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21.12.10

Henri Matisse y las Odaliscas



Conocemos a Matisse (1869-1954) sobre todo por el inicio de su carrera, con sus cuadros de colores estridentes de carácter fauvista (‘fiera’) y el final de ella (los gouaches recortados que han decorado hasta la casa de Gran Hermano), pero nos queda por descubrir esa etapa que fue convulsa para la historia (el difícil y tenso período de entreguerras) pero que, para el pintor, supuso un alejamiento del bullicio parisino para convertirse, junto a Pablo Picasso, en uno de los Maestros de la pintura de vanguardia. Dejó París y descubrió Niza, ciudad en la que vivió hasta 1954. La fantástica luz de la Costa Azul presente en esta ciudad, que le dedica un museo en la actualidad, hizo de su aislamiento creativo un lugar idóneo para su gran empresa: pintar y reflexionar sobre el arte, de manera menos impulsiva que Picasso, pero con grandes resultados. Antes de su huida hacia adelante, como hacen los grandes artistas, dijo: “Me gustaría vivir en una celda en la que pueda pintar sin preocupaciones ni molestias”. Matisse también tuvo un mundo interior complejo, pero eso no parece reflejarse en su arte. La mágica luminosidad de Niza quizá tuvo algo que ver: “Cuando comprendí que todas las mañanas volvería a ver esa luz, no podía creer en mi dicha”.

Niza, un oasis en un pasado y futuro belicista

Después de la Primera Guerra Mundial el arte vivió un “retorno al orden”. Atrás quedan el período de vanguardia, con el extremo de las experiencias nihilistas, antiburguesas y antibelicistas de Dada: con el famoso urinario de Duchamp “se había llegado demasiado lejos”, pensarían algunos. También muchos artistas habían muerto trágicamente en el frente y otros habían dejado sus experiencias artísticas revolucionarias por volver a realizar obras de un gusto más burgués y bienpensante. Matisse había sido muy criticado por los cuadros de su anterior etapa, pero nunca fue un pintor fauvista al uso. No aplicaba los colores chillones a discreción como otros artistas (para hacer daño a las pupilas de los espectadores más escandalizables), siempre frenaba sus impulsos trabajando desde su cabeza, buscando una distancia adecuada entre el instinto y la razón. Algo que se acentúa en la etapa recogida por la exposición del Thyssen, donde volvió a la pintura de caballete con unas condiciones óptimas de luz natural y clima. Allí, lejos de París, pudo hacer una reflexión serena del arte alejado de la vida, investigando a la vez en dibujo, pintura y escultura. Para el comisario de la muestra, Tomàs Llorens, “en la exposición se hace un emocionante diálogo entre las tres disciplinas”.

 1923, Nude On A Sofa. Matisse

Un harén pictórico de odaliscas

Matisse se sumergió en un gusto orientalista por las artes decorativas musulmanas y pintó, con el precedente de Ingres, imponentes odaliscas. El desnudo femenino fue una gran obsesión en su estudio, muchas veces camuflado en disfraces de telas marroquíes. Todo formaba parte de una búsqueda continua de experimentación. Buscando la calma para si mismo, el artista decía: “Pinto odaliscas para hacer desnudos, procurando que no sean artificiales”.

Los cuadros de esta época son de formas cálidas y generosas, de interiores tranquilos y luminosos. Se acercan a lo que se podría llamar “un concierto de colores en perfecta armonía”. La luz del Mediterráneo, su reposo y reflejo cristalino inunda hasta las escenas interiores. Porque Matisse afirmaba que tanto el interior y el exterior estaba unido en su sensación: “Para mí, la atmósfera del paisaje y la de mi habitación es la misma”. Por esto vemos el encanto de los cuadros que dejan ventanas abiertas: “El barco que pasa vive en el mismo espacio de los objetos familiares de mi estudio”, decía el pintor francés.
La obra de Matisse en esta época es un mundo de alusiones a objetos cotidianos y formas sugeridas y de infinitas variaciones de sus motivos: reinventa constantemente posturas en los modelos, elementos decorativos, composiciones de arabescos enrevesados, formas humanas rebosantes de sensualidad y calor. Aunque también pasaría momentos de incertidumbre, que se intuyen en la parte de la exposición titulada “Intimidad y ornamento”, con figuras ensimismadas con las ventanas, en esta ocasión, cerradas.

