored its full nature or extent. Regarding Warhol: Sixty Artists, Fifty Years at The Metropolitan Museum of Art is the first major exhibition to do so through approximately 45 works by Warhol alongside 100 works by some 60 other artists. This innovative presentation, structured in five thematic sections, juxtaposes prime examples of Warhol’s paintings, sculpture, and films with those by other artists who in key ways reinterpret, respond, or react to his groundbreaking work. The exhibition shows the dialogue and conversation between works of art and artists across generations.

The exhibition is made possible by Morgan Stanley. Additional support is provided by the Gail and Parker Gilbert Fund and The Daniel and Estrellita Brodsky Foundation. The exhibition is supported by an indemnity from the Federal Council on the Arts
and the Humanities.

Regarding Warhol opens with Warhol’s fascination and engagement with the imagery of everyday life in the section “Daily News: From Banality to Disaster.” His interest in commonplace or banal subject matter found in newspapers and magazines led him to create his early depictions of tabloid advertisements and press coverage of disasters. These works were clearly influential for other artists working at the time, such as Sigmar Polke and Hans Haacke, who took on similar subject matter. Key examples by younger contemporary artists such as Vik Muniz and Sarah Lucas are indicative of artists’ continued engagement with the news of the day. Also explored in this section is Warhol’s interest in items of American consumer culture of the 1960s (Brillo Soap Pads Box, 1964) and its connection to later artists who appropriate objects from the supermarket or the department store, including Jeff Koons, Robert Gober, and Damien Hirst.

Just like his interest in the packaging of consumer goods, Warhol was fascinated by the “packaging” of celebrities, which for him evolved into an engagement with portrait-making that is explored in the second section of the exhibition, “Portraiture: Celebrity and Power.” The best of Warhol’s notable portraits of celebrities, such as Red Jackie (1964) and Turquoise Marilyn (1964), are paired with contemporary examples by Elizabeth Peyton, Karen Kilimnik, and Cindy Sherman. Warhol’s portrayals of artists, poets, and musicians of his day are installed alongside similar examples by leading artists including Alex Katz and Chuck Close. Links between Warhol’s practice of society portraiture of the 1970s, as well as his artistic engagement with political figures (particularly Mao [1973]) and the work of later artists, are also explored here.

The exhibition’s third section, “Queer Studies: Camouflage and Shifting Identities,” outlines Warhol’s importance as an artist who broke new ground in representing issues of sexuality and gender in the post-war period. Warhol’s enigmatic persona developed over the course of his career is well represented by his last Self-Portrait (1986). In this work, made the year before his untimely death, his visage is concealed by a veil of camouflage. This iconic work opens a section devoted to frank representations of the male body that share their subject and composition with Warhol’s Torso from Behind (1977)—as in David Hockney’s Boy about to Take a Shower (1964) or Robert Gober’s Untitled (1990). This section also strives to represent a new openness toward different varieties of queer identity that Warhol’s oeuvre ushered in, largely through work by photographers such as Catherine Opie, Richard Avedon, Peter Hujar, or Robert Mapplethorpe.

The last two sections of the exhibition deal in diverse ways with the proliferation of images so inherent to Warhol’s projects. In “Consuming Images: Appropriation, Abstraction, and Seriality,” Warhol’s groundbreaking use of preexisting photographic sources, often endlessly repeated (Baseball, 1962), his appropriation of art history (Mona Lisa, 1963), and his interest in abstraction (Oxidation Painting, 1978), for example, are grouped with work by Pictures Generation artists such as Richard Prince and Cindy Sherman for their uses of appropriation, or with contemporary painters like Christopher Wool, whose patterned painting Untitled plays with all-over abstraction and seriality in Warholian ways.

For the final section of the show, “No Boundaries: Business, Collaboration, and Spectacle,” Warhol’s interest in artistic partnership through filmmaking, magazine publishing, and design is highlighted. Also foregrounded is his fascination with creating environments that envelop the viewer entirely—the Gesamtkunstwerk of his all-over Flowers installations and his wallpapered gallery walls inspired other artists to extend their practice beyond the traditional spaces of the rectangular canvas into the world beyond. The works in this section range from Polly Apfelbaum’s floor-installed fabric piece, Pink Crush (2007), to a selection of Ryan Trecartin’s collaboratively created videos.

