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26.6.13

Emanuel Gat Dance / Winter Variations



Last scene from "Winter Variations" danced by Roy Assaf and Emanuel Gat. Music: G. Mahler Co production / Festival Montpellier Danse 2009, American Dance Festival, Lincoln center Festival, deSingel. with the help of Scènes et Cinés Ouest Provence. World Premier / June 22nd 2009 American Dance Festival. European Premier / June 30th Opera Berlioz, Le Corum Montpellier.

7.1.13

Eléazar by Neil Shicoff

La judía (La juive) opéra en cinco actos con música de Jacques Fromental Lévy Halévy y libreto en francés de Eugène Scribe. Se estrenó en la Opéra de París el 23 de febrero de 1835.

La bella area de Eléazar, "Rachel quand du Seigneur" por Neil Shicoff, subtitulada en español.

Bravo!


Conductor: Vjekoslav Sutej. Director: Günter Krämer, ópera de Viena - 2003

16.9.12

Shanah Tovah, 2012

Tonight marks the beginning of Rosh Hashanah.
Best wishes to all for a healthy, happy and prosperous New Year.  L’Shanah Tovah!

Esta noche marca el comienzo de Rosh Hashaná.
Mis mejores deseos a todos para un nuevo año saludable, feliz y próspero.  L'Shanah Tovah!


Shaná Tová UMetuká 5773


Shanah Tovah

19.2.11

Irving Berlin

“No hay un lugar para Irving Berlin en la música americana, él es la música americana”.  Jerome Kern

 It's A Lovely Day Today lyrics performed by Irving Berlin

(Israel Balin; Temun, 1888 - Nueva York, 1989) Compositor estadounidense de origen ruso. Nacido en el seno de una familia judía, Berlin y sus parientes escaparon de un pogrom cuando él contaba cuatro años de edad y decidieron instalarse en Estados Unidos. En 1896, año en que murió su padre, tuvo que ponerse a trabajar cantando por las calles y los bares. Comenzó a ganarse la vida como camarero-cantante en un prestigioso restaurante de Chinatown y aprendió a tocar el piano de forma autodidacta.

A pesar de sus escasos conocimientos musicales, Berlin compuso más de 1.500 canciones. No era capaz de leer partituras (su asistente era quien transcribía sus melodías) y al tocar el piano solamente utilizaba las teclas negras. Para componer con más facilidad se hizo con un instrumento llamado “piano transpositor”, que podía cambiar de tonalidad si se accionaba un mecanismo que poseía en su interior.

Su contribución a la música norteamericana fue esencial; de ahí la famosa frase del también compositor Jerome Kern: “No hay un lugar para Irving Berlin en la música americana, él es la música americana”. En 1955, en reconocimiento a su patriotismo, el presidente Eisenhower le otorgó una medalla de oro, y en 1963 fue galardonado con un premio Tony por su larga carrera dedicada al teatro musical. MG

Irving Berlin (11 de mayo de 1888 – 22 de septiembre de 1989)

1.10.10

Kurt Weill

Kurt Weill por Fernando Katz

Nacido de una familia judía (su padre era cantor en una sinagoga), Kurt Weil mostró un talento musical desde temprana edad. Estudió composición musical en el Conservatorio de Berlín con Ferruccio Busoni y compuso su Primera sinfonía, influida por el ampuloso estilo expresionista de moda por entonces en Berlín.

Aunque tuvo cierto éxito con sus primeras obras, Weill tendía cada vez más hacia la música instrumental y el teatro musical. En 1926, hizo su estreno teatral en Dresde con su primera ópera, Der Protagonist, en un sólo acto y con libreto de Georg Kaiser. Weill consideraba que su Der Neue Orpheus ("El nuevo Orfeo", 1925), una cantata para soprano, violín, y orquesta basada en un poema de Iwan Goll, marcó un momento crucial en su carrera; prefiguraría la variedad estilística y la ambigüedad provocativa típicas de su estilo compositivo. La estética moderna se hizo más evidente en la ópera surrealista de un sólo acto Royal Palace (Palacio Real, 1926) sobre un libreto de Iwan Goll (excepcional por su incorporación de danza y proyección cinematográfica), y en la ópera bufa Der Zar lässt sich photographieren ("El Zar se deja fotografiar"), de 1927, con un libreto de Georg Kaiser.

Obtuvo el éxito definitivo con Die Dreigroschenoper ("La ópera de tres centavos", 1928), escrita en colaboración con el dramaturgo Bertolt Brecht. Se trata de una versión actualizada de una ópera inglesa del siglo XVIII (The Beggar's Opera), en la que la feroz crítica social que la obra contiene se expresa por medio de una música compuesta para una orquestina de cabaret y cantada por actores que no son cantantes profesionales.

In the late 1920s, composer Kurt Weill and actress Lotte Lenya were Berlin’s artistic power couple.

Dos años después desarrolló aún más este estilo en Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny ("Grandeza y decadencia de la ciudad de Mahagonny"), otra ácida sátira social de Brecht, con el que Weill también colaboró en Happy End ("Final feliz"), de 1929. Cada vez más incómodo con las restricciones que imponía Brecht al papel de la música en su teatro político, Weill buscó otros colaboradores; el escenógrafo Caspar Neher escribió el libreto de su ópera épica en tres actos Die Bürgschaft (1931), y volvió a colaborar con Georg Kaiser en la audaz comedia musical Der Silbersee (El Lago de plata) (1932).

La música de Weill no era del gusto de los nazis, que la catalogaron de "decadente". Provocaron alborotos durante sus representaciones y organizaron campañas de boicot para disuadir el montaje de sus obras. Esta situación obligó a Weill y a su esposa la cantante Lotte Lenya a abandonar Alemania en marzo de 1933. Se establecieron en París.

En París, reanudó brevemente la colaboración con Brecht para Die sieben Todsünden ("Los siete pecados capitales"), un "ballet cantado" para la compañía de George Balanchine. También escribió la música para la obra de Jacques Deval Marie galante y concluyó su Segunda sinfonía, cuya claridad al estilo de Haydn y su economía de medios contrastan con la Primera sinfonía.

Kurt Weill - (Dessau, Alemania, 1900-Nueva York, 1950)

En septiembre de 1935, Weill viajó a Estados Unidos para supervisar el montaje de Max Reinhardt de la obra épica de Franz Werfel Der Weg der Verheissung, para la que Weill había escrito la música. Tras muchos retrasos, la obra se representó, parcialmente truncada, en 1937.

Entre tanto, el Group Theatre reclutó a Weill para colaborar con el libretista Paul Green en el musical Johnny Johnson, basado libremente en la novela El buen soldado Schweik, del autor checo Jaroslav Hašek. Su música, aunque todavía reconociblemente "europea", fue un éxito y consolidó a Weill con el panorama musical norteamericano. Animado por su triunfo, y convencido de que el teatro comercial ofrecía más posibilidades que la ópera tradicional, Weill y Lenya decidieron quedarse en los Estados Unidos, y solicitar la nacionalidad norteamericana, que obtuvieron en 1943.

Durante los años siguientes, Weill compuso musicales de la importancia de Knickerbocker Holiday (1938, que fue un éxito relativo, pero que consagró su famosa September Song), Lady in the Dark (1941), con letras de Ira Gershwin, One Touch of Venus (1943), Street Scene (1947), Love Life (1948) y Lost in the Stars (1949).

Se encontraba trabajando en una versión musical de Huckleberry Finn de Mark Twain cuando sufrió un ataque al corazón.

Murío el 3 de abril de 1950, un mes después de cumplir los cincuenta años. es.wikipedia.org


KURT WEILL - Das Berliner Requiem

15.8.10

El juicio de Nuremberg (¿Vencedores o vencidos?)

El juicio de Nuremberg (¿Vencedores o vencidos?)

Judgement at Nuremberg es el título original de una película realizada en 1961 por Stanley Kramer y producida por Philip Langner, cuyo título en español es ¿Vencedores o vencidos? en España o El juicio de Nuremberg en Hispanoamérica.

Dan Haywood, magistrado estadounidense jubilado, llega en 1948 a la ciudad de Núremberg para encargarse de la difícil labor de juzgar una vez procesados los jerarcas nazis a cuatro jueces por su complicidad en la aplicación de las políticas de esterilización y eugenesia del Tercer Reich. Ante el tribunal, defensa y acusación defenderán sus posiciones sobre si los jueces nazis eran conocedores o no del exterminio que estaba realizando el gobierno alemán apoyándose en testigos que sufrieron esta injusta política. Mientras se juzga las inconveniencias del bando vencido, va surgiendo la Guerra Fría entre los vencedores y la Alemania ocupada deberá reconstruir su país y olvidar los vestigios de la guerra y el régimen anterior.

La película examina las cuestiones de la complicidad individual de los ciudadanos en los crímenes cometidos por el Estado. El guión no tuvo carácter propagandístico, ya que aborda directamente hasta las cuestiones más complicadas. Por ejemplo, el abogado de la defensa Hans Rolfe (Schell) plantea argumentos tan espinosos como el apoyo de la Corte Suprema de Estados Unidos a las prácticas eugenésicas o las palabras de elogio de Winston Churchill hacia Adolf Hitler. Una escena notable es el testimonio de Rudolph Petersen (Clift), un panadero alemán, que considerado "mentalmente incompetente", fue esterilizado por los nazis de acuerdo a las leyes sociales.

El juicio de Nuremberg (¿Vencedores o vencidos?)

  • Título original: Judgement at Nuremberg
  • Año: 1961
  • Género: Drama (Basado en Historia Real)
  • Pais: USA
  • Director: Stanley Kramer
  • Actores Principales: Spencer Tracy, Burt Lancaster, Richard Widmark, Marlene Dietrich, Maximilian Schell, Judy Garland, Montgomery Clift, Ed Binns, Werner Klemperer, Torben Meyer, Martin Brandt, William Shatner, Kenneth MacKenna, Alan Baxter, Ray Teal, Virginia Christine
  • Guión: Abby Mann
  • Fotografía: Ernest Laszlo
  • Música: Ernest Gold
  • Duración: 186 minutos.
  • Idioma: Español
Una obra maestra de todos los tiempos, con magnificas interpretaciones. Montgomery Clift está inmenso, una de las mejores actuaciones secundarias de todos los tiempos, magistral!!




Al final, en el desenlace, vemos a un espléndido y entero Spencer Tracy frente a un arrepentido y suplicante Burt Lancaster, demoledor como en todas sus escenas, que es casi lo mejor del largometraje y se podria decir, en sus palabras, que resume toda la película.