“Hacía en tres segundos el trazo justo”

Para cerrar la exposición se muestran una serie de dibujos (Temas y variaciones, 1942), preparatorios para una pintura de gran formato (recordando la famosa La danza de principios de siglo) que quedó inacabada. Aquí es donde se muestra su faceta de intelectual del arte y de investigador constante, donde con pocos trazos magistrales muestra lo que quiere. 'Para Matisse 70 años de esfuerzos venían a desembocar en la capacidad de poder hacer en tres segundos un trazo justo', afirma el comisario de la muestra. Matisse “jugaba” con todos los materiales. Al final de su vida, cuando la mano con que cogía el pincel ya no le obedecía empezó a cortar con tijeras sus arabescos en papel, como si estuviera inmerso en un juego con cuentas de colores. Para Matisse el arte era como un juego y él, anciano ya, se entretenía como un niño que juega con sus tijeras. www.museothyssen.org - 9 de junio al 20 de septiembre de 2009.

1922, Le genou levé Barnes Foundation Lincoln University. Matisse

13.12.10

Coco Chanel, la dama de las Camelias

En 1960 la mismísima Coco Chanel eligió la camelia como emblema de su firma. Desde entonces, esta flor sigue siendo el santo y seña de la Casa. Por ello, su frabricación se hace con mimo en los talleres artesanales de Lemarié. Cada temporada, y siguiendo los "caprichos" de monsieur Lagerfeld, la camelia se declina en diferentes materiales y tamaños.

Cada una de ellas se elabora gracias a manos expertas, con horas de trabajo y absoluta dedicación. Se calcula que unos 20.000 ejemplares salen de la rue de Feaubourg St. Denis hacia la rue Cambon.

Con Chanel el trabajo es laborioso y delicado. Lagerfeld envía al taller su inspiración, en este último caso un libro pop-up, y el taller hace sus particulares propuestas. Muchas veces, el kaiser tiene una idea muy clara de lo que quiere, y las costureras de Lemarié siguen a rajatabla sus órdenes. Toda una maquinaria, al servicio de la mítica firma, para conseguir que nosotros sigamos soñando despiertos.

Cuando la casa Chanel lanza la joyería en 1993, recupera los signos emblemáticos de mademoiselle Chanel. Entre ellos la camelia, en la que se aprecia la sobriedad, su forma redonda casi geométrica, la regularidad de los pétalos. La camelia es la primera flor que le regaló su apreciado Boy Capel, quien le ayudó a abrir su primera boutique rue Cambon, en París. NP

Coco Chanel, la dama de las camélias

14.11.10

Balenciaga Paris by Pamela Golbin and Fabien Baron

This gigantic book by Pamela Golbin (author of the excellent overview "Fashion Designers") really tells the story of two houses of Balenciaga - the original, helmed by the great Cristobal Balenciaga, and the modern-day couturier.

The real heart of the book for vintage-fashion mavens, however, is the first half of the book, detailing the work of the illustrious Senor Balenciaga. The gentleman was probably the finest designer of the "New Look" era after M. Dior himself, and worked for much longer than Dior did. He excelled particularly, in my own opinion, at lush, silken, flowing gowns, which are copiously - and beautifully - detailed here. It's all here; biographical information, design sketches, behind-the-scenes photographs, catwalk shots. www.amazon.com

Balenciaga Paris by Pamela Golbin and Fabien Baron (Paperback - Sept. 25, 2006).

Cristóbal Balenciaga in 1927

Harper's Bazaar, December 1950 (photograph by Richard Avedon)

Vogue, September 1950 (photograph by Irving Penn)

Harper's Bazaar, October 1952 (photograph by Richard Avedon)

Vogue, September 1953 (photograph by Richard Avedon)

Vogue Paris, May 1966 (photograph by William Klein)


Further reading:

Balenciaga Paris by Pamela Golbin and Fabien Baron (Paperback - Sept. 25, 2006)

Balenciaga Paris traces the designer's collections year by year, from 1937 to 2006, using photos, press cuttings, sketches, and other archival material. The book explores two main periods in depth: 1937-1968, when Cristobal Balenciaga made his name during Paris's golden age of fashion; and 1996-2006, charting the dramatic revival of the House of Balenciaga under Nicolas Ghesquière, one of the most widely admired and celebrated new designers in contemporary fashion. He has co-directed the book's production with Pamela Golbin, curator at the Musée de la Mode et du Textile, Paris, who has compiled the text.

Described by Christian Dior as "the master of us all," Balenciaga's bold genius with cut, line, and fabric mark him out as one of the most daring and original designers in the world of haute couture. His virtuoso command of technique and imaginative exuberance recall his Spanish roots as well as assuring his place in the pantheon of twentieth-century style and elegance. 280 illustrations, 200 in color.

Balenciaga Paris by Pamela Golbin and Fabien Baron (Paperback - Sept. 25, 2006)

Cristóbal Balenciaga. La forja del maestro (1895-1936)

 
Cristóbal Balenciaga (1895-1936)

El libro Cristóbal Balenciaga. La forja del maestro (1895-1936), de Miren Arzalluz (Editorial Nerea), permite descubrir la trayectoria vital y profesional del maestro de la aguja.

