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24.1.13

Nicole Bordeleau, maître en yoga


Nicole Bordeleau, profesor de yoga, presenta un programa único que combina los beneficios de la energia de 3 disciplinas: Gong Yoga, Meditación y Qi Gong en un solo DVD. Con música de Hélène Dalair este maravilloso método reduce, suavemente, el estrés y alivia el dolor físico y emocional.


Nicole Bordeleau, maître en yoga, présente un programme inédit cumulant les bienfaits de 3 disciplines énergétiques: le yoga, la méditation et le qi gong en un seul et même DVD. Sur une musique signée Hélène Dalair, cette formidable méthode permet de diminuer le stress et soulager les douleurs physiques et émotives tout en douceur.

10.10.12

Brahms: Symphony No.1


Johannes Brahms (1833-1897)
Symphony No.1 in C minor, op.68.
Mariss Jansons - Wiener Philharmoniker
Musikverein, Vienna, 6 3/2005


16.9.12

The Doors - The End and Riders on the Storm



The Doors - The End (full version) 
Originally written by Jim Morrison as a song about breaking up with girlfriend Mary Werbelow, released in January 1967


The Doors - Riders on the Storm

Jim Morrison (1943 – 1971)


Jim no ha muerto, lo que pasa es que huele raro
por Rafael Chaparro Madiedo

James Douglas "Jim" Morrison Clarke (1943 – 1971)

La noche que murió Jim Morrison la gente, vecinos, aseguraron haber visto bajarse del metro, en la estación cerca donde vivía el ex Doors, a un indio navajo anciano, que fumaba un apestoso tabaco negro y murmuraba palabras extrañas, inaudibles, palabras tal vez mágicas. El anciano indio navajo tomó la acera y salió a la superficie y merodeó el apartamwnro donde Jim Morrison vivía exiliado con su novia; apartamento de donde casi no salía porque estaba dedicado a la lectura indiscriminada de los mejores poetas franceses y la sobredosis era de Rimabud, Nerval, Baudelaire, etc. El anciano indio navajo miró hacia la luz donde vivían los Morrison y después se lo tragó tal vez la multitud, tal vez el calor del verano, tal vez las pequeñas luces alucinatorias de París en un caluroso mes de julio.

Esa madrugada, 3 de julio de 1971, hacia las 5, Jim Morrison murió y algunos clochards amigos de Morrison, y con los cuales éste se ponía a tomar vino en la estación del metro de cuando en cuando, aseguraron que esa mañana vieron otra vez al indio navajo pasar por la estación del metro acompañado de Jim, pero que éste no los saludó a pesar de que los clochards insistentemente lo saludaron y le recordaron la cita de esa semana para tomar vino barato, jugar dados, cantar antiguas canciones francesas y cantar la canción que más le gustaba a Morrison cuando estaba ebrio: Light my Fire. Alguna vez Morrison había dicho que las mejores canciones de los Doors no debían ser cantadas en un concierto en Miami frente a sesenta mil personas, sino que debía ser cantada por los clochards borrachos del metro de París a la una de la mañana y caídos de la perra.

Esa madrugada el indio navajo de la muerte se llevó a Morrison para siempre. Lo montó en el metro y después se lo llevó por el oscuro túnel de la incertidumbre eterna.

Desde ese día los clochards amigos de Morrison se fueron muriendo de pena moral. Uno a uno fueron recogidos en las noches por el indio navajo de la muerte. Al cabo de un año ya nadie cantaba sus canciones con el aliento a vino rojo barato en las estaciones de París a las dos de la mañana, pero el mito se había encendido en otra parte, el cementerio Père-Lachaise, división sexta, es decir donde estaba enterrado Jim Morrison.

