8.7.12

50 años de la reconciliación de Francia y Alemania



François Hollande y Angela Merkel en la comnmemoración del 50 aniversario de la reconciliación entre sus dos países. AP


Por Raquel Villaécija
París 08/07/2012 - El Mundo.es


'La amistad francoalemana no se hereda, se cultiva'
François Hollande


Hace medio siglo Konrad Adenauer y Charles de Gaulle enterraron el hacha de guerra entre Francia y Alemania. Dejaron atrás dos guerras mundiales con millones de muertos, años de enfrentamientos y rivalidades. "Hoy nuestros países no pasan una página, sino que abren una nueva puerta", dijo en 1962 el francés, sellando el principio de la amistad entre Berlín y París.

Sus herederos, Angela Merkel y François Hollande, han ratificado este domingo el pacto de amistad sellado entonces en la ciudad de Reims, bombardeada por los alemanes en la Primera Guerra Mundial y donde los mismos firmaron su rendición en 1945, poniendo fin a la segunda Gran Guerra. La que fue tierra de discordia, lo es hoy de concordia. "La amistad no se hereda, se cultiva, no se conmemora, sino que se comparte", ha dicho el francés en el discurso pronunciado durante el acto de celebración de la efemérides.

Tras asistir a una ceremonia en la catedral de la ciudad gala, Merkel y Hollande transmitieron su mensaje común: hay que perpetuar la amistad entre ambos países, por el bien de toda Europa. "Os propongo abrir juntos una nueva puerta para afrontar los años que vienen", ha señalado Hollande, apoyándose en las palabras de De Gaulle hace medio siglo.

El presidente galo se refirió a la profanación de 40 tumbas de soldados alemanes este fin de semana cerca de Reims y aseguró que "ninguna sombra oscura enturbiará la amistad francoalemana". "Nuestra amistad inspira a Europa. No vamos a dar lecciones. Intentamos solamente dar ejemplo", ha dicho el dirigente.

Unión para avanzar

A su lado, Angela Merkel insistió en la misma idea: Francia y Alemania marcan el camino a seguir, pero no están solos. "Europa es más que nuestra amistad, no es una relación exclusiva", ha dicho la canciller, quien confió en que el Viejo Continente saldrá reforzado de la crisis, si "permanece unido".

En sus discursos, los dos políticos hablaron del reto de la construcción europea, aunque para Hollande se trata más de "una transición", la de pasar "de una era a otra, la transición energética y económica". "La UE se enfrenta a una prueba. No es la primera ni será la última, pero puede ser un nuevo punto de partida", dijo el francés.

Para la alemana, la crisis ha demostrado que la unión económica "no es lo suficientemente fuerte". Y corresponde a los miembros de esta nueva Europa en paz hacer frente a este desafío. "Lo que tenemos que hacer, que no se hizo hace 20 años, es rematar a nivel político la unión económica y monetaria. Un trabajo de titanes del que Europa es capaz", añadió.

La ceremonia conjunta llega tras semanas de turbulencias económicas. Las diferencias entre ambos dirigentes en cuanto al camino a seguir para hacer frente a la crisis se disiparon en Reims. La canciller finalizó el discurso con una "viva la amistad francoalemana", pronunciado en francés, mientras Hollande le mostraba que el sol, tras una mañana de nubarrones, volvía a salir para ellos.