La obra recorre sus primeros 42 años de vida, desde su nacimiento en el seno de una humilde familia de pescadores hasta su marcha, motivada por el estallido de la guerra civil, a París. Cuando Balenciaga llegó a la capital francesa ya llevaba 20 años de actividad empresarial, con cinco tiendas en San Sebastián, una en Madrid y otra en Barcelona.

Coco Chanel dijo de él que era el único auténtico couturier, ya que, a diferencia de sus contemporáneos, era capaz de diseñar, cortar, montar y coser un vestido de principio a fin. 


Según explicó la autora, la historiadora Miren Arzalluz (Bilbao, 1978) para realizarlo "con el rigor académico que merecía el personaje" fue necesario recurrir a fuentes primarias, pues apenas existe bibliografía sobre el primer Balenciaga. Entre otros lugares, siguió el rastro del creador en los archivos municipales de Donostia y Getaria, en el del Palacio Real de Madrid, en la Casa Balenciaga de París, en la prensa de la época y en revistas especializadas. También recogió testimonios de numerosos familiares, amigos y colaboradores del modisto.

Según apunta el estudio, entre los factores que determinaron el éxito de Balenciaga figuran su "rigurosa formación", primero en Getaria, donde su madre le introdujo en el oficio de la sastrería, y después en Donostia, donde conoció de cerca la sastrería inglesa y el negocio de la modistería. En la capital guipuzcoana, además, logró algo tan impensable como abrir una casa de alta costura al estilo de las de París.

Pero lo que más ha sorprendido a la estudiosa ha sido, sin duda, descubrir a Balenciaga como un "gran emprendedor". Lejos de la imagen de "creador ensimismado", el modisto fue un hombre "con una capacidad de trabajo extraordinaria". No en vano, llegó a París después de haber fundado hasta siete establecimientos -cinco en Donostia, uno en Madrid y otro en Barcelona-.
Para cuando arribó a la capital francesa ya había absorbido sus influencias artísticas y manejaba los "recursos estilísticos" que después plasmaría en sus creaciones. "Quizá sea exagerado decir que Balenciaga se hizo en Gipuzkoa y que París le dio dimensión internacional y la posibilidad de convertirse en un modisto conocido en todo el mundo", subrayó.

La editora Marta Casares aseguró que se han lanzado 4.000 ejemplares del libro en castellano, 1.000 en francés y 500 en euskera, y ya hay planes para traducirlo a otros idiomas, entre ellos el inglés. El volumen ya está a la venta en las librerías al precio de 38 euros.


Cristóbal Balenciaga. La forja del maestro (1895-1936)
de ARZALLUZ, MIREN

Prólogo de Lesley Ellis Miller.
Donostia-San Sebastián : Nerea, 2010.
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788496431508
Nº Edición:1ª
Año de edición: 2010
Plaza edición: SAN SEBASTIAN

12.11.10

Jean Clemmer & Paco Rabanne: Nues

 Jean Clemmer (1926-2001), Nu avec accessoires Paco Rabanne © Copyright Hélène Clemmer-Heidsieck

NUES IS AN ICONIC 1960s FASHION PHOTOGRAPHY BOOK! This title was a unique collaboration between the fashion designer Paco Rabanne and the photographer Jean Clemmer. The project combined 12 of Rabanne’s “unwearable” dresses constructed from metalic lace and disks, photographed with the unique perspective of Jean Clemmer. The book defines the radical 1960′s and it’s culture of sexual freedom. This title has achieved cult status and is now is quite sought after.

Description: Hard bound with dust jacket. Original glassine wrapper and publishers card board slipcase, as issued. Previous owners name to front free endpage. Minor tanning to glassine wrapper, and wear to slipcase, otherwise fine.  Book & Jacket both fine. SCARCE!

Nues
Jean Clemmer & Paco Rabanne
  • Publisher: Editions Pierre Belfond
  • Publication Date: 1969
  • Binding: Hard Bound
  • Book Condition: Near Fine
  • Dust Jacket Condition: Near Fine
  • Edition: First Edition

Jean Clemmer & Paco Rabanne: Nues

17.8.10

Vienne 1900 : Klimt, Kokochka, Moser, Schiele

Gustav Klimt (1862-1918)Rosales debajo de los árbolesHacia 1905Óleo sobre lienzoAlt.110; Anch.110 cm.París, museo de Orsay© photo RMN

La capital del Imperio Austro-húngaro conoce fecundas metamorfosis artísticas desde fines del siglo XIX hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial. El año 1918 está marcado por la desaparición de Klimt, Schiele y Moser. Durante esos dos decenios principalmente, se produce la transición sin rupturas del simbolismo al expresionismo. Pese a la persistencia de género y codificaciones bien establecidos, surgen nuevas estéticas en el retrato, el paisaje e incluso la alegoría. Estas nuevas formas toman a veces un giro deliberadamente decorativo. La descripción naturalista evoluciona así hacia un recomposición estilizada de la realidad, que conduce a reconsiderar los puntos de vista, los principios de la composición y la función del color.