Jim está por aquí, baby

Para llegar al cemeterio Père-Lachaise hay que coger el metro, dirección Gallieni y bajarse en Père-Lachaise. Apenas se sale del metro, uno sabe que ha llegado definitivamente a otro planeta. En el bulevar Mènnilmontat los árboles se reúnen en grupos de tres o de a cuatro y fuman. A su lado, los viejos perros pastores alemanes, con las pulgas más viejas de París a sus espaldas, deambulan como alucinados por entre las mareas de Gauloise, que impregna todo el bulevar y hace navegar a los árboles y a la gente en un sopor particular, en una nube alucinógena rota a la distancia por el ruido del metro, las sirenas de la policía, los cantantes que se paran en la boca oscura del metro, y el ruido de los bares.

Sin embargo uno sabe que está cerca de Jim Morrison por diversas razones. Cuando se baja, por ejemplo, en la estación Trocadero, cerca de la torre Eiffel, todo es distinto. Por allí en Trocadero abundan los perfumes discretos, las cámaras de cuatro lentes, las jaurías de japoneses y alemanes. En cambio, en la estación Père Lachaise lo primero que encuentras son perfumes indiscretos y si delante de uno hay una chica que camina descalza y lleva el pelo desordenado y una rosa en la mano con toda seguridad va a visitar a James Douglas Morrison.

Toda clase de seres van a visitar a Jim. Pero en su mayoría son chicas, las chicas más bellas del universo, que vienen como sacerdotisas de la heroína y del whisky y le ofrecen sus ojos, le ofrecen sus tetas, sus manos, sus dientes, su cuerpo entero a Morrison.

El desfile empieza a las nueve de la mañana y, a esa hora cuando el aire está impreganado de mierda triste de triste paloma y por entre los árboles del cementerio de filtra ese olor a huesos con sangre antigua, las chicas, las devotas de Morrison empiezan a llegar y se dirigen a la sexta división del cementerio. A medida que uno se acerca va viendo flechas que dicen "Jim está por aquí, baby" y entonces por entre las tumbas se empieza a escuchar esa vieja canción que dice "vamos al bar de whiskey más cercano porque si no moriremos...vamos al bar de whiskey más cercano..."

Entonces se acerca a la tumba de Morrison, la única tumba vigilada, pues en dos ocasiones se robaron su busto (en este momento sólo hay una placa con su nombre) y le botan cigarrillos con inscripciones que dicen "fúmame toda Jim" o "para que no te aburras allá". Otras más atrevidas le botan tabaquitos de hash o riegan whiskey, mientras la policía, que no entiende tanta devoción, las sacan a empellones.

Whiskey, sangre, huesos, heroina

Mientras las chicas de todo el universo le riegan whiskey a Jim Morrison el aire empieza a oler a un olor particular. Cerca la tumba de Morrison hay un olor mezclado a lluvia, orines, sangre, whiskey y heroína. Es olor de aquel que nunca han dejado en paz. Los clochards de la estación Père Lachaise dicen que hay noches donde les parce oir la voz de Jim Morrison gritando cada vez que pasa el metro que no le jodan más la vida. Otros clochards dicen que a veces también, sobre todo en el verano, se le escucha cagado de la risa al saber que otra vez va a venir a visitarlo el ejército más hermoso del universo, ese ejército de alemanas, españolas, de sudacas, de suecas, de inglesas, de gringas despistadas que se toman un sorbo de whiskey sentadas en el borde de la tumba mientras el sol revienta en sus cabellos tristes.

En todo caso cuando todo el mundo se va, cuando se cierra el cementerio, a las cinco de la tarde, los espíritus quedan otra vez en sociego, pero solamente en una tumba hay flores, whiskey y cigarrillos para toda la eternidad. Sólamente en una tumba un muerto está sentado en el borde de su tumba con un cigarrillo en los labios, una botella de whiskey, cantando hasta el amanecer, cuando llega el viejo indio navajo, le acaricia la frente, le limpia las lágrimas y lo manda a dormir un rato.

