30.5.10

Fréhel - Si tu n'étais pas là


Fréhel - Marguerite Boulch (13 de julio de 1891 - 3 de febrero de 1951), mejor conocida como Fréhel, fue una legendaria cantante y actriz francesa que marcó el período de entreguerras, fue símbolo de la canción realista y precedió a Damia, Lucienne Boyer, Lys Gauty y sobre todo, a Édith Piaf.

Fréhel
- Si tu n'étais pas là,1951


Si tu n'étais pas la
Comment pourrais-je vivre
Je ne connaîtrais pas
Ce bonheur qui m'enivre
Quand je suis dans tes bras
Mon coeur joyeux se livre
Comment pourrais-je vivre
Si tu n'étais pas là

J'ai parfois malgré moi
Des craintes folles
Même un soir sans te voir
Je me désole
Tu reviens et soudain
Plus de tristesse
Car tu sais l'effacer
Dune caresse

Si tu n'étais pas la
Comment pourrais-je vivre
Je ne connaîtrais pas
Ce bonheur qui m'enivre
Quand je suis dans tes bras
Mon coeur joyeux se livre
Comment pourrais-je vivre
Si tu n'étais pas là

Les projets que je fais
Presque sans trêve
Les beaux soirs ou l'espoir
Berce mon rêve
Nos tourments bien charmants
Si loin du monde
C'est à toi que je dois
Ces joies profondes

Si tu n'étais pas la
Comment pourrais-je vivre
Je ne connaîtrais pas
Ce bonheur qui m'enivre
Quand je suis dans tes bras
Mon coeur joyeux se livre
Comment pourrais-je vivre
Si tu n'étais pas là.

Fréhel - Marguerite Boulch (13 de julio de 1891 - 3 de febrero de 1951), mejor conocida como Fréhel, fue una legendaria cantante y actriz francesa que marcó el período de entreguerras, fue símbolo de la canción realista y precedió a Damia, Lucienne Boyer, Lys Gauty y sobre todo, a Édith Piaf.

Jean Gabin - Maintenant Je Sais


Jean Gabin - (Jean-Alexis Moncorgé; París, 1904 - Neuilly-sur-Seine, 1976)

Maintenant Je Sais

Année, 1974



Quand j'étais gosse, haut comme trois pommes,
J'parlais bien fort pour être un homme
J'disais, JE SAIS, JE SAIS, JE SAIS, JE SAIS

C'était l'début, c'était l'printemps
Mais quand j'ai eu mes 18 ans
J'ai dit, JE SAIS, ça y est, cette fois JE SAIS

Et aujourd'hui, les jours où je m'retourne
J'regarde la terre où j'ai quand même fait les 100 pas
Et je n'sais toujours pas comment elle tourne !

Vers 25 ans, j'savais tout : l'amour, les roses, la vie, les sous
Tiens oui l'amour ! J'en avais fait tout le tour !

Et heureusement, comme les copains, j'avais pas mangé tout mon pain :
Au milieu de ma vie, j'ai encore appris.
C'que j'ai appris, ça tient en trois, quatre mots :

"Le jour où quelqu'un vous aime, il fait très beau,
j'peux pas mieux dire, il fait très beau !

C'est encore ce qui m'étonne dans la vie,
Moi qui suis à l'automne de ma vie
On oublie tant de soirs de tristesse
Mais jamais un matin de tendresse !

Toute ma jeunesse, j'ai voulu dire JE SAIS
Seulement, plus je cherchais, et puis moins j' savais

Il y a 60 coups qui ont sonné à l'horloge
Je suis encore à ma fenêtre, je regarde, et j'm'interroge ?

Maintenant JE SAIS, JE SAIS QU'ON NE SAIT JAMAIS !

La vie, l'amour, l'argent, les amis et les roses
On ne sait jamais le bruit ni la couleur des choses
C'est tout c'que j'sais ! Mais ça, j'le SAIS... !

Jean Gabin - Maintenant je sais

Vous, qui passez sans me voir


Vous, qui passez sans me voir , 1936

Vous, qui passez sans me voir , 1936
J.Hess-C.Trenet-P.Misraki

Jean Sablon - Vous, qui passez sans me voir


Vous qui passez sans me voir
Sans même me dire bonsoir
Donnez-moi un peu d'espoir ce soir...
J'ai tant de peine
Vous, dont je guette un regard
Pour quelle raison ce soir
Passez-vous sans me voir ?
Un mot, je vais le dire : "Je vous aime"
C'est ridicule, c'est bohème,
C'est jeune et c'est triste aussi
Vous qui passez sans me voir
Me donnerez-vous ce soir
Un peu d'espoir ?