16.6.10

Marc Chagall (1887 - 1985)


Marc Chagall - Autorretrato
Museo: Galería de los Uffizi. Florencia


Pintor y diseñador francés de origen ruso, conocido por su inventiva surrealista. Se le reconoce como uno de los pintores y artistas gráficos más relevantes del siglo XX. Su trabajo está impregnado de un humor y una fantasía que encuentran su resonancia en el subconsciente. Las personales y singulares imágenes de Chagall están a menudo imbuidas de una exquisita inspiración poética. Chagall nació en el seno de una familia judía el 7 de julio de 1887, en la ciudad rusa de Vitebsk (actualmente en Bielorrusia), y recibió instrucción artística en San Petersburgo y, desde 1910, en París, donde permaneció hasta 1914. Entre 1915 y 1917 vivió en San Petersburgo, después de la Revolución Rusa, fue director de la Academia de Arte de Vitebsk de 1918 a 1919 y director del Teatro Judío Estatal de Moscú de 1919 a 1922. Chagall pintó varios murales y llevó a cabo los decorados de numerosas producciones teatrales. En 1923 se trasladó a Francia, dónde pasó el resto de su vida, exceptuando un periodo, de 1941 a 1948, en el que vivió en Estados Unidos. El uso singular del color y la forma en Chagall deriva en parte del expresionismo ruso y recibió una influencia decisiva del cubismo francés.

Muestra de su estilo inicial es el cuadro Velas en la oscuridad (1908, colección del artista), del que hizo sutiles variaciones. Sus obras evocan de modo característico escenas de la vida de la comunidad judía en las pequeñas aldeas rusas, como en Yo y la aldea (1911, Museo de Arte Moderno de Nueva York) o La casa gris (1917, Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid), y episodios de su propia vida como la serie Mi vida (1922), todo ello unido al tratamiento de personajes judíos de los que es buena muestra El judío orando (1914, Instituto de Arte de Chicago). Su obra es una combinación de evocaciones, fantasía y folclore. Los temas bíblicos del Antiguo Testamento son el motivo central de las series de aguafuertes ejecutados entre 1925 y 1939, y de las 12 vidrieras para la sinagoga del Hospital Universitario. Hadassah, cerca de Jerusalén (1962). En 1973 se inauguró el Museo Marc Chagall de Niza, en la Riviera Francesa, para dar cabida a cientos de sus obras bíblicas. Chagall también ilustró obras literarias como Las almas muertas de Gogol y Las fábulas de Lafontaine. Terminó las pinturas que decoran uno de los techos de la Ópera de París en 1964 y en 1965 los dos grandes murales que cuelgan en el vestíbulo del Metropolitan Opera House de Nueva York.

Murió el 28 de marzo de 1985 en Saint Paul de Vence, en el sur de Francia. © eMe



29.4.10

Maus, relato de un superviviente


Maus I: My Father Bleeds History, Art Spiegelman

La Shoa durante la Segunda Guerra Mundial, en una de las mejores obras del Noveno Arte, Maus, relato de un superviviente, de Art Spiegelman, ganador de un premio Pulitzer en 1992.

Un relato en el que el autor va escribiendo, la vida de su padre Vladek Spiegelman, contada en primera persona. Spiegelman padre, comienza su relato narrando la forma en que conoció a su mujer, la delicada Anja, antes del estallido de la Guerra en 1939. La ocupación nazi de Polonia hasta llegar al infierno de Auschwitz y Birkenau (Konzentrationslager Auschwitz-Birkenau) era el mayor campo de concentración y de exterminio nazi.

En resumen, el libro es una verdadera obra de arte (donde los judíos son ratones; los alemanes, gatos y los polaco, cerdos), que se describe con todo tipo de detalles toda una serie de hechos inimaginables que el lector quedará impactado ante tal números de desgracias. Todas pura realidad.

Maus, relato de un superviviente, es una gran obra, donde la misería narrada y la crueldad humana no tiene límite; pero también cuenta la historia de amor entre dos personas superviventes del Holocausto nazi, que se reencuentran, tras un largo tiempo separados por la guerra.

El cómic originalmente fue publicado en la revista americana Raw, entre 1980 y 1991. En España sse edito una primera parte en 1989, por Norma Editorial, siendo la única obra ganadora de mejor obra extranjera en el Salón del Cómic de Barcelona en dos ocasiones (1990 y 2002). Número 1 en ventas en La Casa del Libro, en su apartado de libros de Ficción.

Una obra conmovedora, llena de momentos que te anudan la garganta, realmente te emociona.

Una obra que recomiendo efusivamente.

Maus, relato de un superviviente
  • Guión y dibujos: Art Spiegelman
  • Editorial: Reservoir Books, Mondadori
  • Edición original: Maus. A Survivors tale, Pantheon Books, Random House
  • Formato: cartoné con sobrecubiertas, 16’5 x 24 cms.
  • 296 Páginas, b/n, 21’90.

Maus I: My Father Bleeds History, Art Spiegelman

27.3.10

Pesaj


Jag Pesaj Sameaj 5770

¡Jag Sameaj!

Pesaj, del 30 de Marzo al 6 de Abril, 2010.

Tras 210 años de esclavitud en Egipto, los judíos emprendieron el éxodo hacia Canaán y empezaron una nueva vida como pueblo libre.

El Pesaj refleja el espíritu de libertad y nacimiento del pueblo judío: es el pasaje de la esclavitud en Egipto a la milagrosa salvación y liberación tanto física como espiritual, guiado por Moisés a través de las abiertas aguas del Mar Rojo y del desierto. La festividad es uno de los tres Shelóshet Ha'regalim (Los tres peregrinajes), nombre dado a las tres festividades judías de Pésaj, Shavuot y Sucot, durante las cuales el pueblo judío acostumbraba a peregrinar al Templo de Jerusalén y ofrecer ofrendas.

La celebración comienza el día 15 de Nisán y dura siete días (este año del 30 de marzo al 6 de abril), de los cuales el primero y el último son de reposo por lo que está prohibido el trabajo cotidiano. Al entrar al hogar, la noche de Pesaj, nos encontramos con la mesa cubierta por un blanco mantel, brillante vajilla, copas de vino para cada uno de los comensales y una copa para el Profeta Eliahu quien, de acuerdo a la tradición, visita cada uno de los hogares judíos en esta noche tan especial.

La Pascua cristiana tiene sus orígenes en la festividad de Pésaj. De hecho es bastante probable que la Última Cena haya sido el tradicional Séder pascual. La hostia, usada en la misa católica, tiene su origen material en la Matzá.

Jag Pesaj Sameaj 5770!

Pesaj

19.2.10

El holocausto e Irán


Estrella de David amarilla que los judíos de Alemania, Polonia y Checoeslovaquia fueron obligados a llevar sobre la ropa. Esta marca de identificación tenía el propósito de humillar a los judíos y diferenciarlos del resto de la población. - Colección de objetos de Yad Vashem.

Por Abraham B. Yehoshua - Escritor israelí, impulsor del movimiento Paz Ahora - 13/02/2010 - www.lavanguardia.es

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial no han dejado de producirse en el mundo matanzas donde se ha exterminado a poblaciones enteras.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial no han dejado de producirse en el mundo matanzas donde se ha exterminado a poblaciones enteras. Recordemos, por ejemplo, los casos de Angola, Camboya con los jemeres rojos, la guerra tribal en Ruanda, la guerra de los Balcanes, sin olvidar las atrocidades cometidas bajo el régimen estalinista contra pueblos de la antigua Unión Soviética. Y a pesar de esto, la ONU decidió fijar específicamente un día en recuerdo del holocausto judío en Europa. ¿Por qué? ¿Qué hay de especial en el holocausto?

Es especial no sólo por su amplitud y crueldad, sino sobre todo porque no se debía a ninguna de las razones que motivaron las masacres ocurridas en el siglo XX. Y es que los judíos no fueron exterminados por los nazis por querer conquistar un territorio (los judíos carecían de él), ni por razones religiosas (los nazis y sus aliados eran declaradamente ateos), ni por cuestiones ideológicas (los judíos nunca tuvieron una ideología específica común), ni por motivos económicos (la mayoría de los judíos eran pobres y aquellos con dinero no habrían dudado en darlo por salvar la vida); los nazis ni siquiera buscaban convertirlos en esclavos. Los judíos, a los ojos de los nazis, pasaron a ser unas "bacterias" que había que exterminar, y en esta tarea de exterminio los alemanes obtuvieron en ocasiones la ayuda o el visto bueno de los pueblos que iban invadiendo.

Por eso, el mecanismo demoniaco que condujo al holocausto no quedó liquidado con la caída de los nazis y esto hace que haya que estar en guardia para impedir que este mecanismo se ponga en marcha de nuevo contra los judíos o cualquier otro pueblo, pese a que hayan transcurrido ya 65 años desde la liberación del campo de exterminio de Auschwitz. De ahí que la ONU fijara un día en conmemoración del holocausto judío como hecho único en la historia.

Los líderes israelíes que participaron en distintas capitales europeas en las ceremonias en recuerdo del holocausto lo hicieron para fortalecer a los que se oponen a los brotes de antisemitismo que surgen en diversos lugares del mundo, pero también para pedir apoyo político contra el programa nuclear de Irán y sus brutales amenazas.

Irán no es la Alemania nazi, ni por su régimen político, ni por su ideología, ni desde luego por su potencial económico. Tampoco se parece el Israel actual a esas dispersas comunidades judías de Europa con más bien poco poder. Hoy en día Israel no sólo se puede defender, sino ocasionar graves daños a sus enemigos. Sin embargo, pese a la diferencia evidente entre la Alemania nazi e Irán, es curioso que el Gobierno iraní defienda y aliente una oposición tan total a la existencia del Estado judío, capaz de hacer que se active el mismo mecanismo que provocó ese odio visceral que estalló en la época nazi. Y cuando cuente con armamento nuclear puede, pese a su debilidad y vulnerabilidad, verse arrastrado por la misma locura nazi y causar un tremendo daño a Israel.

Nadie puede estar seguro de que a través de las sanciones que prepara la comunidad internacional Irán deje su carrera por conseguir armamento nuclear. Y proceder por la vía militar podría arrastrar a Israel a una lucha prolongada y agotadora que haría que los otros enemigos de Israel se sumasen a esa lucha. Por eso, son muchos los que creen que hay otra forma más correcta y ética de neutralizar la amenaza iraní, y esta sería alcanzando la paz con los palestinos.

Hace unas semanas el ministro de Asuntos Religiosos palestino dio un discurso esperanzador en Ramala, en presencia de las principales autoridades palestinas, en el que delante de las cámaras lanzó durísimas críticas a la intromisión iraní en el conflicto israelí-palestino. Su mensaje vino a decir: ¿Qué nos une a vosotros? No necesitamos vuestra protección ni vuestra ayuda. Lo único que hacéis es agravar el conflicto en vez de ayudarnos a israelíes y palestinos a resolverlo de la forma ya aceptada por todo el mundo: dos pueblos, dos estados. En cambio, alentáis el extremismo de Hamas y con ello radicalizáis la postura israelí y torpedeáis la posibilidad de alcanzar la solución que todos deseamos. Vosotros, los iraníes, por razones ajenas al conflicto, deseáis encender la llama del odio. Nunca un soldado iraní dio su vida por nuestro pueblo, como en cambio sí lo han hecho miles de soldados de Egipto y Jordania, países que precisamente han firmado la paz con Israel.

Los líderes palestinos saben muy bien que si Irán ataca Israel con armamento nuclear también los palestinos israelíes y de los territorios sufrirían las tremendas consecuencias.