Por eso la gente que sabe dice que Jim Morrison no está muerto, lo que pasa es que huele un poco raro.

Rafael Chaparro Madiedo 
La prensa, 11 de febrero, 1994 p. 5 

 JimMorrison (1943 – 1971)

17.8.12

Jean Paul Gaultier en dB Revista de octubre

"I have been always influenced more by reality…to try to make it like people in the streets. It’s the best compliment"
Jean Paul Gaultier


The Fashion World of Jean Paul Gaultier: From Sidewalk to Catwalk en Danza Ballet Revista de Colección del mes de octubre.


Museum of Fine Arts where Jean Paul Gaultier's life's work was being shown: The Fashion World of Jean Paul Gaultier: From the Sidewalk to the Catwalk


The Exhibition The Fashion World of Jean Paul Gaultier: From the Sidewalk to the Catwalk is organized by the Montreal Museum of Fine Arts in collaboration with the Maison Jean Paul Gaultier. JoliCoeur International is the official supplier of mannequins for the exhibition.

16.2.11

Crocodile Necklace, Cartier


Por encima de estanques, por encima de valles,
De montañas y bosques, de mares y de nubes,
Más allá de los soles, más allá de los éteres,
Más allá del confín de estrelladas esferas,

Te desplazas, mi espíritu, con toda agilidad
Y como un nadador que se extasía en las olas,
Alegremente surcas la inmensidad profunda
Con voluptuosidad indecible y viril.

Escápate muy lejos de estos mórbidos miasmas,
Sube a purificarte al aire superior
Y apura, como un noble y divino licor,
La luz clara que inunda los límpidos espacios.

Detrás de los hastíos y los hondos pesares
Que abruman con su peso la neblinosa vida,
¡Feliz aquel que puede con brioso aleteo
Lanzarse hacia los campos luminosos y calmos!

Aquel cuyas ideas, cual si fueran alondras,
Levantan hacia el cielo matutino su vuelo
-¡Que planea sobre todo, y sabe sin esfuerzo,
La lengua de las flores y de las cosas mudas!


De "Las flores del mal"      
Versiones de Antonio Martínez Sarrión
La Gaya Ciencia S.A. Barcelona 1976


Crocodile Necklace, Cartier Paris, 1975 Cartier Collection, © Cartier

6.10.10

La soledad de Charles Baudelaire

 

Van Cleef & Arpels

Un gacetillero filántropo me dice que la soledad es mala para el hombre; y en apoyo de su tesis cita, como todos los incrédulos, palabras de los padres de la Iglesia.

Sé que el Demonio frecuenta gustoso los lugares áridos, y que el espíritu del asesinato y de la lubricidad se inflama maravillosamente en las soledades. Pero sería posible que esta soledad sólo fuese peligrosa para el alma ociosa y divagadora, que la puebla con sus pasiones y con sus quimeras.

Cierto que un charlatán, cuyo placer supremo consiste en hablar desde lo alto de una cátedra o de una tribuna, correría fuerte peligro al volverse loco furioso en la isla de Robinsón. No exigiré a mi gacetillero las animosas virtudes de Crusoe; pero le pido que no entable acusación contra los enamorados de la soledad y del misterio.

Hay en nuestras razas parlanchinas individuos que aceptarían con menor repugnancia el suplicio supremo si se les permitiera lanzar desde lo alto del patíbulo una copiosa arenga, sin miedo de que los tambores de Santerre les cortasen intempestivamente la palabra.

No los compadezco, porque adivino que sus efusiones oratorias les procuran placeres iguales a los que otros sacan del silencio y del recogimiento; pero los desprecio.

Deseo, ante todo, que mi gacetillero maldito me dejo divertirme a mi gusto. «Pero ¿no siente usted nunca -me dice, en tono nasal archiapostólico- necesidad de compartir sus goces?» ¡Miren el sutil envidioso! ¡Sabe que desdeño los suyos y viene a insinuarse en los míos, el horrible aguafiestas!