Regarding Warhol: Sixty Artists, Fifty Years is organized by Mark Rosenthal, guest curator, with Marla Prather, Curator, Ian Alteveer, Assistant Curator, and Rebecca Lowery, Research Assistant, in the Department of Modern and Contemporary Art at The Metropolitan Museum of Art.

The catalogue accompanying the exhibition includes an essay by Mark Rosenthal, 13 artist interviews by Prather, and additional contributions by Alteveer and Lowery. It is published by The Metropolitan Museum of Art and distributed by Yale University Press.

The catalogue is made possible in part by the Mary and Louis S. Myers Foundation Endowment Fund.

In conjunction with the exhibition, a variety of education programs will be offered. Highlights include a Sunday at the Met program on October 21, at 3:00 p.m.; gallery talks on the permanent collection on the theme of “influence,” including talks by exhibition artists Deborah Kass and Kalup Linzy; and films.

The Audio Guide program is sponsored by Bloomberg. For the duration of the exhibition, two of Warhol’s Ten-Foot Flowers (1967) from The Met’s collection will be on view in the Great Hall.

24.6.12

La Carmencita by John Singer Sargent




La Carmencita - John Singer Sargent (1856-1925)
  Date: 1890. Impressionism
Portrait - Oil on canvas
Museum: Musée d'Orsay - París, France

4.6.12

Ernst Ludwig Kirchner (1880-1938)

Ernst Ludwig Kirchner (1880-1938)
© Foto: Jörg P. Anders


"Los colores son la alegría de la vida"
Kirchner

Dresde. Años tempranos y la creación de Brücke, 1905-1911
Estudiante de arquitectura en Dresde, Kirchner conoce la obra de grandes maestros de la vanguardia finisecular, como Van Gogh y Matisse, en los que destaca la importancia del color. Partiendo de estas influencias, Kirchner comenzará a desarrollar un estilo propio, basado en largas y fluidas pinceladas de colores vibrantes.

En 1905 conoce en Dresde a los artistas Fritz Bleyl, Erich Heckel y Karl Schmidt-Rottluff, con los que funda el grupo Brücke, el primero que desarrolla el expresionismo. Brücke sentará las bases de uno de los movimientos más determinantes de las vanguardias artísticas del siglo XX.

Poco a poco, el grupo se va ampliando con la presencia de Max Pechstein, Otto Mueller, el suizo Cuno Amiet, el holandés Kees van Dongen, el finlandés Akseli Gallen-Kallela y, aunque sólo temporalmente, Emil Nolde. En su manifiesto fundacional aparecen tres términos programáticos, a los que Kirchner se mantendrá fiel durante toda su vida: libertad vital, espontaneidad y autenticidad. En su búsqueda de un lenguaje formal propio, el retrato y los cuadros de figuras, siempre inspirados en el primitivismo, y la vivencia y sentimiento interior, jugarán un papel relevante.

Expresionismo en Berlín, 1911-1915
Los años berlineses dan paso a un lenguaje rotundamente expresionista: las formas se hacen más angulosas, los colores son más estridentes y las perspectivas muestran contrapicados más radicales. El ambiente de las calles de la gran ciudad se convierte en su principal fuente de inspiración.

En esta etapa, Kirchner muestra una gran riqueza en sus técnicas: emplea el grabado con gran maestría, y encuentra en el dibujo un dinamizador y un campo de experimentación importante para todo su trabajo. En este sentido, guardará celosamente sus dibujos toda su vida. Además, impulsa de forma evidente la escultura, trabajada en etapas anteriores, pero que ahora se convierte en el principal complemento de sus manifestaciones artísticas.