La paz entre israelíes y palestinos neutralizaría el aguijón envenenado de odio de Irán hacia Israel y anularía el mecanismo diabólico que presenta a Israel como un "pequeño demonio" al que hay que exterminar a cualquier precio. También podría ayudar a que el pueblo iraní se rebelase contra el fanatismo religioso de los dirigentes de esa gran nación que hasta hace no mucho mantenía relaciones formales con Israel. Poner fin al conflicto israelo-palestino sería mucho más eficaz que emprender una acción militar israelí o norteamericana que sólo provocaría más dolor y sufrimiento en la región. www.lavanguardia.es

Cartel en serbio y alemán indicando que el negocio es de propiedad judía que Heinrich y Frida Akons debieron colocar en su tienda en Belgrado después de la conquista en abril de 1941.

El matrimonio y sus tres hijos huyeron de la ciudad, deambularon entre Albania, Croacia y zonas controladas por los búlgaros, italianos y partisanos. La familia Akons regresó a Belgrado en 1945. Después del ascenso de los comunistas al poder y la confiscación de su tienda emigraron a Israel.

Colección de Yad Vashem - Prestado por Shlomo (Solomom Bobi) Akons, Arad, Israel - Y Peretz (Pavel) - Akons, Haifa, Israel.


Imágenes por © Golda - 2008 - 2010 Vintage Barcelona

30.1.10

International Holocaust Remembrance Day


“Architecture of Murder: The Auschwitz-Birkenau Blueprints” - Yad Vashem


Yad Vashem Exhibit to Open at the United Nations Marking International Holocaust Remembrance Day.

“Architecture of Murder: The Auschwitz-Birkenau Blueprints”

On Tuesday, January 26, 201o a new exhibit of the recently uncovered blueprints of the Auschwitz-Birkenau World War II death-camps will open at the United Nations Headquarters in New York. The Yad Vashem exhibit; “Architecture of Murder – the Auschwitz-Birkenau Blueprints” displays the blueprints prepared by the Nazis as they planned the construction of the Auschwitz-Birkenau extermination camps. The Nazis produced hundreds of technical sketches of various building sites, among them detailed sketches of the gas chambers and crematoria. These plans led to the construction of the largest extermination center of European Jewry.

In 2008, twenty-nine original yellowing drawings were found in an abandoned apartment in Berlin, including 15 original plans of the Auschwitz complex. They were acquired by the Axel-Springer publishing house and presented last August to Prime Minister Benjamin Netanyahu for safe-keeping at Yad Vashem, the Holocaust remembrance and education center in Jerusalem.

Chairman of the Yad Vashem Directorate Avner Shalev explains a display in the exhibition to Prime Minister Netanyahu as Chairman of the Yad Vashem Council Rabbi Israel Meir Lau looks on

This important exhibit is being shown simultaneously in Jerusalem, where it will open on January 25th, and at the United Nations Headquarters in New York, opening on January 26th. It marks the United Nations International Day of Commemoration of the Holocaust. Attending the opening at the United Nations will be UN Secretary General Ban Ki-Moon, Israel’s Minister of Information and Diaspora Yuli Edelstein, Israel’s Ambassador to the United Nations, Prof. Gabriella Shalev, Poland and Germany’s Ambassador to the U.N., Mr. Eli Zborowski, Chairman of the American and International Societies for Yad Vashem, community leaders, ambassadors, and members of the diplomatic corps. The “Architecture of Murder” exhibition will be displayed at the UN through March 1, 2010 and is supported by Israel’s Ministry of Foreign Affairs and Michaela and Leon Constantiner.

“Architecture of Murder” was curated by the Director of Yad Vashem’s Museums Division Yehudit Inbar and designed by Pnina Friedman. Ms. Inbar will introduce the exhibit at the United Nation’s opening.

An official reception by invitation only, will mark the opening on Tuesday, January 26th at 6:00 p.m. at the United Nation’s Visitor’s Lobby and will remain on display through the end of February, 2010. It is made available through the auspices of the American Society for Yad Vashem, Inc. (212) 220-4304, Eli Zborowski, Chairman.

Chairman of the Yad Vashem Directorate Avner Shalev explains a display in the exhibition to Prime Minister Netanyahu as Chairman of the Yad Vashem Council Rabbi Israel Meir Lau looks on.

Chairman of the Yad Vashem Directorate Avner Shalev explains a display in the exhibition to Prime Minister Netanyahu as Chairman of the Yad Vashem Council Rabbi Israel Meir Lau looks on.

Gertrude Stein (EEUU, 1874-1946)


Gertrude Stein - Picasso, Pablo - 1906 - Oil on canvas 39 3/8 x 32 in. (100 x 81.3 cm) - The Metropolitan Museum of Art, New York - Mark Harden's Artchive

Escritora estadounidense que causó un gran impacto en la cultura del siglo XX, tanto por su personalidad como por su papel de mecenas de las artes y su propia producción literaria.

Nació en Allegheny (Pennsylvania), el 3 de febrero de 1874. Estudió en el Radcliffe College y en la facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. En 1903, se estableció en París, donde vivió el resto de su vida con su amiga, la escritora estadounidense Alice B. Toklas.

Sus primeras obras de éxito fueron Tres vidas (1908), un estudio sobre la personalidad de tres mujeres, y Ser norteamericanos (1925), una novela sobre la historia sociocultural de su propia familia. En ambos casos desarrolla un estilo narrativo alejado de las convenciones, en el que la trama queda casi eliminada y emplea una prosa libre y radicalmente innovadora en lo que a sintaxis y puntuación se refiere. Stein continuó experimentando con las posibilidades del lenguaje durante toda su vida. En Conferencias (1935), una colección de charlas pronunciadas durante una breve gira por Estados Unidos, en 1934-1935, explica algunas de sus teorías sobre la composición literaria. Otras obras anteriores a la II Guerra Mundial son Brotes tiernos (1915), un libro de poesía experimental; la novela Lucy Church Amiably (1930); la Autobiografía de Alice B. Toklas (1933), que es en realidad su propia autobiografía; Cuatro santos en tres actos (1934), una ópera con partitura del compositor estadounidense Virgil Thomson y París, Francia (1940), una visión de su país de adopción.

En Las guerras que he visto (1945) Stein relata su vida cotidiana en Francia bajo la ocupación alemana, durante la II Guerra Mundial, mientras que en Brewsie y Willie (1946) ofrece un agradable retrato de los funcionarios estadounidenses con los que mantuvo amistad en Francia. Entre sus escritos publicados póstumamente figuran La madre de todos nosotros (1947), una ópera basada en la vida de Susan B. Anthony, con música de Virgil Thomson, Ultimas óperas y dramas (1949) y Retratos (1951). La casa de Stein-Toklas en París fue durante muchos años el punto de encuentro de un importante grupo literario, donde escritores estadounidenses como Sherwood Anderson, Ernest Hemingway y Thornton Wilder eran animados por Stein a desarrollar su propio estilo. Stein fue una de las primeras mecenas de comienzos del siglo XX y colaboró de forma activa con los pintores del movimiento cubista.

Ella y su hermano figuran entre los primeros coleccionistas de la obra de Picasso, Matisse y Braque, con quienes mantuvo una estrecha amistad. A través de sus escritos y su representativa colección personal de obras contemporáneas sumamente innovadoras, Stein supo llamar la atención de un amplio círculo internacional sobre el arte moderno. Murió en París, el 27 de julio de 1946.

Sus archivos y documentos fueron legados a la Universidad de Yale, mientras que su colección de arte fue objeto de litigio familiar durante años y finalmente se dispersó entre diversas colecciones estadounidenses. © eMe

Gertrude Stein

20.12.09

Campo de concentración de Auschwitz-Birkenau


Auschwitz II - Camp Gate at Birkenau

Desparece la placa del campo de concentración de Auschwitz.

En el rótulo que presidía la entrada se leía «el trabajo os hace libres». La Policía polaca sospecha que el robo es obra de un grupo neonazi.

La famosa placa metálica con el siniestro lema 'Arbeit macht frei' (El trabajo os hace libres), que campeaba sobre la puerta de entrada del antiguo campo de exterminio nazi polaco de Auschwitz-Birkenau, fue robada en la madrugada de ayer. En este campo de concentración, construido durante la Segunda Guerra Mundial y que se ha convertido en un símbolo del horror del nazismo, un millón y medio de seres humanos fueron asesinados. Judíos en su mayoría, pero también gitanos, homosexuales, comunistas, presos soviéticos e intelectuales críticos con el régimen hitleriano.

Auschwitz-Birkenau, situado a 70 kilómetros de Cracovia, en el sur de Polonia, fue el mayor centro de exterminio construido por el III Reich fuera de sus fronteras. Estuvo operativo en su terrible función desde mayo de 1940 a enero de 1945, cuando el avance de las tropas rusas obligó a evacuarlo.

Fueron los empleados del museo en el que actualmente se ha convertido el campo de concentración los que alertaron del robo a la Policía. El portavoz del museo, Jaroslaw Mensfeld, declaró que «la inscripción fue robada muy temprano por la mañana» y calificó el hecho de «profanación».

Aunque en el recinto hay cámaras de vigilancia por todas partes, éstas no pudieron grabar el robo. De todos modos, los investigadores revisan todas las cintas en busca de alguna pista. Una portavoz de la Policía de Oswiecim, el municipio en que se ubica el campo, señaló que «un perro policía rastreó la zona tras la pista de los ladrones, pero desgraciadamente no hubo suerte». La Policía polaca cree que los responsables del robo podrían ser unos gamberros o delincuentes comunes, pero no descarta la autoría de un grupo neonazi.

Las autoridades han ofrecido una recompensa de 5.000 zloty (más de 1.200 euros) por cualquier pista que pueda llevar a recuperar la inscripción, considerada un exponente de la crueldad y el cinismo de quienes orquestaron el Holocausto. Recuperarla «es una cuestión de honor», dijeron. Hasta que eso ocurra, se ha colocado una réplica del original.

En Polonia, donde la barbarie del III Reich se manifestó con toda su crudeza, diversos grupos de ideología nazi y otros vinculados a la extrema derecha nacionalista, antisemita y ultracatólica defienden la figura de Adolf Hitler. De hecho, hasta hace poco la televisión pública polaca estuvo dirigida por Piotr Farfal, un antiguo 'skinhead'.

Según fuentes de la organización antifascista Nigdy Wiecej (Nunca Más), «los grupúsculos nazis y de extrema derecha no cuentan con muchos militantes, pero son activos y muy violentos y representan un verdadero peligro para Polonia».

El Instituto israelí de las Víctimas del Holocausto expresó su indignación por el robo y algunos antiguos prisioneros del campo de concentración consideraron que sus autores «quieren volver a la Europa de hace 70 años, a los tiempos sombríos de muerte y destrucción».