«¡La desgracia grande de no poder estar solo!...» -dice en algún lado La Bruyère, como para avergonzar a todos los que corren a olvidarse entre la muchedumbre, temerosos, sin duda, de no poder soportarse a sí mismos.

«Casi todas nuestras desgracias provienen de no haber sabido quedarnos en nuestra habitación» -dice otro sabio, creo que Pascal, llamando así a la celda del recogimiento a todos los alocados que buscan la dicha en el movimiento y en una prostitución que llamaría yo fraternitaria, si quisiera hablar la hermosa lengua de mi siglo.

de Charles Baudelaire
Poema número 23 de El spleen de París (Los pequeños poemas en prosa).

Van Cleef & Arpels


La Solitude

Un gazetier philanthrope me dit que la solitude est mauvaise pour l’homme ; et à l’appui de sa thèse, il cite, comme tous les incrédules, des paroles des Pères de l’Église.

Je sais que le Démon fréquente volontiers les lieux arides, et que l’Esprit de meurtre et de lubricité s’enflamme merveilleusement dans les solitudes. Mais il serait possible que cette solitude ne fût dangereuse que pour l’âme oisive et divagante qui la peuple de ses passions et de ses chimères.

Il est certain qu’un bavard, dont le suprême plaisir consiste à parler du haut d’une chaire ou d’une tribune, risquerait fort de devenir fou furieux dans l’île de Robinson. Je n’exige pas de mon gazetier les courageuses vertus de Crusoé, mais je demande qu’il ne décrète pas d’accusation les amoureux de la solitude et du mystère.

Il y a dans nos races jacassières des individus qui accepteraient avec moins de répugnance le supplice suprême, s’il leur était permis de faire du haut de l’échafaud une copieuse harangue, sans craindre que les tambours de Santerre ne leur coupassent intempestivement la parole.

Je ne les plains pas, parce que je devine que leurs effusions oratoires leur procurent des voluptés égales à celles que d’autres tirent du silence et du recueillement ; mais je les méprise.

Je désire surtout que mon maudit gazetier me laisse m’amuser à ma guise. « Vous n’éprouvez donc jamais, — me dit-il, avec un ton de nez très-apostolique, — le besoin de partager vos jouissances ? » Voyez-vous le subtil envieux ! Il sait que je dédaigne les siennes, et il vient s’insinuer dans les miennes, le hideux trouble-fête !

« Ce grand malheur de ne pouvoir être seul !..... » dit quelque part La Bruyère, comme pour faire honte à tous ceux qui courent s’oublier dans la foule, craignant sans doute de ne pouvoir se supporter eux-mêmes.

« Presque tous nos malheurs nous viennent de n’avoir pas su rester dans notre chambre, » dit un autre sage, Pascal, je crois, rappelant ainsi dans la cellule du recueillement tous ces affolés qui cherchent le bonheur dans le mouvement et dans une prostitution que je pourrais appeler fraternitaire, si je voulais parler la belle langue de mon siècle.

Charles Baudelaire
Petits Poèmes en prose

Van Cleef & Arpels

1.10.10

L'étranger, de Charles Baudelaire



- Qui aimes-tu le mieux, homme énigmatique, dis ? Ton père, ta mère, ta soeur ou ton frère ?
- Je n'ai ni père, ni mère, ni soeur, ni frère.
- Tes amis ?
- Vous vous servez là d’une parole dont le sens m'est restée jusqu'à ce jour inconnu.
- Ta patrie ?
- J'ignore sous quelle latitude elle est située.
- La beauté ?
- Je l’aimerais volontiers, déesse et immortelle.
- L’or ?
- Je le hais comme vous haïssez Dieu.
- Eh ! qu'aimes-tu donc, extraordinaire étranger ?
- J'aime les nuages... les nuages qui passent... là-bas... là-bas... les merveilleux nuages !