Valérie Manuel presenta el movimiento artístico al que pertenecieron Klimt, Schiele, Kokoschka y Moser, describiendo la época y el clima social en el que nació. La película lleva al telespectador a Viena, entre 1897 y 1918. Viena, una ciudad en plena decadencia, donde el arte es el patrimonio de la aristocracia, y donde los artistas, sometidos a la censura, están al servicio del Estado. En un contexto, limitado y poco permisivo, algunos de ellos intentan encontrar una nueva vía y shokean a la burguesía local.




5.8.10

Picasso y Diaghilev

Le Train Bleu - Pablo Picasso - Victoria & Albert Museum, London.

El Victoria & Albert Museum expone desde hoy un monumental mural del malagueño como anticipo de su muestra "Diaghilev y la Edad de oro de los ballets rusos".

Un gran mural, de 10,40 x 11,72 metros, elaborado por Picasso en 1924 para la producción de Le Train Bleu, ballet interpretado por la compañía de danza rusa que dirigía el mítico Serge Diaghilev, puede contemplarse desde hoy en el Victoria & Albert Museum de Londres. Representa a dos mujeres mediterráneas corriendo por la playa unidas de la mano, procede de la colección del propio centro británico y se mostrará en conjunto con otro telón diseñado por Natalia Goncharova para el ballet El pájaro de fuego, con música de Stravinsky.

La colocación de este mural, el de mayor tamaño realizado por Picasso, sirve como prólogo a la inauguración en el Victoria & Albert de la muestra "Diaghilev and the Golden Age of the Ballets Russes, 1909-1929", que tendrá lugar el próximo 25 de septiembre. Esta exhibición analizará los orígenes y el desarrollo de los ballets rusos, así como su influencia en el arte contemporáneo.

La compañía de danza de Diaghilev sobrevivió veinte años y catapultó al éxito a compositores de vanguardia, como Stravinsky, y a grandes artistas que enfocaron parte de su producción en el diseño de escenografías, como Matisse, Bakst y los propios Picasso y Goncharova. NP

20.7.10

The Royal Ballet - La bella durmiente en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona

Artists of The Royal Ballet inThe Sleeping Beauty. Photo Bill Cooper .

Presenciar La bella durmiente del Royal Ballet, con vestuario de Oliver Messel y Peter Farmer y decorados de Christopher Carr, es como zambullirse en un lujoso y exuberante helado de fresa y nata para viajar al país de Nunca Jamás del siglo XVIII y así deleitarse con una obra inmensamente rica en variaciones, estilos y, ante todo y en la versión que nos ocupa, infantil imaginación.

La bella durmiente del Royal Ballet, en su totalidad, es una reliquia, un auténtico cuento de hadas formado por seres míticos y personajes famosos que componen un lujoso ballet con un antiguo, bello y pomposo vestuario junto a una tradicional y acartonada escenografía que, al finalizar la obra, nos deja empalagados.

Si uno analiza el conjunto de la producción del Royal Ballet se encontrará con un estilo recargado y rococó en toda la puesta en escena. Prevalecen el exceso y el recargo, el "estilo Messel" es lujoso e imaginativo, fino y elegante, pero contemplado únicamente durante un momento, más, corre el riesgo de convertir la obra en un lujoso cuento de hadas para niños.

La gran cantidad de artistas en escena es extraordinaria. El enorme cuerpo de baile sobre el escenario ejecuta perfectamente toda la coreografía de cada una de las variaciones, los valses en conjunto, las entradas y salidas. Todo es fantástico. La calidad del espectáculo está altamente garantizada de antemano. Cada cual ocupa su sitio correctamente, dejando que las principales figuras del cuento, que son varias, luzcan maravillosamente. Por momentos, durante el prólogo se pierde la magia al no existir una diferencia entre los seres mágicos y los de carne y hueso. Familia real, cortesanos, hadas y amigos de palacio habitan y coexisten en el mismo nivel. No hay distinciones. Todo está mezclado y el hechizo se pierde.

Artists of The Royal Ballet inThe Sleeping Beauty. Photo Bill Cooper - Foto gentileza del Gran Teatre Liceu

Tamara Rojo, como Aurora, y Rupert Pennefather, como el príncipe Florimund, fueron los principales artistas que cerraron, a su paso por Barcelona, la presentación de la compañía inglesa fundada por Dame Ninette de Valois en 1931.

Rojo se ha metido al público del Liceu en el bolsillo, ha sido largamente ovacionada y aplaudida en cada una de sus intervenciones. La adoran y ella agradece, seduce altiva y distante sin entregarse. Es una bailarina generosa con la técnica pero no con las emociones.

