25.7.10

Louis Vuitton 2010/11 evoca los años 50

El director creativo de Louis Vuitton, Marc Jacobs, ya tiene listas las imágenes para la nueva campaña otoño/invierno de 2010/11. Ha reunido a Turlington, Elsori y Vodianova, tres supermodelos de tres décadas diferentes, para una espectacular sesión de fotos que evoca el glamour más cinematográfico. Las marcas ya empiezan a mostrar sus campañas publicitarias para el próximo otoño-invierno. En Vuitton han elegido a grandes modelos, Christy Turlington, Karen Elsori y Natalia Vodianova que han posado con mucho glamour evocando el más puro estilo de los años 50.

El reportaje muestra a las modelos "acicalándose delante de antiguos espejos en el backstage como si estuvieran preparándose para dar un paseo alrededor de la fuente del Louvre", han publicado en WWD. En definitiva, el escenario recuerda a los camerinos de las estrellas de cine.

Elegantes corsés, guantes estilo años 50 y faldas largas combinadas con tacones de estilo retro es lo que predomina para esta nueva temporada. Todo ello consigue dar un aire espectacular a las imágenes que fueron tomadas en un estudio de Nueva York por el conocido Steven Meisel.

La nueva campaña es distinta a las anteriores y es que Louis Vuitton es famoso por reinventarse temporada tras temporada. En esta ocasión priman la belleza y la feminidad. NP

24.7.10

Egon Schiele (1890-1918)

1913 - 23 años - Sagrada Familia
Material: Aguada y lápiz sobre papel apergaminado.
Medidas: 47 x 36.5 cm. - Museo: Galerie St. Etienne. Nueva York

Pintor expresionista austriaco, nacido cerca de Viena. Aunque Schiele estuvo muy influenciado por los arabescos del Art Nouveau de Gustav Klimt, sus obras artísticas se caracterizaron por unas líneas más angulares y nerviosas. La figura humana fue su principal motivo temático, y sus desnudos masculinos y femeninos tienen una cualidad francamente erótica a pesar de sus formas solitarias y demacradas, como se pone de manifiesto en el Desnudo femenino tumbado (1910-1911, Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid). A menudo enfatizó las manos de sus personajes con configuraciones retorcidas y atormentadas. La cualidad personal de sus inconexas pinceladas y sus manchas de fuerte color, le hicieron destacar como único entre los pintores expresionistas, pero su temprana muerte el 31 de octubre de 1918 en Viena aquejado de una gripe, limitó su influencia. © eMe

Egon Schiele (1890-1918)

Valerie Neuzil - Egon Schiele




El Museo Leopold y un Schiele expoliado por los nazis

Egon Schiele (1890-1918) ‘Retrato de Wally’

Tras 12 años de litigios, el retrato de la amante de Egon Schiele vuelve a Viena, previo pago de casi 15 millones de euros.

La Fiscalía de Manhattan (Nueva York) ha anunciado que el Museo Leopold de Viena pagará 19 millones de dólares (14,7 de euros) a los herederos de Lea Bondi Jaray, una marchante de arte vienesa y judía a la que los nazis robaron el cuadro de Egon Schiele Retrato de Wally (1912).

La oficina judicial anunció el acuerdo que pone fin a una batalla legal iniciada en 1999, cuando las autoridades estadounidenses confiscaron varias obras cedidas por el Leopold al Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), y cuya propiedad demandaban dos familias judías.

Lea Bondi Jaray fue forzada por los nazis a entregarles sus propiedades y a exiliarse a Londres cuando Alemania ocupó Austria. Según detalla la Fiscalía, el cuadro le fue expoliado por el coleccionista de arte nazi Friedrich Welz y, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, fue entregado por el Ejército de EE.UU. a la Galería Nacional de Austria.

Años después, Bondi intentó recuperar la obra con la ayuda del coleccionista Rudolf Leopold, quien, sin embargo y según la Fiscalía, la engañó para quedarse con el cuadro, con lo que pasó a engrosar la lista de obras de arte de Leopold. Desde entonces, e incluso después de la muerte de Bondi en 1969, su familia luchó para conseguir la propiedad de la pieza, mientras que Leopold, que falleció en junio pasado, llegó a contar con una colección de 5.400 pinturas, incluidas 250 de Schiele, afirmaba ser su legítimo propietario.

