15.11.13

Danza Ballet® y Body Ballet® en VOGUE España

"Cómo ponerse en forma haciendo ballet" por Ana Morales para Vogue.es

"La danza clásica tonifica, quema grasa, fortalece la zona abdominal y mejora tu capacidad de autocontrol" por Carolina de Pedro Pascual.

El ballet tonifica los músculos, los alarga, ayuda a quemar grasa y calorías (hasta 250 en una sesión), trabaja (¡oh, milagro!) la zona abdominal, ayuda a mejorar la postura y potencia el autocontrol. Por eso (y por tantas otras cosas), modelos como Miranda Kerr, Doutzen Kroes y Lindsay Ellingson se debaten entre la práctica del yoga y la de la danza clásica (muchas de ellas son adictas al método de la bailarina americana Mary Helen Bowers, Ballet Beautiful).

Dos disciplinas afines que cada vez más mujeres practican de manera conjunta, entre otros motivos porque, tal y como nos explica la bailarina Carolina de Pedro Pascual, de Danza Ballet, "ambas técnicas se complementan entre sí y conforman un buen conjunto de beneficios para cuerpo, mente y espíritu". Ella es la creadora del método Body Ballet, una fusión de baile clásico, moderno y barre à terre con asanas de yoga que pueden seguir mujeres de todas las edades que no quieren ir a un gimnasio pero que quieran incorporar en su cuerpo los beneficios que aportan disciplinas como la danza clásica. "Mis clases están pensadas para esculpir, trabajar y no agotar", afirma la bailarina.

http://www.vogue.es/belleza/articulos/trucos-para-ponerse-en-forma-haciendo-ballet/18576

Si hay algo que caracteriza el cuerpo de una bailarina (en la imagen, Colette Descombes) es que está tonificado de pies a cabeza. "Una bailarina se distingue, entre otras cosas, por poseer a primera vista un cuerpo elegante, una figura esbelta y una musculatura estilizada", nos cuenta la experta. Y es que en las clases de ballet, "desde el comienzo en la barra hasta la reverence al finalizar no hay una sola parte de tu cuerpo que no haya estado involucrada en el esfuerzo propiciado por los diferentes ejerciciosy pasos”, nos cuenta Carolina de Pedro.  Colette Descombes © Getty Images/Corbis


El ballet es una de las disciplinas fetiche de las féminas, entre otros motivos porque ayuda a fortalecer y a tonificar los músculos de esta zona ya que durante una clase de danza clásica se tiene que estar todo el tiempo con el estómago metido hacia dentro. “A través de ejercicios muy específicos se fortalecen los músculos del torso, que a la vez son los que ayudan a conseguir una buena postura”, nos cuenta la creadora de Danza Ballet. En la imagen, la bailaina Antonia Franceschi en una escena de la película Fama. © Getty Images/Corbis 

Aunque la fórmula ideal sobre el tiempo que debemos dedicar a esta disciplina está en dos veces por semana con clases de hora y media cada una, se puede subir a tres a la semana o reducir a una. “Una vez siempre es mejor que ninguna. Si se quieren cumplir ciertos objetivos hay que ser consecuentes con los deseos y  no faltar a ninguna clase”, nos cuenta la experta. La actriz de televisión Elizabeth Cowell en una clase privada de ballet. © Getty Images/Corbis

Con la cafeína no se suda más pero se puede contribuir a aliviar el dolor muscular ya que posee propiedades desinflamatorias. “Además, mejora el estado de ánimo, la atención, la capacidad de trabajo y la energía al estimular el sistema nervioso central”. Así que, si quieres tomar un café antes de tu clase, no hay ningún problema, nos cuenta de Pedro. Una escena de la película Les Demoiselles de Rochefort con Francoise Dorleac y Catherine Deneuve. © Getty Images/Corbis.