Durante sus años berlineses, Kirchner pasa largas temporadas en la isla de Fehmarn, junto al mar Báltico, donde realiza numerosas pinturas, dibujos, pasteles y grabados, en los que predomina el desnudo al aire libre, un tema recurrente de su producción, que formula la unión ideal del hombre con la naturaleza.

Sus obras de estos años aparecen con frecuencia impregnadas por una marcada deformación y ansiedad, que revela una inquietud personal y psíquica que conducirá, al final de esta etapa, a una fuerte crisis nerviosa.


Ernst Ludwig Kirchner: Erna, 1930, Pinakothek der Moderne, München

Tiempo de crisis, 1915-1917
A pesar de su gran éxito social y artístico, el exceso de trabajo, su vida desorganizada en la ciudad y el excesivo consumo de drogas van minando la salud del artista. Durante la Primera Guerra Mundial, Kirchner sufre un colapso, por el que permanecerá ingresado en distintos sanatorios de Alemania y Suiza. Continúa, no obstante, participando en exposiciones.

Durante su enfermedad, continúa trabajando, y produce algunas de sus obras más sorprendentes. Sus autorretratos denotan el miedo y la angustia ante los acontecimientos bélicos y ante sí mismo. Además, los diversos retratos de médicos, enfermeros y pacientes en el sanatorio de Kreuzlingen constituyen uno de los conjuntos más ricos de su producción de estos años.

Primeros años en Davos, 1917-1925
En 1917, Kirchner llega por primera vez a Davos y en 1918 se establece definitivamente allí, donde permanecerá el resto de su vida. Además de continuar con sus temas clásicos, comienza a retratar la vida campesina de los paisajes alpinos. Profundo urbanita, Kirchner termina sintiéndose fascinado por la vida rural de los Alpes. Su nuevo entorno le aporta una intensa experiencia visual y cromática. “Es aquí donde se aprende a valorar la verdadera dimensión del color”, decía. En Suiza, Kirchner será considerado como uno de los grandes pintores de las montañas alpinas.
    
El cromatismo intenso y el trazo nervioso de su lenguaje en los años berlineses van cediendo poco a poco ante composiciones más planas y sosegadas, con colores más claros y tamizados. Asimismo, inspirándose en técnicas de bordado y tejido rurales, construye sus composiciones a base de manchas de color yuxtapuestas, conformando el denominado “estilo tapiz”.

A pesar de su retiro, Kirchner sigue cosechando éxitos y participando de la vida artística: en 1923 tiene lugar en Zúrich una gran exposición de su obra. También, cuenta con la admiración del grupo de artistas Rot-Blau (Rojo-Azul), creado por los suizos Albert Müller, Hermann Scherer y Paul Camenisch, en cuya obra se manifiesta la inspiración del expresionismo de Brücke y, especialmente, de Kirchner, al que visitan con frecuencia en Davos.

Abstracciones: Davos, 1925-1938
La última sección de la exposición constituye uno de los grandes descubrimientos de la misma. Kirchner permanece atento a las novedades artísticas durante su retiro en los Alpes suizos.  En 1925 se produce un punto de inflexión. Kirchner adopta un lenguaje abstracto, estático y ornamental, aunque aún dominado por la fuerza del color. En esta etapa se entrelazan imaginación y observación de la naturaleza. Su cercanía estética con Picasso, Léger, Le Corbusier y la Bauhaus resulta notable.

Nunca llegará a prescindir del todo del natural, considerado como punto de unión entre sus estilos y elemento clave para la comprensión de su arte.

Kirchner sigue con preocupación el ascenso del nazismo. Con la incautación de las obras por parte de los nazis, 639 de sus obras – consideradas “arte degenerado” – son retiradas de los museos alemanes, y Kirchner es expulsado de la Academia de las Artes prusiana. Por otra parte, la anexión de Austria a Alemania en 1938 lleva a sospechar una posible invasión de Suiza. Kirchner destruye entonces parte de su obra y se suicida el 15 de junio de 1938.

