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3.1.14

Ballet del Teatro Yacobson de San Petersburgo


El Lago de los Cisns ©Ballet del Teatro Yacobson de San Petersburgo (27 August 2013)


Por Carolina de Pedro Pascual - Danza Ballet®

El Ballet del Teatro Yacobson de San Petersburgo y la Orquesta Sinfónica Estatal Rusa de Rostov, se han encontrado en el Teatro Liceu de Barcelona para ofrecer los grandes clásicos “El Cascanueces” y “Lago de los Cisnes”.

El Ballet del Teatro Yacobson, está formado por 80 bailarines, de los que la mayoría han salido de la prestigiosa Academia Vagánova de San Petersburgo, es una compañía excelente que tiene unos bailarines con unas cualidades técnicas y artísticas inmensas.

Tal fue el caso de Alla Bocharova, una de sus principales bailarinas, que deslumbró en los papeles principales de ambos ballet. Fue Clara en el Cascanueces y Odette/Odile en El Lago de los Cisnes, interpretaciones con las que llegó a la perfección absoluta tanto técnica como interpretativamente, en ambos casos.

Bocharova es una de las principales bailarinas del Yacobson desde 2012. Tras graduarse en la Vaganova, desde el 2006 al 2012 fue bailarina en el Teatro Konstantin Tachkin, también de San Petersburgo; un teatro centrado en los grandes clásicos como “La Bella Durmiente’, ‘Don Quijote’ y ‘Giselle ‘.

Su trabajo interpretativo ha dejado el papel de la sufriente princesa cisne por los cielos destacando en cada momento que la gracia y la perfección técnica son dones y cualidades abolsutas que hacen a una auténtica bailarina de ballet. Su dolor como Odette pudo ser sentida por el público mismo, quien la ovacionó en cada una de sus apariciones.

Es una artista realmente magistral y trasmite pura belleza.

Bocharova posee un cuerpo delgado y plástico. Con un total dominio del torso y los brazos que dan la impresión, gracias a sus bellos y líricos movimientos, de que nacieran en mitad de su espalda. Estos increíbles y bellos movimientos han sido las grandes joyas de la velada. Sus brazos transmiten un sentimiento y una plasticidad de belleza suprema.

Sus piernas son fuertes y elásticas, con una gran elevación en las posiciones en cada uno de los adagios, que supo colocar con correcta precisión a la altura justa de cada développé o arabesque penchée, sin llegar a pasarse de lo que para mí es el justo límite de la línea académica, y sin perder en ningún momento una altísima calidad en su baile.

Sus empeines son prominentes y las bellas curvaturas en sus pies hermosamente arqueados, dejan apreciar unas puntas elegantes, precisas, filosas y sus equilibrios magistrales sobre todo en los giros, en las piruettes más lentas de Odette, como en los 32 fouettés simples y rápidos de la coda final de Odile, clavados durante su ejecución sin moverse un ápice del lugar que les correspondía. Bravo!

Los restantes bailarines han estado a la altura de su Prima Ballerina. Sobre todo Artyom Pykhachov como Sigfrido, también de la Vaganova, que ha sido rápido en sus variaciones y un compenetrado partenaire siempre a disposición de Bocharova. Sus arranques siempre precisos y elegantes; sus giros y saltos, limpios y amplios.

Mención especial merecen los artistas en los personajes del malvado Rothbart Olya Osipov, diplomado en la Vaganova y ex-solista del Eifman Ballet, y como el Bufón Andrey Gudyma, ex-solista del Conservatorio Estatal Rimsky-Korsakov de San Petesburgo.

Ambos, poseedores de una impecable técnica, ofrecieron una brillante interpretación de dos personajes fundamentales brillando a lo largo de toda la noche.

Además de lo dicho hasta aquí, es necesario señalar los altos valores de todos los bailarines, de la producción general, y muy especialmente cabe destacar el bello vestuario y la completa escenografía, sobre todo en la producción de Lago. Es todo este conjunto de valores de suprema excelencia, lo que termina brindando un espectáculo de alta calidad sin fisuras de ningún tipo.

Deslumbraban desde la butaca los trajes formados por terciopelos, brocatos, cristales y tules. En cada una de las destinas danzas que forman un ballet tan amplio como intenso, el vestuario estuvo a la altura de las grades compañías y fue un verdadero festín para la mirada.