Sus variaciones fueron ejecutadas a través de una bella plasticidad y una destreza perfecta. Posee unas puntas fantásticas, sumamente flexibles, y al bailar, como en el segundo acto, parece flotar sobre la música. Su danza es precisa, elegante y suave. No así su expresividad e interpretación. Su Aurora fue un personaje sin matices emocionales, adulta y lejana en el plano afectivo.

Posee una capacidad técnica extraordinaria, es generosa en los giros (realiza unas estupendas piruetas, seis para ser precisos, en su variación solista del primer acto) y generosa también en los prolongados equilibrios en los que puede suspenderse quizá hasta el desmayo de la orquesta si ella quiere, como ya ha demostrado en otros ballets. Puede permanecer en balance, en attitude o arabesque, hasta el final de la frase musical y, cuando éste ya está por agotarse lo concluye conjuntamente con el crescendo sostenido de la orquesta, finalizando triunfalmente su aparición en escena, en este caso “El adagio de la rosa”.

Esto es lo que hemos vivido la noche del martes 13 en el Liceu, Rojo va un paso más allá de Petipa en la última parte del adagio y concede una prueba de demostración al mejor "estilo Rojo", de puro equilibro al servicio de la exhibición, con la que el público cae apasionadamente rendido a sus pies. Concede generosamente esta serie de demostraciones sabiendo que son uno de sus fuertes y las explota sobervia y recurrentemente saliendo, así, victoriosa en cada prueba de destreza y acrobacia.

A su lado, Pennefather fue un correcto y elegante príncipe. Si bien Florimund no es uno de los protagonistas masculinos más interesantes en el ballet, sus dos variaciones dejaron evidenciar una pulcra y elegante técnica de gran calidad artística —su estilo denota una clásica identidad británica— aunque con muy poca emocionalidad. Pennefather es un bailarín sumamente apuesto pero, por el momento, contenido.

El personaje más dulce del cuento, el hada Lila, estuvo dulcemente bailado por Claire Calvert, quien posee unas piernas tan increíbles como las de Darcey Bussell. Junto a un imponente físico y una esbelta figura que sobresale entre las demás hadas —ha derrochado dulzura durante toda la noche— se mostró precisa, pero no muy exacta en su solo durante el prólogo.

El plato fuerte y virtuoso de la velada apareció con uno de los pas de deux más esperados por mí, el del pájaro azul y la princesa Florine. Steven McRae y Laura Morera fueron los responsables de que subiera la adrenalina.

McRae es un bailarín extraordinario y ampliamente versátil. Ha sido el más enérgico y apasionado de la velada. En el papel del pájaro azul ha estado magnífico. Volaba sobre el escenario. Se lució soberbiamente con su impecable batterie, triunfando en la coda final, donde la agitada y exigente diagonal de brisés volé fue superándose impecablemente. Morera, por su parte, aportó encanto y un alto desenvolvimiento en la interpretación de su variación. Su baile fue precioso y preciso: delicioso en el fraseo y elegante en sus líneas.

La Joven Orquesta Nacional de Catalunya, dirigida con pasión por el Maestro ruso Valery Ovsyanikov, director musical del Teatro Mariinksy y la Academia de Ballet Vaganova de San Petersburgo, desplegó todo su potencial artístico belleza, claridad y precisión.

Estructuralmente la historia se sigue sin problemas y tiene un rápido desenlace. Carabousse, atractivamente interpretada por Genesia Rosato, es vencida en un abrir y cerrar de ojos —personalmente no puedo sacar de mi cabeza a la genial y aterradora Carabousse creada e interpretada por el mismísimo Sir Anthony Dowell en una inolvidable caracterización e interpretación—. Aurora es rescatada por Florimund, celebrarán su boda en una gran fiesta y todos serán felices.

El público, embelesado, aplaudió varios minutos a la compañía británica, solistas como Rojo, Morera y McRae incluidos. Y así llegamos al final.

En el fin de la temporada 2009-2010 de ballet del Teatre Liceu, el Royal Ballet, con toda su fuerza y poder, ha desplegado uno de sus títulos más emblemáticos y ha convertido en realidad las aspiraciones y los sueños de muchísimos amantes del ballet. Por Carolina de Pedro Pascual © 2005 - 2010 Danza Ballet.

Artists of The Royal Ballet inThe Sleeping Beauty. Photo Bill Cooper - Foto gentileza del Gran Teatre Liceu

Matisse en el MoMA de Nueva York



'Bañistas en el río' de Henri Matisse - Bañistas en el río (1909-1910), de Henri Matisse, cuadro cuya restauración ha inspirado la exposición del MoMA.