El suceso ha tenido lugar una semana después de que Alemania comunicara su disposición a conceder una ayuda de 60 millones de euros para el mantenimiento del museo del campo de concentración, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. Las instalaciones están en muy malas condiciones y no hay fondos suficientes para repararlas. «Alemania, consciente de su responsabilidad histórica, apoya la conservación de Auschwitz como museo y lugar de recuerdo de las víctimas del nazismo», apuntó ayer un responsable del Ministerio de Asuntos Exteriores. www.diariovasco.com


Auschwitz II - Camp Gate at Birkenau
This photograph depicts the unloading ramp and the main gate at Birkenau (Auschwitz II). The gate has been called "The Gate of Death." Image online, courtesy Polish Archives at the Auschwitz-Birkenau Museum - Archiwum Państwowego Muzeum Auschwitz-Birkenau.

Auschwitz-Birkenau - Memorial museum of the extermination victims


Auschwitz-Birkenau - Memorial museum of the extermination victims
Memorial museum of the extermination victims

It is on the list of UNESCO's world cultural heritage. The Nazis set up the concentration camp in Auschwitz (Oswiecim) in 1940 and in Birkenau (Brzezinka) in 1942.

The biggest Nazi concentration camp on the Polish territory had become also an extermination camp. One and a half million people perished in the camp known to the world as Auschwitz-Birkenau. The majority of the victims were Jews from Poland and Central Europe. The second largest group of victims were Poles. During the annual March of the Living thousands of Jews from the whole world and young Poles march from the Auschwitz gate to the martyrdom memorial in Birkenau in order to commemorate victims of the Holocaust.

Auschwitz-Birkenau State Museum, Oswiecim ul. Wiezniow Oswiecimia 20,
tel. +(48-33) 844 81 02, fax 843 19 34; www.auschwitz.org.pl

The entrance gate to Auschwitz I, the largest and one of the most notorious concentration and extermination centers during Nazi domination in Europe. "Arbeit Macht Frei" (Work Brings Freedom) was the sign placed there by Major Rudolf Hoss, commandant of the camp.

Saqueo nazi a los judíos


Los años del exterminio. El Tercer Reich y los judíos (1939-1945). Saul Friedländer

Apropiación de obras de arte, de cuentas bancarias, de ropa... El expolio de los nazis no tuvo límites y así lo refleja este extracto de Los años del exterminio, segundo volumen de El Tercer Reich y los judíos, del historiador Saul Friedländer, que obtuvo en 2008 el Premio Pulitzer .

Por SAUL FRIEDLÄNDER 20/12/2009 - El País.

El informe inicial de [Richard] Korherr, de dieciséis páginas, que computaba el total de judíos asesinados a 31 de diciembre de 1942, fue remitido a Himmler el 23 de marzo de 1943: el número de judíos "evacuados" se estimó en 1.873.539. Según la petición de Himmler, se preparó una estimación resumida para Hitler actualizada al 31 de marzo de 1943. Tenía una longitud de seis páginas y media. En esta segunda versión se ordenó a Korherr que sustituyese las palabras "trato especial" (a los judíos) por "transporte de judíos desde las provincias de la zona oriental a la Rusia del Este: pasaron por los campos en el Gobierno General a través de los campos en el Warthegau". No sabemos cuál es el número total al que se podría aludir o que se deduce de la segunda versión, pero debían de ser cerca de 2,5 millones. Korherr tituló ese informe "La Solución Final al problema judío europeo". (...)

El informe de Korherr era un informe del progreso global [sobre el exterminio de los judíos] que, recordémoslo, Hitler había intentado obtener desde mediados del verano de 1942. ¿Fue pura casualidad que el líder nazi lo recibiera justo antes de su quincuagésimo cuarto cumpleaños, después de que Alemania hubiese sufrido sus peores derrotas militares? El documento fue devuelto al final a la oficina de [Adolf] Eichmann con una observación de Himmler: "El Führer ha tomado nota: destruidlo. H. H.".

Durante esos mismos días, [Alfred] Rosenberg entregó un informe general propio del botín judío, explícitamente para el cumpleaños de su líder: "Mi Führer -escribía el ministro el 16 de abril de 1943-, con el deseo de hacerle feliz para su cumpleaños, me permito remitirle un expediente con fotos de algunas de las pinturas de mayor valor sin propietario y en manos de los judíos, conseguidas por mi comando en los países ocupados occidentales. Este expediente sólo transmite una débil impresión del extraordinario valor y cantidad de los objetos de arte confiscados por mi agencia en Francia y puestos a buen recaudo en el Reich".

Rosenberg añadía un resumen escrito de todos los tesoros que su comando había confiscado en Occidente. Hasta el 7 de abril de 1943, las "centrales de recuperación" del Reich habían recibido un total de 2.775 cajas de objetos de arte y 92 vagones de carga; de todos esos objetos, 9.455 ya habían sido inventariados, mientras que "al menos" diez mil objetos más tenían que ser procesados aún.

Mientras el adulador regalo de cumpleaños de Rosenberg retrata al pensador más importante del nacionalsocialismo no sólo como un delincuente, sino también como una figura grotesca incluso para los parámetros nazis, el significado del otro regalo, el informe de Korherr, ya estuviese destinado al cumpleaños de Hitler o no, es muy distinto, desde varios puntos de vista. En primer lugar, la formulación de una frase de Korherr fue corregida siguiendo órdenes de Himmler, para evitar asociar al Führer con una expresión ampliamente usada como referencia para el asesinato de masas. Sin embargo, curiosamente, la nueva formulación "transporte a la Rusia del Este (...) paso a través de los campos" era tan fácilmente identificable con el asesinato de masas como el eufemismo anterior. Además, el historiador Gerald Fleming observa, de forma bastante convincente, que no había error posible acerca del significado de aquellas palabras, ya que otra parte del mismo documento aludía al "colapso de las masas judías desde las medidas de evacuación de 1942".


"Mi Führer, me permito remitirle fotos de algunas de las pìnturas de mayor valor conseguidas por mi comando"

Una advertencia: "Compruebe que todas las estrellas judías han sido eliminadas de la ropa antes de enviarla"

Fuera cual fuese el propósito de los ejercicios lingüísticos de Himmler, el informe de Korherr no es un simple estudio estadístico para guardar en un cajón en la historia de la Solución Final, en un departamento que se ocupaba del número de víctimas. Es eso en parte, por supuesto, pero es también mucho más. Himmler envió el informe de Hitler -o se lo enseñó- bien porque el líder nazi lo había pedido, bien porque el jefe de las SS sabía que a su Führer le encantaría verlo. (...)

A lo largo de los doce años que duró el Tercer Reich, el saqueo de las propiedades judías se convirtió en su esencia. Aquél era el aspecto de la campaña antijudía que se comprendía con mayor facilidad y al que más gente se entregaba, racionalizándolo, si era necesario, mediante los principios ideológicos más sencillos. Pero hasta el saqueo encontró inesperados problemas en cada fase, sobre todo durante los años del exterminio. A pesar de todo ello, las graves amenazas, el robo y la corrupción eludieron todos los controles hasta el final, aunque las agencias financieras del Reich y la burocracia de las SS intentaron tener bajo su control todas las operaciones, grandes y pequeñas.

En el aspecto local, en los mismos lugares de la muerte, el procedimiento era sencillo. Las víctimas, grupos de judíos de Vilna a los que iban a matar en Ponar, por ejemplo, le entregaban todo lo que tenían de valor al hombre del SD al mando de la operación; después de matarles, los miembros del comando examinaban de nuevo sus pertenencias y cualquier objeto de valor que quedara había que entregárselo al oficial de guardia, bajo pena de muerte. Las denuncias por esconder a judíos o por cualquier otro delito relacionado con ellos también eran recompensadas. Uno de esos golpes de suerte recayó en Frau Meyer, en Riga. Como había denunciado a un vecino por quedarse con una propiedad judía, se le permitió comprar una pulsera de oro a un precio irrisorio.

Por supuesto, las operaciones más importantes estaban centralizadas en la capital del Reich. En Berlín, el oro requisado -incluso las coronas dentales arrancadas de la boca de los cadáveres- normalmente se fundía en Degussa y a menudo se mezclaba con oro de otras procedencias, y se convertía en lingotes para el Reichsbank. También se fundían otros metales, excepto si el valor del artículo en sí era mayor que su valor como metal fundido. Según el historiador Michael MacQueen, los objetos más valiosos eran entregados a unos pocos joyeros de confianza del Ministerio de Finanzas o de las SS, y se intercambiaban en países ocupados o neutrales por diamantes industriales, esenciales para la industria de guerra alemana. Posteriormente se han ido reconstruyendo las actividades de uno de esos intermediarios, que trabajaba sobre todo con agentes suizos, y parece que las autoridades de Berna eran muy conscientes de las transacciones que se estaban realizando y del suministro constante de diamantes industriales al Reich, a pesar de las medidas económicas de guerra que habían impuesto los Aliados.

A partir de mediados de 1942, la mayoría de las pertenencias de las víctimas se apilaba en los centros de muerte más importantes de la "Aktion Reinhardt" y en Auschwitz-Birkenau cuando los exterminios llegaron a su punto culminante. A principios de agosto de 1942, las negociaciones entre la WVHA y todas las agencias centrales de finanzas y economía del Reich se concretaron en un acuerdo según el cual la oficina principal de Pohl centralizaría y desglosaría todo el botín. Himmler informó a los HSSPF de la decisión y nombró oficialmente a Pohl para su nueva función.

Al cabo de unas semanas, concretamente el 26 de septiembre, el ayudante de Pohl, SS-Brigadeführer August Frank, dictó una serie de directrices nuevas que regulaban todo el uso y la distribución del botín judío obtenido en los campos, desde piedras preciosas a "mantas, sombrillas, cochecitos de bebé", "gafas con montura de oro", "ropa interior femenina", "utensilios de afeitado, navajas de bolsillo, tijeras" y similares. Los precios los establecía la WVHA: "Un par de pantalones usados: 3 marcos; una manta de lana: 6 marcos". La advertencia final era esencial: "Compruebe que todas las estrellas judías han sido eliminadas de la ropa antes de enviarla. Fíjese bien en si se han quitado todos los objetos valiosos ocultos o cosidos de todos los artículos que se van a enviar".

En cuanto a los artículos que debían ser transferidos al Reichsbank, Pohl nombró al SS-Hauptsturmführer Bruno Melmer para que estuviese directamente a cargo de la operación. Mientras que las primeras entregas de objetos valiosos de los campos se depositaron en la "cuenta Melmer" el 26 de agosto, todos los metales preciosos, moneda extranjera, joyas y demás fueron entregados a la sección de metales preciosos de Albert Thom del Reichsbank, para usarlos más adelante.

A lo largo de todo el continente, los muebles y artículos domésticos que poseían los judíos eran, como hemos visto, dominio de la agencia de Rosenberg. Una nota sin fecha de la oficina de éste, escrita probablemente a finales del otoño de 1942 o principios de 1943, daba una perspectiva sucinta del proceso de distribución. Mientras parte de los muebles eran asignados a las oficinas del ministerio de Rosenberg en los territorios del Este, la mayoría del botín era entregado o vendido en subasta a la población del Reich.

El 31 de octubre de 1942, el Führer estuvo de acuerdo con la propuesta del ministro del Reich Alfred Rosenberg de conceder atención prioritaria a las personas que sufrían daños por los bombardeos en el Reich, y ordenó que, en la ejecución del proyecto, toda la asistencia se diera a la Oficina Oeste, y que los transportes debían despacharse como bienes de la Wehrmacht.