En ambas veladas el Ballet Yacobson ha presentado los dos clásicos de Thacoikovsy y Petipa en sus versiones originales. Estos son, Cascanuces en 2 actos y Lago de los cisnes en 4 actos.

Acompañados por la Orquesta Sinfónica Estatal Rusa de Rostov compuesta por 64 músicos y dirigida por Kikolai Kolidako, interpretó con gran autoridad y musicalidad la partitura de Tchaikovsy. Los pasajes solistas fueron excelentes en ambos ballets.

El Ballet del Teatro Yacobson de San Petersburgo fue fundado en 1969 por el coreógrafo y bailarín ruso de origen judio, Leonid Veniaminovich Yakobson (1904-1975). Entre su valorada obra cabe destacar su famoso ballet “Spartacus”, con música de Khachaturian (1903 – 1978).

Yacobson fue el primer coreógrafo que trabajó este ballet. Su coreografía, bellísima para mi, violó en su momento todos los cánones del ballet clásico en plena época soviética, porque quitó zapatillas de punta, tutús y vistió a los bailarines con túnicas y sandalias como en la antigüedad. Reemplazó a la danza clásica del ballet, para los movimientos plásticos y faciales, lo que fue una verdadera revolución, que motivó que fuera rápidamente quitado del repertorio.

Con su actual director artístico desde 2011, Andrian Fadeyev , ex solista del Teatro Mariinsky, la compañía se centra en recuperar la herencia de su fundador, incorporar nuevos títulos a su repertorio clásico, al tiempo que al igual que Yacobson en su época, apostando por la danza moderna y las nuevas tendencias.

La prestigiosa compañía de San Petersburgo es reconocida como una de las pocas empresas rusas genuinas que visitan España con regularidad y que realizan giras por numerosos países de todo el mundo, como Alemania, Países Bajos, Japón o Estados Unidos.

En Barcelona, parte de la auténtica tradición rusa del ballet fue aplaudida a sala llena en un Liceu absolutamente rendido a sus pies.

Felicitaciones!

Ballet del Teatro Yakobson de San Petersburgo
Teatro Liceu de Barcelona 1, 4 y 6 de enero, 2014
El Lago de los Cisnes
Organiza Promoconcert
www.yacobsonballet.ru


 Alla Bocharova ©Ballet del Teatro Yacobson de San Petersburgo (14 November 2013)

 Alla Bocharova ©Ballet del Teatro Yacobson de San Petersburgo (14 November 2013)

 Alla Bocharova ©Ballet del Teatro Yacobson de San Petersburgo (14 November 2013)

11.11.13

Les Ballets de Monte-Carlo "La Belle"


Les Ballets de Monte-Carlo "La Belle"  Chorégraphie de Jean-Christophe Maillot

Les Ballets de Monte-Carlo "La Belle"  Chorégraphie de Jean-Christophe Maillot

 Les Ballets de Monte-Carlo "La Belle"  Chorégraphie de Jean-Christophe Maillot

 Les Ballets de Monte-Carlo "La Belle"  Chorégraphie de Jean-Christophe Maillot

11.1.09

Pina Bausch en el Teatre Liceu de Barcelona



Pina Bausch Tanztheater Wuppertal "Cafe Müller"

Pina Bausch Tanztheater Wuppertal en el Teatre Liceu de Barcelona.Septiembre de 2008.

Cafe Müller y la Consagración de Pina Bausch.
 
Por Carolina de Pedro Pascual ©Danza Ballet® 2008


Los años setenta tuvieron que haber sido de los más intensos y creativos para Pina Bausch.

Lo hemos visto anoche en el Liceu con dos de sus clásicos: Cafe Müller y La Consagración de la primavera.

Queda claro que Bausch, posee la aptitud de transmitir su propia manera de ver el mundo, y sobre todo, de establecer un estilo propio dentro de los parámetros del arte contemporáneo para proyectarlo.

Lánguida, alta y extremadamente delgada, dentro de una delicada y fina túnica blanca como único abrigo, comienza a bailar la música de Purcell que ha escogido para Cafe Müller. Con los ojos cerrados y en medio de un salón vacío de calor humano, pero con sillas esparcidas por toda la escena, su imagen es la viva presencia de un ser humano solo, abandonado y desamparado.

Bausch deja una triste sensación de soledad, contagiando angustia y desgarro. Café Müller es pura tristeza, cuarenta y cinco minutos de pura melancolía.