Una exposición que abre puertas a una etapa de la pintura de Henri Matisse reveladora de un espíritu indagador y exigente, poco estudiada en profundidad, fue inaugurada aquí en el Museo de Arte Moderno (Moma). La colección de 120 piezas entre pinturas, esculturas dibujos y grabados abarca desde su regreso de Marruecos en 1913 hasta su partida hacia Niza en 1917.

De esa época datan, a juicio de la crítica, algunas de sus obras más experimentales, extrañas incluso a su universo humano y pictórico, con predominio de lo descriptivo y geométrico, los negros y grises. El propio artista, según los curadores de la muestra, reconoció al final de su vida la importancia de esos años en su trabajo creativo, en el que surgieron, como lo precisaría también, los cuadros Bañistas junto a un río (1909-1910, 1913, 1916-1917) y Los marroquíes (1915-1916).

Bajo el título de Matisse: radical invention, la exposición tiene el mérito de aproximar a los espectadores al contexto esencial de su obra y no sólo a sus cualidades formales, "a la naturaleza física de los cuadros, cada uno con la historia de su creación". Hasta ahora, aducen los curadores, ese periodo fue desasido del resto de su trayectoria o tratado "como una aberración en el desarrollo del artista, una respuesta al cubismo o a la I Guerra Mundial", ajena a su condición de exponente principal del movimiento fauvista con su apego a lo decorativo y a la exaltación del color. ocs/ag.

Henri Matisse - Still Life after Jan Davidsz de Heem´s. La desserte, 1915 - MoMA, New York. Donación de Florene M. Schoenborn y Samuel A. Marx, 1964. 2010 Succession H. Matisse/ Artists Rights Society (ARS), Nueva York.

Henri Matisse - Blue Nude (Memory of Biskra), 1907 - The Baltimore Museum of Art, The Cone Collection 2010 Succession H. Matisse(Artists Rights Sciety (ARS), Nueva York.


18.6.10

Viva la Francia libre en el honor y la independencia!, Charles De Gaulle.


Charles de Gaulle free France - The National Art Library. London.
M. Degueldre - France - 1943-1944 - Colour lithograph - Museum no. E1980-2004


«¿Cuánto tiempo durará su estancia?», a lo que De Gaulle responde: «Señora, no he venido a cumplir un encargo, sino a salvar el honor de Francia».


Militar y político francés, líder de la «Francia libre» durante la Segunda Guerra Mundial y creador de la Quinta República (Lille, 1890 - Colombey-les-Deux-Églises, 1970). Nacido en una familia católica de clase media, siguió la carrera militar en 1909-12. Combatió en la Primera Guerra Mundial (1914-18) y luego fue destinado a auxiliar al ejército polaco en su guerra contra la Rusia soviética (1920). Hizo su carrera bajo la protección del general Pétain, que le promovió a cargos de responsabilidad antes de romper relaciones en 1938 por un asunto de plagio; pero De Gaulle ascendía con lentitud por hacerse notar como un joven ambicioso e indisciplinado, que criticaba las directrices de la defensa nacional y publicaba pretenciosos tratados de estrategia y filosofía militar.

Cuando se produjo la invasión alemana de Francia en 1940, De Gaulle demostró cierta brillantez estratégica al mando de una unidad acorazada, pero no pudo evitar ser derrotado ante el avance arrollador de la «guerra relámpago» alemana. En aquel momento de derrota, sin embargo, obtuvo la doble victoria personal de ascender a general y acceder a un primer cargo en el gobierno (subsecretario de la Guerra) por su amistad con el nuevo primer ministro, Reynaud. Nada pudo hacer en aquel puesto, pues la derrota arrastró la caída del gobierno Reynaud y su sucesor, Pétain, se apresuró a firmar la paz con Hitler y aceptar la ocupación alemana de la mayor parte de Francia, estableciendo sobre el resto el régimen colaboracionista de Vichy.

De Gaulle se refugió en Londres, lanzando a través de la radio un llamamiento a los franceses para continuar la resistencia contra Alemania. Aunque carecía de apoyos, fue reconocido por Churchill como representante legítimo de la «Francia libre» ante los aliados. Hizo valer su liderazgo sobre los movimientos de resistencia del interior, al tiempo que lograba el control de algunas colonias francesas, donde contar con territorios y ejércitos propios que justificaran su papel en la guerra. Adoptó una postura intransigente en defensa de la dignidad e independencia de Francia, reclamando ser tratado en pie de igualdad por Gran Bretaña y Estados Unidos; ello dificultó las relaciones con los aliados, sobre todo con Roosevelt, que desconfiaba del ambicioso general y de sus tentaciones autoritarias.

Fueron los americanos los que dejaron a De Gaulle al margen del desembarco aliado en el norte de África, sustituyéndole por Giraud. Pero De Gaulle se impuso a Giraud como jefe del gobierno francés en el exilio, al reunir a su alrededor a representantes de los antiguos partidos (incluidos los comunistas) con sus promesas de restablecer la democracia e introducir mejoras sociales (1943).