Ernst Ludwig Kirchner Dos mujeres con una palangana (Two Women with Washbasin), 1913.
Óleo sobre lienzo, 121 x 90,5 cm. Städelsches Kunstinstitut, Francfort

3.6.12

Le salon de Coco Chanel, 1921

Edouard Vuillard (1868-1940)

Surgido de un medio modesto –su madre era corsetera–, Vuillard se orienta muy pronto a la pintura. En el liceo Condorcet, donde enseñaban Bergson y Mallarmé, conoce a Ker-Xavier Roussel y Aurélien Lugné-Poe que lo introducen a principios de 1889 en el grupo de los nabis junto a Ranson, Sérusier, Denis y Bonnard. El estilo de Vuillard se construye entonces sobre una paradoja fecunda. Apasionado por el arte de los museos -Le Sueur y Chardin-, en esta época se dedica también al sintetismo de los nabis, de modo que llega a formar parte de la vanguardia y de sus guías, junto con Émile Bernard y Gauguin. La pintura de Vuillard despliega una sorprendente sucesión de invenciones, de encuadres inéditos y de radicalismo cromático. Multiplica las composiciones audaces en las que algunas líneas encierran las figuras simbólicamente expresadas en colores violentos (Les Lilas y Autoportrait octogonal, colecciones particulares). Ningún otro ha llevado tan lejos la tentación de lo indescifrable (Les Débardeurs, colección particular), practicando una especie de abstracción anticipada. Musée d'Orsay
E.Vuillard: Le salon de Coco Chanel, 1921
Archives Vuillard, Paris
 

21.5.12

Museo Thyssen-Bornemisza - Madrid


Rostros y manos, pintura germánica antigua y moderna

Coincidiendo con la celebración de su 20 aniversario, el Museo Thyssen-Bornemisza ha puesto en marcha diversas actividades para conmemorar su apertura. En este contexto se inscribe , un ciclo expositivo cuyo objetivo es incentivar en los visitantes un juego de conexiones y divergencias entre obras de distintas épocas y estilos procedentes de las colecciones del propio Museo.


A partir del 22 de mayo se presenta, en la sala mirador de la primera planta -con acceso directo desde el hall central y entrada libre-, la segunda entrega de esta serie, con el título Rostros y manos, pintura germánica antigua y moderna. La muestra propone una confrontación entre el Renacimiento germánico y el Expresionismo y la Nueva Objetividad que surgen en Alemania tras la Primera Guerra Mundial, con obras de Alberto Durero, Lucas Cranach el Joven, Otto Dix o Max Beckmann, entre otros. Tanto en el Renacimiento como en el siglo XX los artistas de estos movimientos se interesaron por el hombre y su imagen, así como por su exaltación a través del arte. Para estos ideales el retrato era el vehículo perfecto, lo que contribuyó al gran auge que tuvo en ambas épocas. El retrato constituye uno de los géneros pictóricos de mayor calidad y cantidad de la Colección Permanente del Museo Thyssen-Bornemisza. Su importancia dentro de la tradición pictórica alemana explica la preferencia por este género del primer barón Thyssen-Bornemisza y de su hijo y fundador del Museo, Hans Heinrich.


Una mirada atenta a la selección de obras que se presenta en este nuevo montaje permitirá al espectador advertir la influencia que los maestros antiguos alemanes ejercieron sobre artistas como Otto Dix o Max Beckmann a principios del siglo XX. A pesar de su lejanía en el tiempo, es posible observar su proximidad técnica y teórica en aspectos como la similitud en los esquemas de representación, el interés por el detalle y el realismo, así como la obsesión por retratar la personalidad y la psicología de los personajes a través de los rostros y de las manos.

Rostros y manos, pintura germánica antigua y moderna 
Del 22 de mayo al 2 de septiembre de 2012
Museo Thyssen-Bornemisza
Comisaria: Dolores Delgado, área de Pintura Antigua del Museo Thyssen-Bornemisza


Horario: de martes a domingo de 10.00 a 19.00 h. A partir del 12 de junio, los lunes y los
domingos de 10.00 a 19.00 h. y de martes a sábado de 10.00 a 23.00 h.
Museo Thyssen-Bornemisza, Paseo del Prado, 8. Madrid.
Balcón-mirador de la
primera planta, con acceso directo desde el hall central.
Acceso gratuito

25.8.11

Kazimir Malevich. Pintor ruso


Woman Figure by Kasimir Malevich. Completion Date: c.1932
The Russian Museum, St. Petersburg, Russia.