 Nuages by Ronan and Erwan Bouroullec


- Dime, ser enigmático, ¿a quién quieres más, a tu padre, a tu madre, a tu hermana o a tu hermano?
- No tengo ni padre, ni madre, ni hermana ni hermano
- ¿Y tus amigos?
- Os servís de una palabra cuyo sentido me es hasta ahora desconocido
- ¿Y tu patria?
- Ignoro en qué latitud se encuentra
- ¿La belleza?
- La amaría de buen gusto, diosa e inmortal
- ¿El oro?
- Lo odio como odiáis a Dios
- ¿Qué amáis, pues, extraordinario extranjero?
- Amo las nubes…las nubes que pasan…allá…allá…¡las maravillosas nubes!


Petits Poëmes en prose
Le Spleen de Paris
Charles Baudelaire, 1869 (Édition de 1869).
Traducción de Nydia Lamarque 1º edición, 1961, México, Editorial Aguilar.

L’étranger, de Charles Baudelaire, est un poème en prose paru en 1862 parmi quatorze petits poèmes en prose précédés de la dédicace à Arsène Houssaye, puis dans l'édition posthume de 1869, placé en tête du recueil comme ouverture.

14.10.09

La mítica tumba de Jim Morrison en París


 Tumba de Jim Morrison - Cementerio Père- Lachaise - París

La tumba de Morrison es un lugar de peregrinación diario de cientos de fanáticos. Junto a ella se bebe alcohol, se fuma hachís y la calma del lugar se ve perturbada por parejas que mantienen relaciones sexuales en las tumbas cercanas.

Tiempo atrás, esta tumba estuvo decorada con un busto de Morrison, pero alguien lo robó. En su lugar hay una placa de mármol con la inscripción "James Douglas Morrison, 1943-1971", y en caracteres griegos la sentencia: "Kata ton daimona eaytoy" (recuerdo del héroe llevado por su demonio).

En un primer momento, se contempló la posibilidad de exhumar el cuerpo del cantante y transferir la tumba, pero el plan se vio frustrado debido a que la misma debe permanecer en el sitio por contrato. Desde su muerte en 1971 recibe millones de visitas y el tributo de sus seguidores cada año, situación que molesta a los allegados de otras personas que también se encuentran enterradas en el lugar.

Sus admiradores llegan al lugar con flores, grafitos, poemas, velas, licores y hasta prendas íntimas.

La tumba de Morrison se encuentra en Francia, París, en el cementerio Père- Lachaise. El mismo cementerio alberga los cuerpos de otras personalidades como Oscar Wilde, Fréderic Chopin. Honoré de Balzac, Sarah Bernhardt y Edith Piaf.

El 3 de Julio de 1971 Jim Morrison fue encontrado muerto en la bañera de su piso del Barrio del Marais en París, Francia, donde vivía junto a su pareja y amante, Pamela Courson.

Nacía el mito.
 

A 40 años de su muerte (en julio, 2011) miles fans de Jim Morrison se reunieron ayer en el cementerio parisiense de Pere-Lachaise para rendir homenaje al recordado vocalista de The Doors. 

   Cementerio Père- Lachaise - París - Francia

El nombre The Doors, está inspirado en una cita de William Blake: «Si las puertas de la percepción fueran depuradas, todo aparecería ante el hombre tal cual es: infinito», y en el título de un ensayo de Aldous Huxley, inspirado también en la cita anterior, Las Puertas de la Percepción que sirven para pasar al otro lado.