Hasta ahora, usando el espacio de carga libre en los transportes, se han sacado 144.809 metros cúbicos de bienes domésticos de los territorios ocupados en Occidente.

Parte del material fue entregado a las siguientes ciudades alemanas: Oberhausen, Bottrop, Recklinghausen, Münster, Düsseldorf, Colonia, Osnabrück, Hamburgo, Lübeck, Rostock y Karlsruhe.

Enormes cantidades de bienes procedentes fundamentalmente de los campos -en los territorios controlados por Pohl, Globocnik y Greiser- tuvieron que ser reparados antes de enviarlos a las agencias o los mercados alemanes; la ropa fue procesada con un cuidado particular: había que quitar las estrellas, como hemos visto; se lavaba la sangre y otras manchas corporales; y el desgaste natural se arreglaba en lo posible en los talleres de confección de las SS. Quién decidía qué artículos se podían reparar y quién tenía la responsabilidad de calcular el grado de deterioro asumible sigue sin estar claro. No se podían enviar decenas de miles de calcetines agujereados a las tiendas al detalle del Reich. A finales de la primavera de 1942 se planteó este asunto, sin que recibiera respuesta, en uno de los crematorios de Auschwitz a raíz de un incidente que ha descrito Filip Müller.

Müller, que era judío eslovaco, llegó a Auschwitz en abril de 1942. Acababa de ser transferido al Sonderkommando (...): aquélla era su iniciación, por decirlo así, bajo la supervisión del SS-Unterscharführer Stark. Como era común durante aquellos meses, habían gaseado a un grupo de judíos eslovacos con las ropas puestas.

"¡Desnudad a esos fiambres!", chilló Stark, y le dio un golpe a Müller.

Ante mí -recuerda Müller- yacía el cadáver de una mujer. Con las manos temblorosas y todo el cuerpo agitado empecé a quitarle las medias. Era la primera vez que tocaba un cuerpo muerto. La mujer aún no estaba fría. Mientras le bajaba la media por la pierna, aquélla se rompió. Stark, que me había estado mirando, me golpeó otra vez y chilló: "¿Qué crees que estás haciendo? ¡Ten cuidado, y date prisa! ¡Estas cosas son para usarlas de nuevo!". Para enseñarnos cómo hacerlo empezó a quitar las medias de otro cadáver femenino. Pero él tampoco consiguió quitárselas sin hacer una pequeña carrera.

Hamburgo ha sido estudiado de manera exhaustiva. En 1942, sólo a esta ciudad llegaron 45 cargamentos de bienes confiscados a los judíos holandeses; representaban un peso neto de 27.227 toneladas. Aproximadamente cien mil habitantes adquirieron algunas de las pertenencias robadas en subastas en el puerto. Según una testigo, "sencillas amas de casa de repente llevaban abrigos de pieles, negociaban con café y con joyas, tenían muebles antiguos y alfombras de Holanda o de Francia que habían conseguido en el puerto".

En 1943 fueron frecuentes las valoraciones y los inventarios de bienes judíos confiscados en todos los niveles del sistema nazi. El valor total de las "pertenencias judías" conseguidas durante la Aktion Reinhardt hasta el 15 de diciembre de 1943 se estimaba en el cuartel general de la operación de Lublin en un total de 178.745.960,59 Reichsmark. Esta estimación oficial, firmada por el SS-Sturmbannführer Georg Wippern, fue remitida a la WVHA [Oficina Principal de Administración de Negocios] el 5 de enero de 1944 desde Trieste, el cuartel general del nuevo destino de Globocnik. Parece que es una secuela tardía de un mensaje del 15 de enero de 1943 de Himmler tanto a Krüger como a Pohl:

En mi visita a Varsovia -reprobaba el Reichsführer- también inspeccioné los almacenes que contenían el material y los bienes requisados a los judíos, es decir, a la emigración de los judíos. Pido de nuevo al SS-Obergruppenführer Pohl que prepare un acuerdo escrito con el ministro de Economía -seguía Himmler- con respecto a cada categoría individual; por ejemplo, si se trata de cristales de reloj, de los cuales allí se encuentran cientos de miles, incluso puede que millones, y que a efectos prácticos se podrían distribuir a los relojeros alemanes, o si se trata de maderas torneadas.

Después de añadir algunos ejemplos más, Himmler advertía: "Creo que, en conjunto, no podemos ser demasiado precisos". Y después de dar más instrucciones, añadía: "Pido al SS-Obergruppenführer Pohl que esclarezca y prepare estos temas hasta el último detalle, ya que la precisión más estricta en estos momentos nos ahorrará muchas tribulaciones más tarde". Tres semanas después, Pohl enviaba una relación detallada de los artículos textiles recogidos en Lublin y Auschwitz: llenaban 825 vagones de carga de ferrocarril.

No puede darse una perspectiva general del saqueo y la expropiación de las víctimas judías de Europa. Orquestada y puesta en práctica en todo el continente primero y antes que nada por los alemanes, se extendió a los funcionarios locales, policía, vecinos o cualquiera que pasase por el lugar en Amsterdam o Kovno, en Varsovia o en París. Incluía la apropiación de casas, el saqueo de objetos domésticos, muebles, colecciones de arte, bibliotecas, vestidos, ropa de cama; significaba la incautación de cuentas bancarias y pólizas de seguros, el robo de almacenes o de empresas industriales o comerciales, el desvalijamiento de cadáveres: pelo de mujer, dientes de oro, pendientes, anillos, relojes, miembros artificiales, estilográficas, gafas...; en resumen, se trataba de apropiarse de todo lo que se pudiera usar, intercambiar o vender. Comprendía también los trabajos forzados, experimentos médicos mortales, prostitución obligada, pérdida de salarios, pensiones o cualquier ingreso imaginable... y la pérdida de vidas, a millones. Y de medias rotas al despojar los cadáveres.

El 1 de julio de 1943, la Decimotercera Ordenanza de la Ley de Ciudadanía del Reich fue firmada por los ministros del Interior, Finanzas y Justicia. El párrafo primero del artículo 2 rezaba: "La propiedad de un judío será confiscada por el Reich después de su muerte".

Los años del exterminio. El Tercer Reich y los judíos (1939-1945). Saul Friedländer. Galaxia Gutemberg/ Círculo de Lectores. Precio: 39 euros.

14.12.09

Todo está iluminado


Everything Is Illuminated

Una preciosa película que vi en el 2005 pero siempre vuelvo a verla una y otra vez porque me reconforta. Lo más interesante de la historia se encuentra en el abordaje de temas puntuales y entrelazados como la identidad judía, la memoria y la supervivencia.

Everything is Illuminated trata de un joven estadounidense de origen judío, Jonathan Safran Foer, interpretado por Elijah Wood, que colecciona recuerdos familiares. Por medio de un ultimo regalo de su abuela antes de morir, Jonathan se ve motivado a viajar a tierras ucranianas para buscar los orígenes de su familia, en concreto a una mujer llamada Augustine que aparece en la foto que sostenía en la mano su abuela al morir en el lecho de su cama y ayudó a su abuelo a escapar del exterminio nazi durante la Segunda Guerra Mundial. La foto en data de la época de ocupación nazi en Trachimbrod que afectó a su familia y todo un shtetl (poblado en yiddish).

Al llegar a Odessa recibe la ayuda de sus dos guías turísticos: Alexander Perchov, Eugene Hütz , su abuelo Boris Leskin y su perra llamada Sammy David Jr. Jr., que según dictamina el abuelo deberá guiarlos en el viaje porque él está ciego.

Juntos viajan en un coche destartalado que lleva un mensaje en el techo que reza: "Jewish Heritage Tours".

Juntos llegarán hasta Trachimbrod la tierra natal de sus ancestros, viviendo por el camino sucesivos acontecimientos que irán acercando los personajes poco a poco a un mundo pasado y del que progresivamente van involucrándose cada vez más.

Lo mas revelador de la historia para Álex será descubrir que antes de la Shoá su abuelo se llamaba Baruj, era judío y en una de las matanzas colectivas en Trachimbrod había salido ileso por causalidad?, acto por el cual decide en ese momento dejar de serlo.

El final de la historia desvela la razón del título original "Todo está iluminado por la luz del pasado. Siempre está a nuestro lado, dentro, mirando hacia fuera".

Thanks for looking!


8.12.09

Happy Hanukkah


Hanukkah

Hanukkah es una fiesta judía que se celebra en diciembre y dura 8 días. También conocida como la Fiesta de las Luminarias, es un momento especial para el pueblo judío que recuerda el establecimiento de la libertad de los macabeos y la derrota helena. El simbolismo de la festividad también conmemora la purificación del Templo de Jerusalén en el que una antorcha ardió por 8 días con una mínima cantidad de aceite.

El día del comienzo de Jánuca varía de año a año, pues se rige por un calendario lunar que difiere del gregoriano. Este año la celebración comienza el 11 de diciembre. El año que viene, el 2010, la celebración de Jánuca comenzará el 2 de diciembre.

Durante estos 8 días los judíos prenden una vela al día de un candelabro llamado januquía, el mismo tiene 8 brazos y uno más grande. Al atardecer se prende una nueva luz y se realizan cantos y plegarias. El rito está envuelto de un aire festivo y alegre.

La Plaza de Oriente acogerá el próximo domingo, día 13, Janucá, la fiesta judía de las luces, un evento en el que se repartirán las tradicionales peonzas o 'sebibón', se comerán los buñuelos conocidos como 'sufganiot', se escucharán canciones típicas y se bailarán las danzas israelíes conocidas como 'rikudim', señaló la casa Sefarad- Israel.

El Ayuntamiento de Madrid, Casa Sefarad-Israel y la comunidad Judía de Madrid se unirán este año para invitar a todos los madrileños a participar en la fiesta de Janucá, que se celebrará el 13 de diciembre en la Plaza de Oriente con la presencia del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

Una Januquía o candelabro de nueve brazos presidirá el espacio lúdico en la plaza de Oriente, que acogerá una de las festividades más alegres y emotivas del calendario hebreo, que conmemora la consagración del Templo de Jerusalén por Judas Macabeo hace casi 2.200 años. Éste es el segundo año que Madrid festeja Janucá y se une así de nuevo a otras ciudades como Nueva York, Berlín, Paris y Buenos Aires, que celebran cada año en sus calles esta festividad alegre y abierta a todas las culturas.

La llamada fiesta de las luces o Janucá evoca un acontecimiento ocurrido en el año 165 a.c., según la tradición judía. Cuenta que, durante años, los sirios helenizados no permitieron que los judíos de Israel cumplieran los preceptos de la Torá, y les impedían practicar sus costumbres y modos de vida, aniquilando su identidad. Para luchar contra el autoritarismo de las prácticas impuestas, los Macabeos organizaron una revuelta contra Antíoco, el rey de los sirios, que supuso, tras 20 años de lucha, la recuperación del Templo profanado.

