1.6.11

Elsa Schiaparelli (1890-1973)


Elsa Schiaparelli (1890-1973)

Nació en un rígido contexto social y religioso en el que recibió una educación muy conservadora; pero a ella le pertenece la decisión de romper con aquel vanguardismo individualista de la época de entreguerras y así se hizo su sitio en la moda francesa y en la batalla de los sexos, contribuyendo señaladamente al avance social y profesional de la mujer moderna, de la cual ella misma fue un claro exponente. Tomó alrededor de cuarenta años transformar a Elsa, la sensitiva, la poetisa y lírica en Schiaparelli, la seca, la ejecutiva de carrera. Pero ayudó a ello el amoroso marco y la atmósfera cultural de su infancia y adolescencia, los sucesos, los tiempos dramáticos que marcaron su temprana maduración, el desarrollo artístico e industrial moderno, que ella, más que otras de sus competidoras, comprendió y promovió. Muchas personalidades importantes en el mundo de la moda abundan en la opinión de que todo lo verdaderamente significativo en moda ocurrió en el primer tercio de este siglo y que de entonces para acá no ha ocurrido nada nuevo. Tal vez tengamos que esperar hasta el principio del siglo XXI para ver si somos capaces de conseguir algo inédito todavía en nuestra forma de vida. A éste novedoso inicio secular, ya pasado, pertenece pues, Schiaparelli. Su tendencia no ha sido continuada por otros diseñadores, no ha tenido sucesor; pero representa esa oportunidad única de la implicación mutua que se da entre el arte y el diseño de moda. Esto es lo esencial            

Para su tiempo, Schiaparelli significa que lo que hay de cultura tiene que ver con lo que se lleva puesto; y esa implicación de la moda no quedó limitada a la simple colaboración y amistad entre Dalí, Cocteau y Schiaparelli; es que, sobre todo, la moda, con el Arte y la Filosofía forma el estilo de vida que Schiaparelli diseñó. Schiaparelli es mujer, intuitiva, provocadora, empresaria, diseñadora de moda y artista, comprometida socialmente y trasmisora y difusora de todo ello.

Para Yves Saint Laurent, Elsa fue el gran fenómeno de diseñadora que epató al mundo de la moda parisima. Se atrevió a provocar y lo consiguió hasta el extremo de la admiración insoportable y de causar verdaderos estragos en lo que había sido tradicionalmente establecido, no sólo en modas sino en estilos, actitudes y comportamientos.

Desde nuestro punto de vista, hay una forma tópica de explicar el fenómeno Elsa en el mundo de la moda: si ella no hubiera imprimido tal arte (verdadero arte, arte cultivado, verdadera cultura) a su estilo y a sus diseños, ni uno ni otro hubiera pasado de ser más que una simple extravagancia, su originalidad no hubiera causado más que unas pequeñas risas y los convencionalismos que ella se atrevió a pisotear nunca hubieran sido más que vulgares representaciones en lugares comunes o, a lo sumo, travesuras aplaudidas nada más que al paso y olvidadas luego. Pero (YSL, más entusiasta que nadie) ... un día, Elsa, de repente ruge como una gran bestia salvaje y enojada, quiebra el laboratorio de su mago y con la risa frenética de un ogro cambia su fórmula por lo explosivo, lo asombroso. Y nos asombra con el rosa Schiaparelli, que torna en un incendio, un desafío, un pánico. Sólo ella le podía haber dado el nerviosismo del rojo a una rosa. ... Vainas largas nocturnas y boleros adornó con arabescos, trenzas, borlas, franjas, oro y pompones negros; un contraste seductor emanó de su feminidad y severidad categórica y de sus contornos bordados, fascinantes. ¡Qué señora Elsa Schiaparelli! ¡Era incomparable! Su imaginación no supo de límites. Sólo ella solo pudo haber tenido la audacia de vestir a una novia de negro.

     
Manteau cage, Schiaparelli 1937. Foto de la Exposición CHRISTIAN LACROIX, HSTOIRES DE MODE, Les Arts Décoratifs, musée de la Mode et du Textile, Paris, coll. UFAC

"El fondo del corazón orgulloso de la moda parisina se sufrió la dentellada profunda y audaz de Elsa; y se sufrió más porque venía de fuera: ¡un colmillo italiano! Pero en el zarpazo se hizo ver no sólo un diente de marfil sino un rubí al rojo vivo, excitante, y destellos persistentes de prendas que se hicieron joyas, de luces que se hicieron trajes y de cuadros que vistieron bellos modelos y personas cautivadoras. Elsa -YSL- llegó titubeante y a poco hizo temblar el firmamento."