Les souvenirs sont là pour m'étouffer
Des larmes, de fleurs, de baisers
Oui je revois les beaux matins d'avril
Nous vivions sous les toits tout en haut de la ville.

Vous qui passez sans me voir
Sans même me dire bonsoir
Donnez-moi un peu d'espoir ce soir...
J'ai tant de peine
Vous, dont je guette un regard
Pour quelle raison ce soir
Passez-vous sans me voir ?
Un mot, je vais le dire : "Je vous aime"
C'est ridicule, c'est bohème,
C'est jeune et c'est triste aussi
Vous qui passez sans me voir
Sans me donner d'espoir
Adieu... Bonsoir...

by Claude Monet ( 1840-1926 )


Claude Monet- Water Lilies 1916

El motivo es para mí del todo secundario; lo que quiero representar es lo que existe entre el motivo y yo.
by Claude Monet

El pintor Claude Monet (París 1840 - Giverny 1926) pasó a la historia por ser uno de los fundadores del movimiento pictórico conocido como “Impresionismo”. Uno de sus cuadros titulado “Impression soleillevant”, fue la obra que dio el nombre a este movimiento de fines del siglo XIX.

Monet estaba enamorado de la naturaleza, del agua, de la luz, de las flores y los capturó con una delicadeza casi poética en sus celebres y sublimes paisajes. Su amor por la naturaleza y la necesidad de estar más cerca de ella lo llevó a mudarse en 1883 a Giverny, un pequeño pueblo a orillas del Sena a casi 70 kilómetros de Paris. Allí se instaló en una pintoresca casa de campo rodeada por una hectárea de terreno. Rodeado de un paisaje bucólico y tranquilo, pudo dedicarse plenamente a sus tres pasiones: la naturaleza, la pintura y la gastronomía.

Lo primero que hizo tras instalarse en Giverny fue crear un jardín fantástico que hasta hoy en día puede ser visitado. Él mismo se encargó de idear el paisajismo y dirigir a los jardineros en la creación de este exuberante jardín de ensueño. Tras haberse rodeado de lo más bello de la naturaleza se dedicó a pintar cada uno de los diversos rincones de sus jardines creando las famosas series pictóricas de almiares, nenúfares y lirios.

Monet se había vuelto un botánico apasionado en Giverny, incluso llegó a cultivar y a cruzar flores. Las dalias de colores alegres con sus flores en forma de canastita, los lirios azules magníficos y las rosas de pitiminí (trepadoras) amarillas "mermaid", que hoy nuevamente cubren con exuberancia la pared de su vivienda, eran algunas de sus especies favoritas. Los dos tejos, que todavía hoy se erigen cerca de la puerta de entrada a la casa, habían sido plantados por el mismo Monet.

En los últimos años de su vida el pintor, ahora acompañado de Blanche Hoschedé, continua pintando en su jardín, sobre todo inspirado en su estanque de ninfeas.

El 11 de noviembre de 1918 el pintor anuncia a Clemenceau, presidente del Gobierno, su deseo de ofrecer al Estado dos grandes paneles decorativos, promesa que se verá cumplida definitivamente el 12 de abril de 1922. Aunque en enero de 1923 se somete a una operación en el ojo derecho, su vista queda nublada y se dedica a retocar muchos de sus lienzos en un aislamiento casi total. Cuando su vista empieza a mejorar, un examen médico le revela en 1926 la existencia de un tumor pulmonar.

El 5 de diciembre de 1926 su vida se extingue en Giverny, a la edad de 86 años. Tres días después se celebran las exequias con una sencilla ceremonia civil, como había sido su deseo, en presencia de Clemenceau, Vouillard y Roussel, junto a otros artistas, periodistas y los habitantes del pueblo de Giverny.

Irises by Monet

Sunrise 1872 - by Claude Monet

Las amapolas, 1873 - by Claude Monet

27.5.10

El caballero de la rosa de Richard Strauss

Richard Strauss (1864-1949)

Tras veinticinco años de ausencia en el Teatre del Liceu ha regresado, en coproducción con la Semper Oper Dresden, El caballero de la rosa, una exquisita y refinada ópera cómica en tres actos que transcurre en la Viena de la emperatriz María Teresa, hacia 1750.

Fue compuesta por el más célebre representante musical del momento, maestro del poema sinfónico, director de orquesta y compositor Richard Strauss (1864-1949). Se exhibió por primera vez en el Liceu el 2 de abril de 1921.

