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4.1.13

Va, pensiero - Nabucco de Giuseppe Verdi


Va, pensiero es el coro del tercer acto de Nabucco, una ópera de 1842 de Giuseppe Verdi, con letra de Temistocle Solera, inspirada en el Salmo 137 Super flumina Babylonis. Calificada tantas veces como la «obra judía de Verdi», canta la historia del exilio hebreo en Babilonia tras la pérdida del Primer Templo de Jerusalén.

Posteriormente se convirtió en un himno para patriotas italianos quienes identificándose con el pueblo hebreo, buscaban la unidad nacional y la soberanía. La canción, cuyo tema es el exilio y que expresa nostalgia por la tierra natal, así como la frase «Oh mia patria sì bella e perduta!» (en italiano, «¡Oh patria mía, tan bella y perdida!») resonaba en el corazón de muchos italianos

¡Ve, pensamiento, con alas doradas,
pósate en las praderas y en las cimas
donde exhala su suave fragancia
el dulce aire de la tierra natal!
¡Saluda las orillas del Jordán
y las destruidas torres de Sion!
¡Oh, mi patria, tan bella y perdida!
¡Oh recuerdo tan caro y fatal!
Arpa de oro de fatídicos vates,
¿por qué cuelgas muda del sauce?
Revive en nuestros pechos el recuerdo,
¡Que hable del tiempo que fue!
Al igual que el destino de Sólima
Canta un aire de crudo lamento
que te inspire el Señor un aliento,
que al padecer infunda virtud,
que al padecer infunda virtud,
que al padecer infunda virtud,
al padecer, la virtud!.


Coro del Metropolitan Ópera House de Nueva York (2002) 

23.7.12

Curtain Up (Haramat Masach in Hebrew)

Founded in 1989, Curtain Up (Haramat Masach in Hebrew) has become a centerpiece of Israel’s contemporary dance calendar.  In many ways, the core of this yearly platform has remained the same over the decades: up-and-coming choreographers who operate outside of the country’s major companies receive financial and artistic support to present new works on a series of mixed bills in Tel Aviv and Jerusalem.

Yet in its most recent editions, Curtain Up has added another layer: cultivating artistic directors who are themselves choreographers.  Last year, four alumni of the festival – Tamar Borer, Sahar Azimi, Ronit Ziv, and Renana Raz – were each charged with curating an evening.  This year, Borer, Azimi, and Ziv are returning as artistic directors, applying the lessons they learned in 2010 to Curtain Up 2011, which runs from November 3-12.

Curtain Up’s three programs will each be performed twice at the Suzanne Dellal Centre and once at the Jerusalem Theatre.  In cooperation with the Choreographers Association and Tarbut L’Yisrael, the works created for Curtain Up will also be performed in Israel’s northern and southern regions, enabling these younger choreographers to gain further exposure. www.danceinisrael.com


Artistic Director: Sahar Azimi
Choreographers: Doron Raz, Roy Assaf, Gili Navot, Noa Zuk

Video Valentia by Doron Raz

4.6.12

Itzik Galili

  The Open Square ©Staatsballet Berlin

Teatro de la Komische Oper Berlín
Staatsballett Berlin
The Open Square, ballet en un acto de Itzik Galili con música del grupo Percossa/Holanda
Coreografía y puesta en escena Itzik Galili
Escenografía Janco van Barneveld
Vestuario Natasja Lansen
Iluminación Yaron Abulafia
Intérpretes: Elisa Carillo Cabrera, Nadja Saidakova, Mikhail Kaniskin; Krasina Pavlova, Michael Banzhaf, Arshak Ghalumyan, Vladislav Marinov; Maria Boumpouli, Maria Giambona, Dominic Hodal, Alexander Korn, Kévin Pouzou, Federico Spallitta, Robert Wohlert; Anissa Bruley, Soraya Bruno, Natalia Muñoz, Haley Schwan, Xenia Wiest, Sven Seidelmann.

15.8.10

El juicio de Nuremberg (¿Vencedores o vencidos?)

El juicio de Nuremberg (¿Vencedores o vencidos?)

Judgement at Nuremberg es el título original de una película realizada en 1961 por Stanley Kramer y producida por Philip Langner, cuyo título en español es ¿Vencedores o vencidos? en España o El juicio de Nuremberg en Hispanoamérica.