Tras el desembarco de Normandía, De Gaulle se instaló en Francia al frente de un gobierno provisional de concentración (1944) y procedió rápidamente a afirmar el poder central y depurar a los colaboracionistas. Recogió los frutos de la victoria aliada, consiguiendo para Francia el tratamiento de gran potencia que pretendía, al obtener una zona de ocupación en Alemania, así como un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Pero dimitió en 1946, en desacuerdo con la Constitución de la Cuarta República, en la que habría querido introducir un poder ejecutivo más fuerte frente a la insistencia de los demás partidos en la preponderancia democrática del Parlamento. Desde entonces encabezó un movimiento de oposición que contribuyó a acentuar la inestabilidad política de la que acusaba a la Cuarta República. Al no obtener el triunfo electoral que esperaba, se retiró de la política en 1953, dejando sin embargo que sus partidarios mantuvieran vivo el movimiento «gaullista».

Fue la guerra de Argelia la que le permitió volver al poder: ante el avance del movimiento independentista, los partidarios de mantener la presencia francesa en Argelia dieron en 1958 un golpe de Estado con participación gaullista. Para evitar el establecimiento de una dictadura militar, los dirigentes de la República aceptaron llamar al gobierno al general De Gaulle, como pedían los sublevados. Con la oposición de la izquierda, obtuvo del Parlamento plenos poderes y el encargo de preparar una revisión constitucional.

La resultante Constitución de 1958 dio lugar a la Quinta República, que perdura en Francia hasta nuestros días; sus instituciones fueron hechas a la medida de De Gaulle y reflejan su pensamiento a medio camino entre la tradición republicana y el autoritarismo bonapartista: todo se centra en la figura del presidente, dotado de amplísimos poderes y elegido para un largo mandato (directamente por el pueblo desde 1962).

El propio De Gaulle ocupó la presidencia desde 1958 hasta 1969; su labor se centró en recuperar el protagonismo internacional que correspondía a la «grandeza» histórica de Francia; la base para conseguirlo fue la estabilidad política creada por la Constitución del 58 y por su propia permanencia en el poder. Una vez liquidado el espinoso problema de Argelia (a la que concedió la independencia en 1962), intentó emancipar a Francia de la tutela norteamericana rompiendo la lógica bipolar de la «guerra fría»: dotó a Francia de armas nucleares, sacó al país de la estructura militar de la OTAN, vetó el ingreso de Gran Bretaña en la Comunidad Económica Europea, estableció relaciones con la China comunista…

Pero su conservadurismo en materia económica y social provocó un estallido de descontento obrero y juvenil en 1968 que amenazó los fundamentos de su régimen; intentó recomponerlo sometiendo a referéndum un proyecto de reforma constitucional, pero al ser derrotado en la consulta dimitió como presidente, dejando el cargo a su fiel colaborador Pompidou. www.biografiasyvidas.com

El general francés Charles de Gaulle y el líder de la resistencia Georges Bidault dialogan antes de marchar por los Campos Elíseos hacia Notre Dame durante las ceremonias que tuvieron lugar para celebrar la liberación de la capital francesa. París, Francia, agosto de 1944. — The Paris Pages, "Paris Libere!" -- www.paris.org -- Norman H. Barth

Discurso del 22 de junio 1940 transmitido por la BBC, 4 días después del llamamiento que convocó a la resistencia:

El gobierno francés, tras haber pedido el armisticio, conoce ahora las condiciones dictadas por el enemigo.

Resulta de estas condiciones que las fuerzas francesas de la tierra, el mar y el aire serían enteramente desmovilizadas, que nuestras armas serían dejadas, que el territorio francés sería ocupado y que el gobierno francés caería en la dependencia de Alemania e Italia.

Se puede decir entonces que esta armisticia sería, no solamente una capitulación, sino aún una (asservissement).

Sin embargo, muchos de los franceses no aceptan la capitulación ni la servidumbre, por unas razones que se llaman el honor, el buen sentido, el interés superior de la patria.

Yo digo el honor! Porque es absurdo considerar la lucha como perdida. Sí, hemos sufrido una gran derrota. Un mal sistema militar, las faltas cometidas en la gestión de operaciones, el espíritu de abandono del gobierno durante estos últimos combates, nos han hecho perder la batalla de Francia. Mas nos queda un vasto imperio, una flota intacta, mucha plata. Nos quedan aliados, cuyos recursos son inmensos y quienes dominan los mares. Nos quedan las posibilidades gigantescas de la industria americana. Las mismas condiciones de la guerra que nos han hecho pelear con 5.000 aviones y 6.000 tanques nos darán, mañana, la victoria por 20.000 tanques y 20.000 aviones.

