12.7.17

Balmain y el vestuario para la Ópera de Paris

Olivier Rousteing nos enseña, en exclusiva, sus diseños para el Ballet de la Ópera de París.

"Dentro de 30 o 40 años, llegará otro joven diseñador y dirá ‘¡Hala, estos son de Balmain!’ Igual que me ha pasado a mí con los de Lacroix", confiesa el diseñador.

Hattie Crisell, de Vogue Internacional — Un lunes por la tarde de mayo, en el Palais Garnier, presenciamos la reunión entre Olivier Rousteing –director creativo de Balmain–, el coreógrafo Sébastien Bertaud, el equipo del atelier de la Ópera de París y una selección de sus estilizados bailarines. Eligen para la ocasión una sala espejada con el nombre del famoso Rudolf Nureyev y vistas a la Torre Eiffel. El momento es crucial: acaban de llegar, firmados por Balmain, los nuevos trajes para el ballet.

Rousteing y Bertaud van vestidos casi iguales y totalmente de negro: vaqueros skinny, camiseta y botines con punta dorada. Parecen miembros del mismo equipo y en verdad tienen mucho en común: su edad, en la treintena, y su origen, Burdeos. Ambos son niños prodigio en sus respectivos campos y se admiran mutuamente desde hace mucho. Los dos sintieron que los astros se alineaban cuando Bertaud le pidió a Rousteing que diseñara los trajes para su nueva obra, Renaissance, un ballet de 27 minutos con 22 bailarines que irán vestidos de Balmain.

Bertaud, que además es bailarín solista en la compañía, pensó en Balmain porque adora la modernidad que Rousteing ha sabido imprimir a una casa consagrada, concepto que le gustaría trasladar a la ópera: “Quería crear un ballet actual”, cuenta. “Como coreógrafo, me siento en el deber de elegir aquello que pueda proyectar nuestra identidad hacia el futuro. Cuando me puse a pensar qué diseñador le convenía a esta gran institución, para mí, el único posible era Olivier”. En Renaissance, las bailarinas tiene un papel más dominante de lo habitual y, en este sentido, Bertaud se siente cercano a la ‘Balmain Army’ de Rousteing, esas mujeres feroces, como Jourdan Dunn y Kendall Jenner, que sirven de imagen a la marca. “Esta maravillosa compañía se parece, en cierto modo, a un ejército. Representan a una nueva generación, con nuevas energías”.

Los trajes, altamente complejos, tienen el sello inconfundible de Balmain. Las chaquetas en beis nude –uno de los imprescindibles de Rousteing– están llamativamente decoradas con perlas, pedrería y lentejuelas. Las mallas ajustadas de los hombres se iluminan con aplicaciones de cristales y brillan también los leotardos de ellas. La decoración artesanal remite, de hecho, a la colección de otoño 2012 de Balmain, aquella inspirada en los huevos de Fabergé. “Quería darle todo el glamour posible –confiesa Rousteing–, es lo que más me gusta”.

La Ópera de París ha contado en su historia con el talento de grandes diseñadores franceses, desde Coco Chanel o Yves Saint Laurent hasta Christian Lacroix, o el propio Pierre Balmain. A Rousteing le han brindado la oportunidad de seguir sus pasos, y su felicidad es patente: “Creo que al ponerte estas prendas sientes que es verdadera alta costura, y para mí eso era muy importante”, explica el diseñador. “La ocasión de diseñar para la Ópera de Paris supone que dentro de 30 o 40 años, llegará otro joven diseñador y dirá ‘¡Hala, estos son de Balmain!’ Igual que me ha pasado a mí cuando he visto los trajes de Christian Lacroix o de Jean-Paul Gaultier”.

Fotos: Revista Vogue.es / © Luc Braquet

 Diseños de Olivier Rousteing para el Ballet de la Ópera de París. Revista Vogue.es / © Luc Braquet

Diseños de Olivier Rousteing para el Ballet de la Ópera de París. Revista Vogue.es / © Luc Braquet

 Diseños de Olivier Rousteing para el Ballet de la Ópera de París. Revista Vogue.es / © Luc Braquet

Diseños de Olivier Rousteing para el Ballet de la Ópera de París. Revista Vogue.es / © Luc Braquet

Diseños de Olivier Rousteing para el Ballet de la Ópera de París. Revista Vogue.es / © Luc Braquet

 Diseños de Olivier Rousteing para el Ballet de la Ópera de París. Revista Vogue.es / © Luc Braquet

Diseños de Olivier Rousteing para el Ballet de la Ópera de París. Revista Vogue.es / © Luc Braquet

 Diseños de Olivier Rousteing para el Ballet de la Ópera de París. Revista Vogue.es / © Luc Braquet