Dan Haywood, magistrado estadounidense jubilado, llega en 1948 a la ciudad de Núremberg para encargarse de la difícil labor de juzgar una vez procesados los jerarcas nazis a cuatro jueces por su complicidad en la aplicación de las políticas de esterilización y eugenesia del Tercer Reich. Ante el tribunal, defensa y acusación defenderán sus posiciones sobre si los jueces nazis eran conocedores o no del exterminio que estaba realizando el gobierno alemán apoyándose en testigos que sufrieron esta injusta política. Mientras se juzga las inconveniencias del bando vencido, va surgiendo la Guerra Fría entre los vencedores y la Alemania ocupada deberá reconstruir su país y olvidar los vestigios de la guerra y el régimen anterior.

La película examina las cuestiones de la complicidad individual de los ciudadanos en los crímenes cometidos por el Estado. El guión no tuvo carácter propagandístico, ya que aborda directamente hasta las cuestiones más complicadas. Por ejemplo, el abogado de la defensa Hans Rolfe (Schell) plantea argumentos tan espinosos como el apoyo de la Corte Suprema de Estados Unidos a las prácticas eugenésicas o las palabras de elogio de Winston Churchill hacia Adolf Hitler. Una escena notable es el testimonio de Rudolph Petersen (Clift), un panadero alemán, que considerado "mentalmente incompetente", fue esterilizado por los nazis de acuerdo a las leyes sociales.

El juicio de Nuremberg (¿Vencedores o vencidos?)

  • Título original: Judgement at Nuremberg
  • Año: 1961
  • Género: Drama (Basado en Historia Real)
  • Pais: USA
  • Director: Stanley Kramer
  • Actores Principales: Spencer Tracy, Burt Lancaster, Richard Widmark, Marlene Dietrich, Maximilian Schell, Judy Garland, Montgomery Clift, Ed Binns, Werner Klemperer, Torben Meyer, Martin Brandt, William Shatner, Kenneth MacKenna, Alan Baxter, Ray Teal, Virginia Christine
  • Guión: Abby Mann
  • Fotografía: Ernest Laszlo
  • Música: Ernest Gold
  • Duración: 186 minutos.
  • Idioma: Español
Una obra maestra de todos los tiempos, con magnificas interpretaciones. Montgomery Clift está inmenso, una de las mejores actuaciones secundarias de todos los tiempos, magistral!!




Al final, en el desenlace, vemos a un espléndido y entero Spencer Tracy frente a un arrepentido y suplicante Burt Lancaster, demoledor como en todas sus escenas, que es casi lo mejor del largometraje y se podria decir, en sus palabras, que resume toda la película.

19.2.10

El holocausto e Irán


Estrella de David amarilla que los judíos de Alemania, Polonia y Checoeslovaquia fueron obligados a llevar sobre la ropa. Esta marca de identificación tenía el propósito de humillar a los judíos y diferenciarlos del resto de la población. - Colección de objetos de Yad Vashem.

Por Abraham B. Yehoshua - Escritor israelí, impulsor del movimiento Paz Ahora - 13/02/2010 - www.lavanguardia.es

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial no han dejado de producirse en el mundo matanzas donde se ha exterminado a poblaciones enteras.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial no han dejado de producirse en el mundo matanzas donde se ha exterminado a poblaciones enteras. Recordemos, por ejemplo, los casos de Angola, Camboya con los jemeres rojos, la guerra tribal en Ruanda, la guerra de los Balcanes, sin olvidar las atrocidades cometidas bajo el régimen estalinista contra pueblos de la antigua Unión Soviética. Y a pesar de esto, la ONU decidió fijar específicamente un día en recuerdo del holocausto judío en Europa. ¿Por qué? ¿Qué hay de especial en el holocausto?

Es especial no sólo por su amplitud y crueldad, sino sobre todo porque no se debía a ninguna de las razones que motivaron las masacres ocurridas en el siglo XX. Y es que los judíos no fueron exterminados por los nazis por querer conquistar un territorio (los judíos carecían de él), ni por razones religiosas (los nazis y sus aliados eran declaradamente ateos), ni por cuestiones ideológicas (los judíos nunca tuvieron una ideología específica común), ni por motivos económicos (la mayoría de los judíos eran pobres y aquellos con dinero no habrían dudado en darlo por salvar la vida); los nazis ni siquiera buscaban convertirlos en esclavos. Los judíos, a los ojos de los nazis, pasaron a ser unas "bacterias" que había que exterminar, y en esta tarea de exterminio los alemanes obtuvieron en ocasiones la ayuda o el visto bueno de los pueblos que iban invadiendo.