Para que el templo volviera a convertirse en un lugar sin ídolos apto para el culto judío, se decidió encender el candelabro o 'menorá'. Aunque se encontró en éste provisión de aceite puro sólo para un día, milagrosamente la luz se mantuvo encendida durante ocho, el tiempo suficiente para que llegara mas provisión de aceite, reflejando optimismo y esperanza.

La fiesta de Janucá recuerda este milagro y se celebra con el encendido de velas: una la primera noche, dos la segunda, y así hasta que al final la última jornada arden todas en un candelabro especial de ocho brazos que adopta el nombre de Januquía.El Shamash es la novena vela, que enciende cada una de las restantes cada noche.

Esta festividad suele coincidir en el calendario hebreo con la Navidad cristiana y, como ella, tiene también un fuerte carácter festivo, familiar e infantil.

El inicio de la fiesta comienza el viernes 11 de diciembre y durante la semana siguiente Casa Sefarad-Israel participa en las fiestas de Janucá de Alicante y Barcelona.


LA FESTIVIDAD DE JANUCA

Por: Moshé Korin*
Fuente: www.delacole.com

¿Qué es Jánuca? Parecería una pregunta innecesaria. Acaso existe alguien que ignore la historia del levantamiento de los Hasmoneos, los actos heroicos de Iehuda Macabi y sus hermanos? No obstante nuestros sabios creían necesario plantear esa pregunta y los preceptos de Januca se inician con las dos notables palabras: "Mahí Januca?" (Qué es Jánuca).

Toda festividad debe contener una idea, y el heroísmo militar, por sí mismo, no es motivo suficiente para el pueblo judío que posee una experiencia histórica milenaria. En el plano de los logros militares, desde los tiempos de Iehoshúa Ben-Nun, el discípulo de Moisés o del Rey David, los judíos habían ocupado un lugar de primera importancia. Hemos visto, también, un número suficiente de imperios militares crecer y desintegrarse. Hemos visto las victorias y las desapariciones de muchos gobernantes. ¿Qué significado tendría, para un pueblo que ha pasado por tantas pruebas, festejar victorias militares?

Nuestros sabios sostenían que no existe motivo alguno para enorgullecernos únicamente por la victoria militar y es por eso que los pensadores judíos han dedicado más energías y tiempo al interrogante: ¿Cuál es la idea de Janucá?

LA HEROICIDAD.

Claro está que los actos heroicos de los Macabeos suscitaban desde siempre sentimientos de orgullo y de elevación de espíritu nacionales. Pero nuestros mayores solían alegrarse más por el milagro de Januca que por las bravuras de los héroes.

El milagro de Jánuca significa heroísmo espiritual, el heroísmo de los débiles. En los días de Jánuca el judío expresa su gratitud: "Masarta guiborim biad jalashim, verabím beiad meatim" es decir: "Los poderosos se han rendido ante los débiles, y pocos doblegaron a una multitud". En nuestros escritos se ha relativizado el rol de los Macabeos en las grandes luchas por la libertad nacional y religiosa. Hubo motivos para ese proceder. Los descendientes dinásticos de los Hasmoneos destrozaron, con sus propias manos, lo construido y erigido por sus mayores. Entre ellos se encontraron Alexander Ianai, Hordus (Herodes) y otros. Sus exageradas ambiciones políticas y militares los llevaron a librar luchas internas y, finalmente, Judea cayó sometida a un nuevo yugo, el romano.

Persistir en la tarea de alabar el heroísmo físico, sería presentar ante la juventud una imagen falsa.

Los líderes espirituales judíos de los tiempos pasados previeron esos peligros y por lo tanto, en aquella literatura, ocupan un lugar primordial los héroes de la paz, como Hilel el Anciano, Rabi Iojanan ben Zakai, Rabi Shimon ben Iojai, y otros.

La Kedushá (Santidad) y no la fuerza física, ha sido entronizada como el ideal más elevado de la educación judía.

LOS SÍMBOLOS.

La tradición se ocupó más del símbolo de Januca, las velas, que de las guerras libradas por los Macabeos.

Todos conocemos la historia del cántaro de aceite que, alcanzando tan sólo para un día, alimentó la llama durante ocho días enteros.

A través del sentido común resulta difícil comprender este milagro, pero más difícil aún resulta comprender el hecho de que este milagro se haya convertido en motivo para establecer esta festividad cuya vigencia abarca largas generaciones.

Estamos llegando así al símbolo más importante de Januca: la Menorá (el candelabro). Excavaciones realizadas en el curso de los últimos decenios demuestran que la Menorá, ese candelabro de Januca, ha desarrollado un rol de gran importancia durante todos los tiempos. ¿Qué fue lo que los artesanos, orfebres y artistas se habían propuesto expresar a través de este símbolo de Luz en el Templo?

Los gobernantes griegos creían que a través de la conquista de Jerusalem, y de la colocación del ídolo griego en el Templo, lograrían la destrucción definitiva de la resistencia espiritual de la pequeña Judea. Cometieron un craso error. El Templo era considerado sagrado para el pueblo de Israel, pero el pueblo encontró su camino también fuera de ese Templo, puesto que era un camino hacia la santidad y la fe. En todos los lugares en que moraban los judíos, Dios estaba junto a ellos.

Cuando la Menorá del Templo fue apagada por la mano brutal del conquistador Antíoco Epifanus, se encendieron los candelabros a lo largo y a lo ancho del país todo. Cada hogar judío se convirtió en un Templo (Beit Hamikdash) y cada hombre judío, en un gran sacerdote (Cohen Gadol). La Luz Eterna del existir judaico no sufrió interrupción alguna.

En torno a la Menorá, como símbolo, se libró durante largo tiempo una lucha ideológica. Algunos sostenían que no se debía, de ninguna manera, producir sustitutos de la Menorá. También la Ley prohibe la producción de objetos o instrumentos que imiten los sacros objetos e instrumentos del Templo.

"Lo iaase haadam beit tabnit eijal..." (ninguna persona ha de construir una casa a semejanza del Templo... una mesa como aquella mesa ni candelabro como aquel candelabro). Fue por ello que la Menorá de Januca era distinta: la del Templo tenía siete brazos, la de Januca ocho. De este modo se conservó la diferencia entre el Templo como símbolo nacional y el llamado "Mikdash Meat", el pequeño templo del hogar judío.

Cada festividad tiene su propia suerte. Juntamente con Purim, Januca pertenece a las llamadas "semi-fiestas" durante las cuales está permitido trabajar y ocuparse de los asuntos cotidianos. En estas fiestas el motivo de la alegría ocupa un lugar más acentuado que el de la santidad. En este sentido, la tradición judía, siempre tan severa, se ha liberalizado tanto que hasta se ha permitido jugar a los naipes en los días de Januca. Mientras que el milagro de Purim ha obtenido el privilegio de un libro bíblico: "Meguilat Esther", al milagro de Januca "no le ha sido otorgado ese privilegio". (Ver: "Ioma" XXIX). La historia de los Macabeos es casi silenciada en la literatura talmúdica.

IMPORTANCIA NACIONAL Y RELIGIOSA DE JANUCA.

Los Perushim nos transmitieron el relato conmovedor de Jana y sus siete hijos, muertos al "Kidush Hashem" (la santificación del Nombre), es decir, en la lucha por la libertad de culto y de conciencia, cuando se intentó hacerlos rechazar la fe judía. En realidad, toda la lucha, que perduró durante años, de un pequeño número de judíos, contra el poderoso imperio sirio-helénico, era una guerra de "Kidush Hashem". Una guerra ideológica, que se inspira en un gran y profundo ideal.

Fue la primera vez que grandes masas de población se alzaron en lucha por su país y se convirtieron en mártires de su fe, por sus convicciones.

El heroísmo de Jana con sus hijos puede igualarse con el arrojo y el heroísmo de los líderes Hasmoneos.

Su victoria fue una victoria de ideas, una victoria del espíritu: "Y tú has otorgado una fama grande y sacra al mundo entero, mientras que has traído, a Tu pueblo, un gran socorro y una liberación en esos días".

Luego de la liberación de Jerusalem por los Macabeos, Iehuda y sus hermanos limpiaron inmediatamente de toda impureza pagana al "Beit Hamikdash". Y festejaron en una atmósfera digna y solemne la renovación y la santificación del altar, en presencia de todo el pueblo.

RENOVACIÓN.

El símbolo exterior de esta festividad de renovación lo constituyen, sin duda, las velas de Januca. Aquel 25 del mes hebreo de Kislev del año 165 A.C., después de tres años de cruenta guerra, se encendió nuevamente la Menorá en el Templo y, también se encendieron candelabros en todos los hogares judíos. En tiempos posteriores, dicha festividad abarcó las comunidades judías de todo el mundo y se convirtió en la Fiesta de la Luz, o sea de la luminosidad festiva.

En las fuentes judías encontramos una notable explicación de los motivos de encender luces en el curso de los ocho días de Januca: "Cuando los griegos irrumpieron en el Templo, tornaron impuro todo el aceite que encontraron en el lugar".
Y cuando los Macabeos vencieron a los invasores, emprendieron una búsqueda y no pudieron encontrar más que un pequeño cántaro de aceite, cerrado y marcado con el sello del Gran Sacerdote. Se encontraba ahí aceite suficiente sólo para un día.

"Entonces sucedió un milagro y esa pequeña cantidad de aceite ardió durante ocho días" (Tratado Shabat, XXI).

El pueblo judío desarrolló un gran amor por todas sus festividades y, especialmente, en relación con Januca, que tiene ocho días de duración. Se enciende, por lo tanto, una vela el primer día y cada día se agrega una vela más. Cada día la festividad se torna más elevada y radiante. Las velas poseen la aureola de santidad: "Estas velas son sacras y no nos está otorgado el privilegio de hacer uso de ellas, sino tan sólo verlas para poder expresar nuestro agradecimiento a Tu Nombre, por Tus milagros y por Tu socorro"(Hanerot halalu kodesh hem, ve’ ein lanu reshut...).

Junto con este milagro de Renovación, la tradición judía logró el milagro de convertir la historia del pasado en una realidad actual: el surgimiento del Estado de Israel renueva así la gesta de los Hasmoneos. Fácil es convertir la historia en un libro, pero es mucho más difícil recrear la historia y otorgarle vida.

Mientras encendemos en los días de Januca las velas de la Menorá, aparecen delante de nuestras miradas los héroes y mártires de todas las generaciones que sacrificaron sus vidas por el pueblo judío, por la libertad judía, por el Estado de Israel y por la lucha de todos los hombres y pueblos del mundo en aras de su libertad, su dignidad, los derechos y sus convicciones.

La festividad de Januca, como otras fiestas judías, es propicia en algunas oportunidades para hacer reflexiones acerca de la situación actual a la luz de los hechos del pasado.

Januca, que evoca hechos ocurridos alrededor del año 165 A.E.C.(antes de la era Común), y más precisamente la segunda inauguración del Templo, unos 350 años después de la primera inauguración.

Sin embargo, hoy, Januca es símbolo de independencia, de rebelión y de la constante lucha del Pueblo Judío por mantener su fe y su manera de vivir conjuntamente con la leyenda, como explicamos recientemente, que pone la parte simbólica a la tradición: la historia del jarrito cuyo aceite se consumió sólo después de ocho días.