A mediados de los años 1990, el valor de la colección de Leopold se estimó en unos 574 millones de euros, aunque el coleccionista accedió a vender sus obras al Estado austríaco por 160 millones de euros (195 millones de dólares), a cambio de mantenerla en una fundación privada y exponerla en un museo bajo su dirección vitalicia. El Museo Leopold forma parte del llamado Barrio de Museos de Viena, un espacio público cultural inaugurado en 2001 en lo que antiguamente eran las caballerizas imperiales austrohúngaras. Fuente hoyesarte.com


23.7.10

Blythe Nostalgic Pop

Neo Blythe Nostalgic Pop

Takara ha publicado en su página web, hace un tiempo, el diseño oficial de Nostalgic Pop que salió a la venta el pasado mes de enero 2010.

La Neo Blythe Nostalgic Pop tiene la piel traslúcida como Miss Sally Rice, es muy parecida a la Sally Rice, con el mismo tipo de maquillaje, y su pelo será largo y ondulado, de color castaño oscuro.

Como una imagen vale más que mil palabras, aquí la tenemos:

  • Su pelo es largo y castaño oscuro, con un ondulado natural, y la raya en la izquiereda.
  • Su pull ring y su stand son amarillos.
  • Molde de la Cara: Radiance (RBL)
  • Tipo de piel: Clara (Fair, tipo traslúcido)
  • Maquillaje: Sombra de ojos – amarillo beige, Labios- rosa, Colorete- rosa
  • Color de los Ojos: azul (izquierda), azul verdoso (centro / color especial), rosa (derecha), y marrón (centro / color especial)
  • Color de Pelo: Castaño oscuro
  • Pendientes: Sin pendientes
  • El conjunto incluye: Muñeca, camisa, peto, abrigo, gorrito, calcetines, zapatos, ropa interior y stand.

Neo Blythe "Nostalgic Pop" - Credits: Blythethailand.com

Blythe "Nostalgic Pop"

20.7.10

Costume 'The Sleeping Beauty" by Oliver Messel



Costume for Princess Aurora in Act l of 'The Sleeping Beauty' worn by Margot Fonteyn - Designed by Oliver Messel.

The Royal Ballet, Royal Opera House, Covent Garden, London
1960 - Museum no. S.301 - 2001.

Ballet Costume Designed by Oliver Messel
Sadler’s Wells Ballet, Royal Opera House, London,
1946 - Museum no. S.12-2006

Messel’s most famous production design was for Marius Petipa’s ballet 'The Sleeping Beauty' designed for the Sadler’s Wells (now Royal) Ballet in 1946. This costume was for the Queen in Act I. Against the muted background, the costumes sang out in his favourite bold colours - claret pink, sage green, turquoise, ultramarine, yellow and grey - which are both characteristic of him and of his time.

Over 25 years, the ballet was danced over 1150 times, adapting to changing fashion and audiences. In 1946, rationing meant that everything had to be on cheap and colour ranges were restricted. With the lifting of rationing and restricted budgets, the costumes were remade in richer silks and gold tissue; details became more fantastic and colour was heightened; the silhouette of the costumes subtly shifted and the amount of decoration was streamlined.

Costume for Princess Aurora in Act I of Marius Petipa’s Ballet 'The Sleeping Beauty'
Designed by Oliver Messel, worn by Margot Fonteyn
Sadler’s Wells (now Royal) Ballet, Royal Opera House, Covent Garden, London
1946, remade about 1960
Museum no. S.55-1992

Fuente www.vam.ac.uk

The Royal Ballet - La bella durmiente en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona

Artists of The Royal Ballet inThe Sleeping Beauty. Photo Bill Cooper .

Presenciar La bella durmiente del Royal Ballet, con vestuario de Oliver Messel y Peter Farmer y decorados de Christopher Carr, es como zambullirse en un lujoso y exuberante helado de fresa y nata para viajar al país de Nunca Jamás del siglo XVIII y así deleitarse con una obra inmensamente rica en variaciones, estilos y, ante todo y en la versión que nos ocupa, infantil imaginación.

La bella durmiente del Royal Ballet, en su totalidad, es una reliquia, un auténtico cuento de hadas formado por seres míticos y personajes famosos que componen un lujoso ballet con un antiguo, bello y pomposo vestuario junto a una tradicional y acartonada escenografía que, al finalizar la obra, nos deja empalagados.

Si uno analiza el conjunto de la producción del Royal Ballet se encontrará con un estilo recargado y rococó en toda la puesta en escena. Prevalecen el exceso y el recargo, el "estilo Messel" es lujoso e imaginativo, fino y elegante, pero contemplado únicamente durante un momento, más, corre el riesgo de convertir la obra en un lujoso cuento de hadas para niños.