(Kiev, actual Ucrania, 1878-Leningrado, actual San Petersburgo, 1935) Pintor ruso. Después de estudiar arte en una academia privada de Moscú, pintó primero cuadros de tipo impresionista para evolucionar pronto hacia un primitivismo inspirado en los fauves y hacia un estilo tubular semejante al de Fernand Léger. Participó con obras de este tipo en varias exposiciones dentro y fuera de Rusia. En sus viajes, conoció el cubismo y el futurismo, que le inspiraron creaciones de fragmentación formal cubista combinada con multiplicación de la imagen futurista.

Pero Malevich deseaba instaurar la supremacía de la sensibilidad pura de las formas sencillas en las artes figurativas, y con tal objetivo fundó el movimiento suprematista, que se dio a conocer en 1915 a través de la obra Cuadrado negro sobre fondo blanco. A partir de entonces, alternó obras de una austeridad absoluta, como la serie negra, con otras de mayor animación colorística y más dinamismo y, en ocasiones, dotadas de cierta sensación de profundidad. Hacia 1918 se inclinó por la austeridad más absoluta con la serie Blanco sobre blanco.

En este período, al considerar que ya no podía llegar más lejos en sus investigaciones, abandonó la pintura para dedicarse a la enseñanza y a la escritura, para exponer sus ideas sobre el arte. Fue profesor en las academias de Moscú y Vitebsk, en la Escuela Nacional de Artes Aplicadas de Moscú, y dirigió el Instituto para el Estudio de la Cultura Artística de Leningrado. Simultáneamente, proyectó estructuras tridimensionales que ejercieron una gran influencia en el constructivismo soviético.  www.biografica.info


Three Female Figures, 1928-32 by Kazimir (Kasimir) Malevich.
Malevich, Kazimir (Russian, 1878 - 1935)

 

22.7.11

Muere Lucian Freud

El pintor británico Lucian Freud, conocido por sus retratos y desnudos hiperrealistas, ha muerto a los 88 años en Londres.

 Dos mujeres, de Lucian Freud. 1992.

El nieto del célebre psicoanalista Sigmund Freud falleció “en paz” la noche del miércoles en su domicilio de Londres, según un comunicado de su abogada Diana Rawstron que recoge France Presse.

Lucian Freud nació en Berlín en 1922 y emigró con su familia al Reino Unido en 1933, cuando tenía 10 años, escapando del incipiente nazismo. Aunque como pintor se inició en el surrealismo, fue evolucionando hacia una pintura figurativa y realista, caracterizada por la penetración psicológica de sus modelos y el minucioso examen de la relación de éstos con el artista.

La originalidad de su producción, plasmada en visiones desasosegantes de la realidad y alejada de cualquier conato de acadecimismo, encontró en seguida el aplauso. Se pintó a sí mismo con un ojo morado: no rechazaba fajarse en una pelea si era necesario, sobre todo en su juventud. "No es que me gustase -declaró una vez-, pero hay veces que la gente sólo entiende a base de golpes".

Sus retratos le convirtieron en 2005 en el artista vivo más cotizado. Una de sus obras más afamadas, Benefits supervisor sleeping, que muestra a una mujer obesa durmiendo en un sofá, alcanzó una cifra de 21,7 millones de euros en la sala neoyorquina de Christie's.

Pintaba de pie, una manía que amargaba a sus modelos, a las que sometía a intensas jornadas de ocho horas diarias de posado durante meses. Padeció durante toda su vida de fuertes dolores de cabeza provocados por la obsesión que tenía por observar y comprender la realidad que trasladaba al lienzo.

Lucian Freud (Berlín, 8 de diciembre de 1922 - Londres, 20 de julio de 2011 )