Este año, Israel se encuentra en una etapa más de su independencia política, lograda hace más de 52 años y el simbolismo de rebelión, de fuerza y de la fortaleza física y espiritual de los macabeos, que ya ha sido en varias oportunidades comparada con la capacidad militar de Tzahal, del Ejército de Israel, tiene tal vez menor relevancia. Esta vez, la "fiesta de las luminarias" debe ser tomada como un hecho de fe que nos permite continuar la independencia política de Israel, iluminada por la luz más potente que tal vez exista, la luz de la paz.

Los logros obtenidos desde la pasada Januca han sido sumamente importantes y en algunos casos pueden ser considerados casi milagrosos, ante las dificultades que enfrentan los pueblos del Medio Oriente para resolver sus conflictos.

Hoy, la rebelión macabea puede aplicarse a toda la región, pero es una revuelta contra la hostilidad que preservó durante muchos años y una "inauguración" del Estado de no beligerancia entre Israel y sus vecinos.

De seguir el camino del proceso de paz, tal vez la Fiesta de Januca venidera nos encuentre encendiendo la "Januquiá" (candelabro de ocho brazos) en la misma Damasco, lo que sin lugar a dudas nos hará repetir el famoso dicho de Januca: NES GADOL HAIA SHAM, "UN GRAN MILAGRO OCURRIÓ ALLÍ".

Los invito a que pensemos sino es que estamos cometiendo un error al ceder todo el espacio a fin de celebrar esta hermosa fiesta tan judía, tan de la libertad, de los derechos humanos, tan de la dignidad humana y a la vez tan universal - sólo a los "jasidim" u otros judíos ortodoxos muy religiosos. Los invito nuevamente a reflexionar acerca de ésta actitud. ¿No estaremos renunciando a espacios tan dignos, tan judíos, tan hermosos de valores judíos y humanistas que vale la pena transmitirlos a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos?

*MOSHE KORIN
Moshé Korin es uno de los educadores judíos de mayor trayectoria y realizaciones del Continente.
Director durante años del complejo educacional Scholem Aleijem de Buenos Aires, director del Vaad Hajinuj de la Argentina, y actualmente director de Cultura de la AMIA, ha desarrollado una reconocida y fecunda labor cultural y educativa por el judaísmo. Escribe en castellano, ídish y hebreo para periódicos de Argentina, Latinoamérica, Estados Unidos e Israel.


Hanukkah

20.11.09

El museo judío de Berlín. Entrevista con Daniel Libeskin

Daniel Libeskind - Museo Judio - Berlin, Alemania

Doris Erbacher y Peter Paul Kubitz : El Museo Judío se encuentra no muy lejos del centro de Berlín, no muy lejos de la estación de trenes Anhalter. ¿En su proyecto del museo están consideradas las imágenes del Berlín en ruinas, del Berlín de 1945? ¿Son ellas parte de los antecedentes de su trabajo? ¿Son quizás esas imágenes una parte conceptual más de las bases con las que usted trabaja? Daniel Libeskind: Ellas no son una base para mi trabajo. Pero seguro que es el Berlín en ruinas el acontecimiento decisivo en la historia de la ciudad. Hasta hoy en día ha cambiado totalmente el aspecto y el carácter de Berlín. Quien trabaja aquí, no lo puede ignorar. De alguna manera cada uno debe enfrentarse con esa increíble destrucción y también con lo que ésta significa para el futuro. Pero la verdadera pregunta es: ¿Cómo se relaciona uno con las ruinas, cómo se relaciona uno con la historia? ¿Simplemente se eliminan? ¿Se olvidan o se tratan de una manera más constructiva, porque forman parte de la memoria, del recuerdo de la ciudad? El Museo Judío se encuentra en un lugar caleidoscópico, resultado de las múltiples historias de Berlín. Ahí hay un edificio barroco del siglo XVIII, los fragmentos del siglo XIX, el mercado de flores y el edificio de Erich Mendelsohn de los años veinte; están los nuevos condominios de los años sesenta y los proyectos de la exposición internacional de arquitectura de los años setenta. ¡Dónde si no aquí se muestra la historia de Berlín en toda su variedad y pluralidad! Uno debería intentar integrar las distintas líneas de la memoria en la totalidad de la ciudad, de tejerlas adentro. Del mismo modo como también las formas arquitectónicas urbanas existentes. Una ciudad no es algo pobre, es rica y compleja. No está dominada por ideas unidimensionales, es el resultado de muchas imaginaciones, de mucha gente, de muchas historias. Y precisamente esto me interesa: no se debe simplemente olvidar ni eliminar estos contextos, no se debe tratar a la ciudad como “una tabula rasa” o desde la nada hacer lo que el arquitecto quiere en este mundo. Uno debería estar consciente de las distintas corrientes subterráneas que llevan consigo los despojos del discurso humano.

D.E. y P.P.K.: Seguramente Berlín no es una tabula rasa, pero la ciudad se distingue significativamente de otras metrópolis.

D.L.: La calidad particular que uno encuentra aquí se debe a que la memoria y la historia de esta ciudad son tan sustanciales que también alguien que casi no sabe nada del Berlín de los años veinte o de 1890 tiene la tentación de mirar a través de los espacios vacíos e imaginarse cómo todo esto se vio alguna vez: esta ciudad que uno solamente conoce a través de libros, películas, de cuentos e imágenes históricas. Lo particular de Berlín es su misterio y su carisma. En este sentido Berlín todavía funciona, a pesar de que los espacios públicos habrán cambiado dejando la memoria atrás. Para mí Berlín es más interesante que cualquier otra ciudad. Llegué aquí por una razón especial: quería construir el Museo Judío. Precisamente porque Berlín fue el centro por antonomasia de la destrucción, y también por eso el centro de la transformación de nuestro mundo en lo que hoy respresenta. El mundo moderno está hoy en día unido de manera inseparable al nombre de Berlín.

Daniel Libeskind - Museo Judio - Berlin, Alemania

D.E. y P.P.K.: Si usted ve así a Berlín, ¿cómo relaciona lo estético con lo político?

D.L.: La arquitectura es parte de la política, parte de la ciudad. Es un acto político. Ser arquitecto no significa estar sentado en el estudio y dejar jugar su imaginación. La arquitectura es profundamente un acto político, puesto que surge con el discurso, en el acuerdo democrático de lo que es mejor para los ciudadanos. Uno debería estar siempre consciente de esto: una ciudad no se construye de piedras, vidrio y concreto. Es lo que es a partir de la gente que vive aquí. Su verdadera sustancia son los ciudadanos, no sus muros ni sus plazas. Si usted me pregunta por la dimensión política de la arquitectura, entonces le contesto: ¡La arquitectura siempre fue política! Porque cada muro, cada ventana, cada plaza tiene que ver con el hombre, con el cómo él ve las cosas, cómo se recuerda, cómo se imagina su futuro. P.P.K.: ¿Qué significa para usted un museo? ¿Para usted los museos son algo así como iglesias secularizadas o templos para una sociedad atea?

Daniel Libeskind - Museo Judio - Berlin, Alemania

D.L.: Los museos son muy importantes para todo el mundo. No se construyen para dar un techo a colecciones particulares o programas determinados. A través de sus museos la ciudades se autorregeneran. En todo el mundo existe una competencia en la construcción de museos, en América, Japón, Europa, porque los museos representan hoy un discurso público, porque son una atracción pública. Sin duda, los museos actualmente también se encargan –además de otras funciones– de comprometer a los ciudadanos, dar un lugar a sus anhelos, sus sentimientos y visiones. D.E. y P.P.K.: ¿Qué diferencia vería usted en la función de los museos de fines del siglo XX en comparación con los de fines del siglo XIX?

D.L.: En el siglo XIX los museos existían para una élite, para la burguesía, para gente que tenía el dinero y el tiempo para vivir una vida lujosa. Hoy, en cambio, los museos representan una fuerte necesidad por una participación pública. Pienso que hoy existe el derecho de un museo para todo el mundo, porque el museo ya no es un lugar para que alguien se deje llevar por sus sueños. Es un lugar de educación, en el cual uno aprende nuevas habilidades, habilidades con las cuales uno puede percibir el mundo de una nueva manera. El museo como lugar elitista ya terminó, y los museos que ahora están al alcance de todos definen en grandes proporciones imágenes de las ciudades futuras. Un buen museo se distingue porque sigue influenciando la conciencia del visitante aún bastante tiempo después de que se haya terminado la visita. Perdura como imagen, que no puede llenar con sus sueños, análisis y pensamientos. Seguramente un museo cumple con más tareas que las obvias, que luego podemos discutir con nuestras medidas objetivas. Pero lo mismo vale para una arquitectura buena, en cualquier lugar. También ella es algo que uno persigue, en el buen sentido de la palabra. Una buena arquitectura nos abre espacios, invita a la especulación y a pensar nuevas formas de existencia.
EL “ANEXO I”

D.L.: “Anexo” es una palabra muy interesante, en el fondo se trata de una “extensión” y no solamente de un anexo: “edificio de extensión” significa la extensión de la historia de Berlín y la historia de los judíos. Claro que eso es más que la extensión de un edificio, es la extensión de una idea y de un programa. Se trata de cómo asumir la herencia judía sobre el abismo que dejaron los asesinos de los judíos europeos en esta ciudad, en este país. Así que este problema de “un edificio de extensión” no se acaba con la construcción de un puente de vidrio o concreto, que une el edificio barroco del antiguo Museo de Berlín con el Museo Judío. La solución de este trabajo exige una reflexión y una ejecución. Finalmente, la arquitectura está basada en cosas prosaicas. Hay que poner cimientos, construir casas, diseñar espacios conforme con su función específica. Pero el “edificio de extensión” incluye más que la pura referencia al espacio y a metros cuadrados: representa una nueva relación entre la antigua historia barroca de Berlín y el significado de esta historia para el Berlín de hoy, pero también una nueva relación con una historia que está fracturada y que casi es imposible de unir con un todo. ¿Cómo se puede relacionar la herencia asombrosa del Berlín barroco con sus judíos, su Ilustración, sus ideas extremadamente modernas, que sin duda cambiaron al mundo, cómo se puede combinar todo ese vacío? Y con este abismo espiritual, ¿qué resulta de la misma historia? Se trata, en fin, de una contradicción. ¡Todo un desafío!

P.P.K.: ¿Qué relación tiene usted con E.T.A. Hoffmann, qué asociación existe entre él y el Museo Judío?

D.L.: Creo que todos lo leímos alguna vez. Yo siempre lo estimé, y quedé totalmente asombrado cuando descubrí directamente, al principio de mi trabajo, que él trabajaba como jurista en el antiguo colegio –el edificio viejo– y también que él vivía (no muy lejos) al norte del museo. Cuando empecé a desarrollar un concepto para el museo, busqué personas especiales. Conceptos abstractos como el de espacio y tiempo, o el de la vida, no me interesaban mucho, pero sí la gente. No solamente E.T.A. Hoffmann, sino todos estos berlineses “invisibles”, todos aquellos que ya no están aquí y que, sin embargo, representan la ciudad. De alguna manera son parte del “aire berlinés”, del aliento histórico que determina la ciudad.