Por eso, el mecanismo demoniaco que condujo al holocausto no quedó liquidado con la caída de los nazis y esto hace que haya que estar en guardia para impedir que este mecanismo se ponga en marcha de nuevo contra los judíos o cualquier otro pueblo, pese a que hayan transcurrido ya 65 años desde la liberación del campo de exterminio de Auschwitz. De ahí que la ONU fijara un día en conmemoración del holocausto judío como hecho único en la historia.

Los líderes israelíes que participaron en distintas capitales europeas en las ceremonias en recuerdo del holocausto lo hicieron para fortalecer a los que se oponen a los brotes de antisemitismo que surgen en diversos lugares del mundo, pero también para pedir apoyo político contra el programa nuclear de Irán y sus brutales amenazas.

Irán no es la Alemania nazi, ni por su régimen político, ni por su ideología, ni desde luego por su potencial económico. Tampoco se parece el Israel actual a esas dispersas comunidades judías de Europa con más bien poco poder. Hoy en día Israel no sólo se puede defender, sino ocasionar graves daños a sus enemigos. Sin embargo, pese a la diferencia evidente entre la Alemania nazi e Irán, es curioso que el Gobierno iraní defienda y aliente una oposición tan total a la existencia del Estado judío, capaz de hacer que se active el mismo mecanismo que provocó ese odio visceral que estalló en la época nazi. Y cuando cuente con armamento nuclear puede, pese a su debilidad y vulnerabilidad, verse arrastrado por la misma locura nazi y causar un tremendo daño a Israel.

Nadie puede estar seguro de que a través de las sanciones que prepara la comunidad internacional Irán deje su carrera por conseguir armamento nuclear. Y proceder por la vía militar podría arrastrar a Israel a una lucha prolongada y agotadora que haría que los otros enemigos de Israel se sumasen a esa lucha. Por eso, son muchos los que creen que hay otra forma más correcta y ética de neutralizar la amenaza iraní, y esta sería alcanzando la paz con los palestinos.

Hace unas semanas el ministro de Asuntos Religiosos palestino dio un discurso esperanzador en Ramala, en presencia de las principales autoridades palestinas, en el que delante de las cámaras lanzó durísimas críticas a la intromisión iraní en el conflicto israelí-palestino. Su mensaje vino a decir: ¿Qué nos une a vosotros? No necesitamos vuestra protección ni vuestra ayuda. Lo único que hacéis es agravar el conflicto en vez de ayudarnos a israelíes y palestinos a resolverlo de la forma ya aceptada por todo el mundo: dos pueblos, dos estados. En cambio, alentáis el extremismo de Hamas y con ello radicalizáis la postura israelí y torpedeáis la posibilidad de alcanzar la solución que todos deseamos. Vosotros, los iraníes, por razones ajenas al conflicto, deseáis encender la llama del odio. Nunca un soldado iraní dio su vida por nuestro pueblo, como en cambio sí lo han hecho miles de soldados de Egipto y Jordania, países que precisamente han firmado la paz con Israel.

Los líderes palestinos saben muy bien que si Irán ataca Israel con armamento nuclear también los palestinos israelíes y de los territorios sufrirían las tremendas consecuencias.

La paz entre israelíes y palestinos neutralizaría el aguijón envenenado de odio de Irán hacia Israel y anularía el mecanismo diabólico que presenta a Israel como un "pequeño demonio" al que hay que exterminar a cualquier precio. También podría ayudar a que el pueblo iraní se rebelase contra el fanatismo religioso de los dirigentes de esa gran nación que hasta hace no mucho mantenía relaciones formales con Israel. Poner fin al conflicto israelo-palestino sería mucho más eficaz que emprender una acción militar israelí o norteamericana que sólo provocaría más dolor y sufrimiento en la región. www.lavanguardia.es

Cartel en serbio y alemán indicando que el negocio es de propiedad judía que Heinrich y Frida Akons debieron colocar en su tienda en Belgrado después de la conquista en abril de 1941.

El matrimonio y sus tres hijos huyeron de la ciudad, deambularon entre Albania, Croacia y zonas controladas por los búlgaros, italianos y partisanos. La familia Akons regresó a Belgrado en 1945. Después del ascenso de los comunistas al poder y la confiscación de su tienda emigraron a Israel.

Colección de Yad Vashem - Prestado por Shlomo (Solomom Bobi) Akons, Arad, Israel - Y Peretz (Pavel) - Akons, Haifa, Israel.


Imágenes por © Golda - 2008 - 2010 Vintage Barcelona