Yo digo el interés superior de la patria! Ya que esta guerra no es una guerra franco-alemán que una batalla pueda decidir. Esta guerra es una guerra mundial. Nadie puede prever si los pueblos que son néutros hoy lo permanecerán mañana, ni si los alidaos de Alemania seguirán aliados todavía. Si las fuerzas de la libertad triunfaran finalmente sobre las de la servidumbre, ¿cuál sería el destino de una Francia que se habría sometido al enemigo?

El honor, el buen sentido, el interés de la patria, mandan a todos los franceses libres de continuar el combate, donde sean y como puedan.

Es, por lo tanto, necesario agrupar por todas partes donde pueda una fuerza francesa lo más grande posible. Todo lo que que puede reunirse, incluso elementos militares franceses y capacidades franceses de producción de armamentos, debe ser organizado por todas partes donde haya.

Yo, el general de Gaulle, emprendo aquí, en Inglaterra, esta tarea nacional.

Invito a todos los militares franceses de las fuerzas de tierra, de mar y de aire, invito a los ingenieros y los obreros franceses especialistas en los armamentos que se encuentran en territorio británico o que podrán llegar, de reunirse conmigo.

Invito a los jefes y los soldados, los marineros, los aviadores, donde sea que se encuentren actualmente, a ponerse en contacto conmigo.

Invito a todos los franceses que quieren permanecer libres a escucharme y seguirme.

Viva la Francia libre en el honor y la independencia!

Obras de Charles de Gaulle:

Une mauvaise rencontre Imprenta de Montligeon, 1906 (escrito con 15 años)
La Congrégation, Hors de France Revista del collège de Antoing (n° 6) 1908
Carnet de campagne d'un officier français Revue de Paris (n° 6) 1920
La Discorde chez l'ennemi Berger-Levrault 1924
Le Flambeau (1ª et 2ª parte) Revue militaire (n° 69 y 70) 1927
La Défaite, question morale 1927-1928
Philosophie du recrutement Revue de l'Infanterie (n° 439) 1929
La Condition des cadres dans l'armée 1930-1931
Histoire des troupes du Levant Imprenta nationale 1931 (en colaboración con el comandante Yvon y el coronel de Mierry)
Le fil de l'épée Berger-Levrault 1932
Combats du Temps de paix Revue de l'Infanterie (n° 476) 1932
Pour une politique de défense nationale Revue Bleue (n° 3) 1933
Le soldat de l'Antiquité Revue de l'Infanterie 1933
Forgeons une armée de métiers Revue des Vivants 1934
Vers l'armée de métier Berger-Levrault 1934
Le problème belge Revue Défense Nationale 1936
La France et son Armée Plon 1938
Trois études Berger-Levrault 1945 (Papel histórico de las fortalezas; Movilización económica en el extranjero ; Cómo construir un ejercito profesional) seguido de Mémorandum du 26 janvier 1940.

Mémoires de guerre
o Volume I - L'Appel, 1940-1942 Plon 1954
o Volume II - L'Unité, 1942-1944 Plon 1956
o Volume III - Le Salut, 1944-1946 Plon 1959
Mémoires d'espoir
o Volume I - Le Renouveau, 1958-1962 Plon 1970
o Volume II - L'effort, 1962... Plon 1971
Discours et Messages
o Volume I - Pendant la Guerre, 1940-1946 Plon 1970
o Volume II - Dans l'attente, 1946-1958 Plon 1970
o Volume III - Avec le Renouveau, 1958-1962 Plon 1970
o Volume IV - Pour l'Effort, 1962-1965 Plon 1970
o Volume V - Vers le Terme, 1966-1969 Plon 1970
Lettres, Notes et Carnets
o Tome 1 - 1905-1918 Plon 1980
o Tome 2 - 1919-Junio 1940 Plon 1980
o Tome 3 - Junio 1940-Julio 1941 Plon 1981
o Tome 4 - Julio 1941-Mayo 1943 Plon 1982
o Tome 5 - Junio 1943-Mayo 1945 Plon 1983
o Tome 6 - Mayo 1945-Junio 1951 Plon 1984
o Tome 7 - Junio 1951-Mayo 1958 Plon 1985
o Tome 8 - Junio 1958-Diciembre 1960 Plon 1985
o Tome 9 - Enero 1961-Diciembre 1963 Plon 1986
o Tome 10 - Enero 1964-Junio 1966 Plon 1986
o Tome 11 - Julio 1966-Abril 1969 Plon 1987
o Tome 12 - Mayo 1969-Noviembre 1970 Plon 1988
o Tome 13 - Complementos de 1924 a 1970 Plon 1997
Textos, discursos, declaraciones y notas. La Documentation française n° 216 (25 septiembre 1967).

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Charles De Gaulle (Lille, 1890 - Colombey-les-Deux-Églises, 1970)

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