La gran cantidad de artistas en escena es extraordinaria. El enorme cuerpo de baile sobre el escenario ejecuta perfectamente toda la coreografía de cada una de las variaciones, los valses en conjunto, las entradas y salidas. Todo es fantástico. La calidad del espectáculo está altamente garantizada de antemano. Cada cual ocupa su sitio correctamente, dejando que las principales figuras del cuento, que son varias, luzcan maravillosamente. Por momentos, durante el prólogo se pierde la magia al no existir una diferencia entre los seres mágicos y los de carne y hueso. Familia real, cortesanos, hadas y amigos de palacio habitan y coexisten en el mismo nivel. No hay distinciones. Todo está mezclado y el hechizo se pierde.

Artists of The Royal Ballet inThe Sleeping Beauty. Photo Bill Cooper - Foto gentileza del Gran Teatre Liceu

Tamara Rojo, como Aurora, y Rupert Pennefather, como el príncipe Florimund, fueron los principales artistas que cerraron, a su paso por Barcelona, la presentación de la compañía inglesa fundada por Dame Ninette de Valois en 1931.

Rojo se ha metido al público del Liceu en el bolsillo, ha sido largamente ovacionada y aplaudida en cada una de sus intervenciones. La adoran y ella agradece, seduce altiva y distante sin entregarse. Es una bailarina generosa con la técnica pero no con las emociones.

Sus variaciones fueron ejecutadas a través de una bella plasticidad y una destreza perfecta. Posee unas puntas fantásticas, sumamente flexibles, y al bailar, como en el segundo acto, parece flotar sobre la música. Su danza es precisa, elegante y suave. No así su expresividad e interpretación. Su Aurora fue un personaje sin matices emocionales, adulta y lejana en el plano afectivo.

Posee una capacidad técnica extraordinaria, es generosa en los giros (realiza unas estupendas piruetas, seis para ser precisos, en su variación solista del primer acto) y generosa también en los prolongados equilibrios en los que puede suspenderse quizá hasta el desmayo de la orquesta si ella quiere, como ya ha demostrado en otros ballets. Puede permanecer en balance, en attitude o arabesque, hasta el final de la frase musical y, cuando éste ya está por agotarse lo concluye conjuntamente con el crescendo sostenido de la orquesta, finalizando triunfalmente su aparición en escena, en este caso “El adagio de la rosa”.

Esto es lo que hemos vivido la noche del martes 13 en el Liceu, Rojo va un paso más allá de Petipa en la última parte del adagio y concede una prueba de demostración al mejor "estilo Rojo", de puro equilibro al servicio de la exhibición, con la que el público cae apasionadamente rendido a sus pies. Concede generosamente esta serie de demostraciones sabiendo que son uno de sus fuertes y las explota sobervia y recurrentemente saliendo, así, victoriosa en cada prueba de destreza y acrobacia.

A su lado, Pennefather fue un correcto y elegante príncipe. Si bien Florimund no es uno de los protagonistas masculinos más interesantes en el ballet, sus dos variaciones dejaron evidenciar una pulcra y elegante técnica de gran calidad artística —su estilo denota una clásica identidad británica— aunque con muy poca emocionalidad. Pennefather es un bailarín sumamente apuesto pero, por el momento, contenido.

El personaje más dulce del cuento, el hada Lila, estuvo dulcemente bailado por Claire Calvert, quien posee unas piernas tan increíbles como las de Darcey Bussell. Junto a un imponente físico y una esbelta figura que sobresale entre las demás hadas —ha derrochado dulzura durante toda la noche— se mostró precisa, pero no muy exacta en su solo durante el prólogo.

El plato fuerte y virtuoso de la velada apareció con uno de los pas de deux más esperados por mí, el del pájaro azul y la princesa Florine. Steven McRae y Laura Morera fueron los responsables de que subiera la adrenalina.

McRae es un bailarín extraordinario y ampliamente versátil. Ha sido el más enérgico y apasionado de la velada. En el papel del pájaro azul ha estado magnífico. Volaba sobre el escenario. Se lució soberbiamente con su impecable batterie, triunfando en la coda final, donde la agitada y exigente diagonal de brisés volé fue superándose impecablemente. Morera, por su parte, aportó encanto y un alto desenvolvimiento en la interpretación de su variación. Su baile fue precioso y preciso: delicioso en el fraseo y elegante en sus líneas.

La Joven Orquesta Nacional de Catalunya, dirigida con pasión por el Maestro ruso Valery Ovsyanikov, director musical del Teatro Mariinksy y la Academia de Ballet Vaganova de San Petersburgo, desplegó todo su potencial artístico belleza, claridad y precisión.