P.P.K.: ¿Quiénes son sus contemporáneos espirituales y artísticos?

D.L.: Contemporáneos no solamente son los miembros de una generación. Uno puede ser contemporáneo de personas o pensamientos que existían hace ya cien, doscientos, mil o cinco mil años. No creo en el progreso de la historia, seguro que no. Si uno hiciera un corte longitudinal del tiempo encontraría pares espirituales: por ejemplo E.T.A. Hoffmann, Rahed Varnhagen y todas esas figuras lejanas que nos son muy cercanas en su manera de pensar. ¿Quiénes podrían ser?, ¿qué libro debemos leer, qué documentos investigar? Muchas veces he pensado que si la gente leyera la Biblia, probablemente estaría informada sobre lo que pasa en el mundo de la misma manera que si leyera el último análisis de la economía mundial.

P.P.K.: El Museo Judío posee signos topográficos con indicaciones biográficas que forman una matriz...

D.L.: Yo utilicé muchos medios para estructurar el museo. No importó solamente adaptar el edificio a su entorno citadino, crear espacios y adaptarlos a sus funciones, más bien importó extenderlos hacia la ciudad. Esta orientación ya no es tan obvia porque la ciudad cambió tanto, especialmente con la destrucción de Berlín que comenzó en 1933 y se extendió hasta el fin de la catástrofe total. Así construí mi museo basándome en direcciones, por ejemplo en conexiones que existían entre berlineses y judíos que vivían en los alrededores de la Lindenstrasse, atravesando esas líneas que hoy ya casi no son perceptibles porque la ciudad cambió. Intenté materializar la matriz de las conexiones –que hoy nos pueden parecer irracionales, pero que se hacen visibles y comprensibles en las relaciones humanas–, en la estructura del edificio. De la misma manera, por supuesto, nombres y direcciones que pertenecían a estos doscientos mil judíos berlineses que hoy ya no están aquí –para reconstruir una parte de esta textura berlinesa que fue tan exitosa en la economía, en las artes, en el terreno intelectual, profesional y cultural. Y luego también utilicé medios arquitectónicos, por ejemplo un texto de Walter Benjamin, El sentido único, no como metáfora, no como inspiración para la construcción de una casa. Al contrario. Quería crear un edificio que en el momento en que uno lo usa abre un texto que nos conduce hacia otras direcciones y perspectivas. Éstas llevan a los sesenta lugares representados en la estrella de David quebrada que tanto en el texto como en el edificio del Museo Judío dejan traslucir su carácter apocalíptico. De una manera parecida me metí en la obra inconclusa de Arnold Schoenberg, Moisés y Aarón, de forma muy pragmática: el intervalo, que crea el no sonido de la música después de la ruptura en el segundo acto, no se puede seguir musicalmente, pero en el espacio vacío, en arquitectura, claro que puede existir. Ésos son los medios del pensamiento que organizan la geometría del edificio.

P.P.K.: Descríbanos un poco más esta obra tan importante para usted, y sobre todo la ruptura en Moisés y Aarón.

D.L.: Como ustedes saben, Arnold Schoenberg era un judío integrado que trabajó como profesor de música aquí, muy cerca del Museo de Berlín. Cuando cambiaron los tiempos le informaron que ya era indeseable. Se fue al exilio. Tuvo que salir de Berlín a pesar de ser uno de los más famosos compositores y, para mí, pensadores del siglo XX. Su obra Moisés y Aarón fue creada más o menos en este tiempo, y no por casualidad, aquí en Kreuzberg, en el centro de Berlín. Él escuchó este sonido; su música es, bajo todo punto de vista, parte de este sonido. El sonido se interrumpe, y lo que se interrumpe, claro, es el diálogo entre Moisés y Aarón. Aarón es quien defendió al pueblo, un maestro de verdades sencillas, que quiere respuestas sencillas y claras, y Moisés, aquel que apenas podía comprobar la ausencia de la palabra que Dios dio o que hubiera debido dar. Así, al final de esta interrupción está el llamado a través de la palabra.

Y lo que es interesante musicalmente: en esta ópera ya no se canta. Ésta es, hasta donde yo sé, su última obra –aunque, por supuesto, todavía escribió otras, ésta representa de una manera definitiva el fin. Solamente hay una voz, la orquesta toca una sola nota, sesenta instrumentos tocan una nota y luego permanecen en silencio. La voz llama, pero no cantando, invoca a la palabra, a la verdad de esta palabra ausente. Creo que esto no es solamente la experiencia musical más conmovedora del siglo XX, inalcanzable, insuperable, sino que también tiene una dimensión arquitectónica. Una dimensión topográfica que fue creada por la destrucción devastadora de la humanidad. Pienso que aquí estamos entrando en un campo desconocido. Somos la caravana de pioneros del siglo XX, en el cual pasaron todos estos acontecimientos. ¿Qué pasará en el futuro? ¿Qué es el mundo hoy que no había sido antes?

P.P.K.: ¿Es la ruptura, el silencio, el fin de la música de Schoenberg?

D.L.: El fin está más allá del silencio. Porque el silencio siempre se refiere al sonido. Ésa fue una ruptura definitiva. Aunque Schoenberg había escrito el libreto para el tercer acto, ya no lo musicalizó. Eso no es coincidencia. No es que se le acabaran las ideas, porque más tarde siguió componiendo; él llegó a este callejón sin salida donde la música ya no tiene relación con el sonido. Y ahí tampoco hay silencio, solamente un tipo de continuidad en otra dimensión enigmática. Y ésta es resonante cuando uno la escucha. Es resonante en otras voces de la música contemporánea que retomaron este aspecto de lo microscópico, de los elementos sonoros suaves, de la debilidad del sonido, de la suavidad del silencio. La música posterior a Schoenberg, por ejemplo los fragmentos de Luigi Nono, casi no se oye, puesto que ahí todo depende de una imaginación fortalecida en una resonancia imaginaria intensificada de la fe que tiene el silencio. Yo creo que ésos son los temas de la música y de la arquitectura modernas.

P.P.K.: Void es un término central en su arquitectura. ¿Cómo se podría traducir?

D.L.: Algunos amigos me dijeron que se podría traducir al alemán como Die Leere (el vacío). Void no es un medio técnico, por lo menos yo nunca lo pensé así. Void es un espacio al que uno entra en el museo, un espacio que organiza el museo, pero que no forma parte realmente del museo. No tiene calefacción ni aire acondicionado. No es realmente una sala. Es otra cosa que sí tiene mucho que ver con las salas de exposiciones –y al mismo tiempo con el espacio de Berlín porque, en el fondo, void se refiere a lo que nunca puede estar exhibido, tratándose de la historia del Berlín judío, porque de esto no queda nada más que cenizas. Por eso no hay nada más en los void que estas paredes. Y esta línea de luz blanca que atraviesa Berlín, y que une la Oranienstrasse 1, el departamento de Paul Celan, con el sueño del poeta, y que se dirige a la tectónica de Berlín en el Berlín del mañana. Ésa es para mí la línea de Berlín: vulnerable, decidida y al mismo tiempo enigmática. Por eso el vacío no es sinónimo abstracto de la negación.

P.P.K.: ¿Y voided void (el vacío del vacío)?

D.L.: Voided void es un término muy técnico para retomar este vacío y materializarlo en un edificio. Queríamos tomar este vacío y duplicarlo, y que así esté doblemente vacío en el museo, pero en un espacio que llegó a su final, porque se trata de un espacio en el cual una exposición no es realmente posible. Voided void, la torre del Holocausto, como ahora se llama en el Museo Judío, es este espacio que de alguna manera termina la historia, esta historia vieja de Berlín. Empieza con los Progroms y los reglamentos antisemitas que no comenzaron en 1933, sino que son mucho más antiguos. Pero a partir de 1933 ya no se pueden negar y son lamentablemente irrevocables. Desde la quema de libros, de pinturas (tema de exposición en el museo) y hasta la cremación de personas –quienes están representadas sólo con sus nombres en el librorecuerdo a las víctimas del Holocausto: no es en realidad lo que yo quiero decir con voided void. Se trata de la nada de la nada. Como espacio, el Void que corta el edificio es simplemente un espejo de este vacío interno del edificio con sus sesenta estaciones de Walter Benjamin que se distribuyen por la topografía de presencia y ausencia.

Versión en PDF

Extracto de la entrevista de Doris Erbacher y Peter Paul Kubitz a Daniel Libeskind, publicada en el libro Jüdisches Museum Berlin, Verlag der Kunst, Dresden, 1999.
Traducción de Marcelo Gauchat.

Daniel Libeskind - Museo Judio - Berlin, Alemania

Museo Judío, Berlín, Alemania

El inmueble tiene las fachadas metálicas, ventanas con caprichosas formas y orientaciones, y la planta con forma de rayo. La Torre del Holocausto y el Jardín del Exilio son otras dos construcciones pertenecientes al museo.

La idea surgió de la comunidad judía residente en Berlín en 1971 para recuperar el museo abierto que en 1938 la Gestapo había clausurado. Luego en los 80 la idea tomó más fuerza hasta que finalmente reabrió sus puertas en enero de 1999.

El edificio, siendo diseñado por un arquitecto de origen Polaco sale totalmente de lo común, siendo una de sus obras más representativas. El primer año en el que se reinauguró, lo visitaron más de 700.000 personas, lo que hizo que fuera en aquel entonces el museo alemán más visitado.

El principal objetivo del museo es representar ese vacío que representa la desaparición de la comunidad judía por el holocausto nazi. Su diseño es totalmente moderno y trata de representar la vida de los judíos de la época a través de obras de arte u objetos cotidianos.

Tanto en la torre como en el edificio principal, las nítidas hendiduras por las que penetra la luz crean ambientes insospechados que refuerzan la idea de una edificio surgido alrededor de un vacío histórico, es decir, de la aniquilada cultura judía.

Daniel Libeskind - BIOGRAFIA

1946. Nace en Polonia
1965. Se convierte en ciudadano estadounidense y comienza sus estudios de música
1970. Estudia arquitectura en la Cooper Union de Nueva York
1972. Estudia historia y teoría de la arquitectura en la Universidad de Essex, inglaterra
1986. Funda en Milán Architecture Intermundium, un instituto privado de arquitectura y urbanismo
1988. Participa en la exposición sobre la arquitectura deconstructivista en el Museo de Arte Moderno de Nueva York
1990. Abre su propio estudio profesional después de haber ganado el concurso para la ampliación del Museo Judío de Berlín
1997. Se le concede el Premio de las Artes y las Letras de la Academia Americana y el Premio Berlín Cultural
1999. Se le concede el Premio Alemán de Arquitectura por el Museo Judío de Berlín
2002. Enseña en la Hochschule für Gestaltung, Karlsruhe, Alemania
2004. Doctorado Honorario de la Universidad de Toronto
2004. Es nombrado primer Embajador Cultural de Arquitectura de los Estados Unidos.