Los otros personajes son interpretados por artistas de la Tanztheater Wuppertal: Aida Vainieri y Dominique Mercy. Realizan una magnífica puesta en escena en la que recrean una pareja que transmite, en su frenética unión, exasperación, desesperación, temor, el terrible temor de sentirse solos, abandonados a sí mismos, a su frágil necesidad de caricias y sobre todo de amor. Celebran su vínculo, a través de desesperados movimientos en cadena de repetición constante, conducidos al ritmo de su entrecortada y agitada respiración.

En la historia surge un caballero que los domina a ambos y por momentos los separa, y otro que se dedica a mover las sillas para que Vainieri, en su nostálgico baile similar al de Bausch, no se las lleve por delante, no encuentre obstáculos en su camino. Ambas mujeres interpretan una coreografía parecida, se golpean, como castigándose, varias veces contra una pared lateral y están con los ojos cerrados todo el tiempo. Ambas, transmiten dolor y desprotección.

Entre sus míticos bailarines se distingue, la que para mí es absolutamente única e irreemplazable: Nazareth Panadero. Una excelente actriz y bailarina, es un producto cien por cien Bausch. Su actuación en Nefés del 2006 en Madrid fue magnífica y ella es admirable por donde se la mire.

La escenografía consta de muchas sillas vacías y esparcidas por todo el escenario y una puerta giratoria, en la que el personaje principal, Pina Bausch, en cierto momento queda atrapado, girando sin poder parar, como el dolor y la ausencia de satisfacción que expresa constantemente en su rostro y en sus movimientos.

Panadero hipnotiza en escena. Su cuerpo es el de una mujer madura, en donde se puede apreciar el peso de la danza y de los años. Representa una figura que camina nerviosamente de un lado hacia otro, como perdida. Circula, sobre unos tacones rosas y una peluca pelirroja, con un bonito vestido color celeste y un maquillaje llamativo. Al final, manifiesta el gesto protector y compasivo que se ha de espera de todo ser humano: el despojarse de algo propio para proveer de ayuda al prójimo.

Panadero se despoja de su abrigo y su pelo rojo, y envuelve con ellos, a la depresiva mujer que deambula descalza y desprotegida bajo la música de Henry Purcell.

De esta manera termina Cafe Müller. Pina Bausch sigue su camino, pero ahora su imagen es aun más lacerantemente depresiva, con una peluca ajena y un abrigo prestado. Todos estos componentes forman el clásico Müller creado en 1978.

El trato entre hombres y mujeres, y sus debilidades son un tema recurrente en las obras de la coreógrafa alemana. Las relaciones emocionales se muestran crudamente, sin tabúes, mediante la danza como canal de expresión y canalizador de sensaciones. Cuando miramos Cafe Müller, nuestros juicios y sensaciones, positivas y negativas, acerca de todo lo que esta sucediendo sobre las tablas, nos llegan cargadas de una ingeniosidad inimitable. Queda claro que Bausch posee la aptitud de transmitir su propia manera de ver el mundo, y sobre todo, de establecerla como propia, dentro de los parámetros del arte contemporáneo.

Compensa tremendo encierro de desolación, la fuerza y la pulsión de La Consagración de la Primavera (The Rite of Spring), el segundo clásico del programa, con coreografía de Bausch creada en 1975, con la inigualable música de Ígor Stravinski compuesta en 1913, quien para mí es el genio de la música.

Cubierto de tierra, el escenario del Liceu, es abordado por toda compañía, hombres y mujeres que dan paso a un ritual de iniciación, quizá, el más conocido de la historia de la música y de la danza.

Resumiendo, es tanta la fuerza, la entrega y la energía transmitida de esta Consagración que el impacto es absolutamente emocionante. Trece hombres y trece mujeres inician un sacrificio terriblemente visceral. El mensaje es claro: los hombres son depredadores y mandan; las mujeres son victimas temerosas subordinadas y el silencio y el miedo un vínculo tácito.

Un paño color rojo -el único color en toda la obra - predomina no sólo por su significado tan obvio y cruel, sino, porque es fácil de destacar en un escenario manchado y embarrado por la mezcla de tierra y sudor que hacen de esta, a mi entender, absoluta Consagración. © Danza Ballet® 2008

Pina Bausch Tanztheater Wuppertal. Le Sacre du Printemps ©Ulli Weiss

Pina Bausch Tanztheater Wuppertal. Le Sacre du Printemps ©Ulli Weiss

Pina Bausch Tanztheater Wuppertal "Cafe Müller" ©Ulli Weiss