El 3 de julio de 1971 Jim Morrison fue encontrado muerto en la bañera de su piso del Barrio del Marais en París, Francia, donde vivía junto a su pareja y amante, Pamela Courson (aunque existen muchas otras versiones sobre su muerte, pero también se ha especulado en los últimos años que murió de SIDA por el estilo de vida que llevaba, sin embargo, la enfermedad no era conocida por aquellos años). No hubo autopsia, pero se declaró que murió por un paro cardíaco, según su acta de defunción. Existen personas que ponen en duda la versión oficial de la muerte del músico, ya que las circunstancias fueron algo extrañas. Se dijo que el padre de Jim sacó el cuerpo de su hijo del cementerio para llevarlo a Estados Unidos, pero fuentes del Père Lachaise aseguran que nadie se puede llevar un cuerpo del cementerio sin que la administración del cementerio lo sepa. También se pone en duda su muerte, ya que sus tarjetas de crédito y pasaportes aún siguen vigentes, ya que poco tiempo antes de morir él así lo especificó en un testamento. Los únicos que vieron su cuerpo fueron su novia y un médico que ya no ejercía (lo que hace pensar en un soborno). Otras versiones dicen que murió de una sobredosis de cocaína (droga a la que era muy aficionado) en los lavabos del parisino Rock´n´Roll Circus y posteriormente trasladado a su casa.

El forense, en su informe oficial, describió el cadáver del cantante como el de "alguien de más de 50 años y 1.90 m. de altura" (Jim en realidad tenía 27 años y su talla oscilaba entre 1.75 m. y 1.78 m., sin sus botas tejanas puestas), lo que nos brinda clara muestra de una negligencia médica que, probablemente, incrementó el mito que rodea la muerte de Morrison. Pamela Courson mantuvo el cuerpo de Morrison durante más de 4 días en el apartamento que compartían, depositando hielo alrededor del mismo para detener parcialmente el proceso de descomposición.

Durante los años siguientes a su muerte, persistían algunos rumores de que Morrison había fingido su muerte para escapar del estrellato, o que había muerto una noche en un bar, y su cuerpo fue llevado furtivamente a su apartamento. Sin embargo, el antiguo socio de Morrison, Danny Sugerman, en su libro Wonderland Avenue, asegura que en su último encuentro con Courson, que tuvo lugar poco antes que su muerte por sobredosis, ella le confesó que introdujo a Morrison la droga, porque el sufría de miedo a las agujas, y ella le habría inyectado la dosis que lo mató.

El epitafio de Jim Morrison está escrito en griego antiguo (Kata ton daimona eaytoy) y se puede traducir como "cada quien su propio demonio".

Jim Morrison consumía varios tipos de drogas: (LSD, cocaína, cannabis y peyote) y, según se dice, siempre defendió el uso de estas drogas psicoactivas. Sin embargo, jamás se inyectó heroína, principalmente porque tenía diagnosticada una fobia a las agujas, por la cual era imposible que se inyectara esta sustancia. Otro ejemplo claro de lo en contra que estaba Jim de la heroína, es que cierto día encontró a Pamela fuertemente drogada con heroína y fue en busca del proveedor de esta sustancia, que era un conocido de ambos, para darle una paliza. Se dice que la cocaína era la droga de su predilección por el efecto "acelerador".

Varios años después de la muerte de Jim Morrison se realizaron muchas especulaciones: varias personas afirmaban haber visto al conocido "rey lagarto" en un café de París y también fue presuntamente visto en sitios de mala reputación de la ciudad de Los Ángeles vistiendo un atuendo de cuero completamente negro, aunque estos rumores nunca fueron comprobados.

Jim Morrison murió a los 27 años al igual que otros famosos artistas rockeros como Brian Jones, Kurt Cobain y Jimi Hendrix.

Ray Manzarek (el teclista de The Doors) declaró:

“Si existe un tipo capaz de escenificar su propia muerte – creando un certificado de muerte ridículo y pagando a un doctor francés – y poniendo un saco de ciento cincuenta libras dentro del ataúd y desaparecer a alguna parte de este planeta – África, quien sabe – ese tipo es Jim Morrison. Él sí sería capaz de llevar todo esto a buen puerto”. Fuente: http://es.wikipedia.org

Jim Morrison