Estructuralmente la historia se sigue sin problemas y tiene un rápido desenlace. Carabousse, atractivamente interpretada por Genesia Rosato, es vencida en un abrir y cerrar de ojos —personalmente no puedo sacar de mi cabeza a la genial y aterradora Carabousse creada e interpretada por el mismísimo Sir Anthony Dowell en una inolvidable caracterización e interpretación—. Aurora es rescatada por Florimund, celebrarán su boda en una gran fiesta y todos serán felices.

El público, embelesado, aplaudió varios minutos a la compañía británica, solistas como Rojo, Morera y McRae incluidos. Y así llegamos al final.

En el fin de la temporada 2009-2010 de ballet del Teatre Liceu, el Royal Ballet, con toda su fuerza y poder, ha desplegado uno de sus títulos más emblemáticos y ha convertido en realidad las aspiraciones y los sueños de muchísimos amantes del ballet. Por Carolina de Pedro Pascual © 2005 - 2010 Danza Ballet.

Artists of The Royal Ballet inThe Sleeping Beauty. Photo Bill Cooper - Foto gentileza del Gran Teatre Liceu

Matisse en el MoMA de Nueva York



'Bañistas en el río' de Henri Matisse - Bañistas en el río (1909-1910), de Henri Matisse, cuadro cuya restauración ha inspirado la exposición del MoMA.

Una exposición que abre puertas a una etapa de la pintura de Henri Matisse reveladora de un espíritu indagador y exigente, poco estudiada en profundidad, fue inaugurada aquí en el Museo de Arte Moderno (Moma). La colección de 120 piezas entre pinturas, esculturas dibujos y grabados abarca desde su regreso de Marruecos en 1913 hasta su partida hacia Niza en 1917.

De esa época datan, a juicio de la crítica, algunas de sus obras más experimentales, extrañas incluso a su universo humano y pictórico, con predominio de lo descriptivo y geométrico, los negros y grises. El propio artista, según los curadores de la muestra, reconoció al final de su vida la importancia de esos años en su trabajo creativo, en el que surgieron, como lo precisaría también, los cuadros Bañistas junto a un río (1909-1910, 1913, 1916-1917) y Los marroquíes (1915-1916).

Bajo el título de Matisse: radical invention, la exposición tiene el mérito de aproximar a los espectadores al contexto esencial de su obra y no sólo a sus cualidades formales, "a la naturaleza física de los cuadros, cada uno con la historia de su creación". Hasta ahora, aducen los curadores, ese periodo fue desasido del resto de su trayectoria o tratado "como una aberración en el desarrollo del artista, una respuesta al cubismo o a la I Guerra Mundial", ajena a su condición de exponente principal del movimiento fauvista con su apego a lo decorativo y a la exaltación del color. ocs/ag.

Henri Matisse - Still Life after Jan Davidsz de Heem´s. La desserte, 1915 - MoMA, New York. Donación de Florene M. Schoenborn y Samuel A. Marx, 1964. 2010 Succession H. Matisse/ Artists Rights Society (ARS), Nueva York.

Henri Matisse - Blue Nude (Memory of Biskra), 1907 - The Baltimore Museum of Art, The Cone Collection 2010 Succession H. Matisse(Artists Rights Sciety (ARS), Nueva York.


11.7.10

Dita von Teese y Jean Paul Gaultier


Dita Von Teese desfila de la mano de Jean Paul Gaultier

¡Me encanta, me encanta Dita von Teese!

Se convirtió en la musa de Jean Paul Gaultier durante su desfile en la Semana de la Moda de París. La esplendida "bailarina" realizó un ‘striptease’ con el que despertó todas las miradas.

La pasarela de Gaultier para la temporada otoño-invierno incluyó bordados, brocados, terciopelos y cálidas pieles, pero el plato fuerte llegó de la mano de Dita von Teese. La bailarina hizo un breve número en el que fue descubriendo poco a poco un corsé con forma de esqueleto negro, "muy Thierry Mugler", no me digan!!

“En realidad no era un 'striptease', siempre dije que para ella desvestirse es un pretexto para vestirse mejor", declaró Gaultier. El diseñador dedicó la colección a la mujer parisina, a su elegancia e inteligencia y destacó que von Teese es una mujer “que adora la moda”.

La exultante bailarina nudista, ex mujer del cantante Marilyn Manson y una incondicional total al Vintage.

El breve pase por la pasarela de Dita von Teese fue particularmente aclamado por el público, entre el que se encontraban el ministro de Cultura francés, Frédéric Mitterrand, y la actriz Catherine Deneuve.

Dita Von Teese sexy en el desfile de Jean-Paul Gaultier en la Semana de la Moda de París

Von Teese desfila con un vestido negro de alta costura de Gaultier

Dita Von Teese y su striptease

Dita Von Teese sexy en el desfile de Jean-Paul Gaultier en la Semana de la Moda de París