El libreto original ha sido elaborado en colaboración por dos sobresalientes y conocidos artistas de la modernidad estética de la Alemana imperial, el poeta, dramaturgo y ensayista austríaco Hugo von Hofmannsthal (1874-1929) y el mecenas y escritor anglo-alemán Harry Kessler (1868-1937). El caballero de la rosa realizó su aparición en sociedad el 26 de enero de 1911 en el Teatro de la Ópera de Dresde, convirtiéndose rápidamente en uno de los más grandes éxitos de la ópera alemana en la primera mitad del siglo XX. Es la obra de Strauss que más notoriedad ha alcanzado y que más veces se ha representado en todo el mundo. La carrera de Strauss desde siempre estuvo marcada por el éxito. La alta calidad de sus creaciones es una constante fiel a su notable y profundo conocimiento artístico, el teatro musical, la exuberancia orquestal y sus notables composiciones musicales.

Impregnada de un ambiente extraordinariamente refinado y musicalmente próxima a la obra mozartiana, con un amplio y refinado sentido teatral, la musicalidad de El caballero de la rosa es considerada como la obra más acabada y popular de Strauss, aunque para expertos entendidos de la sociedad musical alemana de 1911 determinó un retroceso en el crecimiento y desarrollo artístico del compositor postromántico después de haber irrumpido en escena con impactantes y densas elaboraciones musicales dramáticas como Salomé (1891), de Oscar Wilde (1854-1900), y Elektra (1909), ópera formada por una disonancia de alta gama y compuesta en colaboración Von Hofmannsthal.

El caballero de la rosa lleva su título en alusión a una costumbre ficticia propia de la época en que se desarrolla la obra, inventada desde el extraordinario universo creativo de Von Hofmannsthal, donde una rosa de plata era entregada en señal de compromiso a la dama elegida.

La ópera muestra en todo momento la capacidad extraordinaria de Strauss para la creación melódica, ya que El caballero es una verdadera joya para los amantes de la música de Strauss.

® Copyright Antonio Bofill - Gentileza Teatre Liceu

Su leimotiv es una hermosa e inolvidable melodía impregnada de una abundante «gracia vienesa» que la hace bella e invita al baile, aspecto nada novedoso en la carrera del compositor, que poseía un interés particular hacia la música para ser bailada y, de hecho, contribuyó con la creación musical de varios espectáculos de danza durante su carrera, colaborando con destacados artistas de la danza de su tiempo como los famosos Ballets Rusos de Diaghilev.

Escribió varias partituras de ballet, pero lamentablemente ninguna obtuvo destacados resultados. La más conocida y vigente es un poema sinfónico titulado The legend of Joseph (La leyenda de José, 1912-1914), estrenado en la Ópera de París por los Ballets Rusos de Diaghilev, con gran éxito, en 1914. La coreografía fue una creación de Michel Fokin (1880-1942), y la escenografía estuvo a cargo del exquisito Leon Bastk (1866-1924). Actualmente forma parte del repertorio del Hamburg Ballet que dirige John Neumeier (1942). También, para la compañía de Diaghilev, inventó el poema sinfónico Till Eulenspiegel (1895) o Las divertidas travesuras de Till Eulenspiegel, estrenado en Nueva York el 23 de octubre de 1916 con coreografía de Nijinsky; el inacabado ballet de tres actos Die Insel Kythere (The Isle of Cythera, 1900), un ballet inspirado en obras del Barroco francés y Ballettsoiree (Soirée vienesa, 1923) coreografiado por el maestro de ballet Heinrich Kröller para el ballet de Viena.

El Divertimento Schlagobers (Crema batida) (1924), inspirado en el modelo del ballet de Tchaikovsky El cascanueces, con coreografía de Heinrich Kröller, no contó con buena suerte tras su estreno tras la Primera Guerra Mundial debido a que eran épocas de austeridad económica y el ballet mostraba una nota de opulencia, como la mayoría de sus obras.

Verklungene Feste (1941), estrenada en Munich, fue una creación coreográfica del matrimonio de bailarines eslovenos Pia y Pino Mlakar.

En sus óperas también nos encontramos con piezas relacionadas con la danza, entre ellas la superfamosa «Danza de los siete velos» del poema-sinfónico-escénico Salomé, danza que los críticos, y Mahler sobre todo, desvalorizaron por ser una creación sumamente kitsch, y ordinaria dentro de una gran composición cromática, pero era este justamente el efecto que el compositor deseaba brindar ya que, según él, la danza de Salomé era el culminante momento musical que describe el gusto artístico de una personalidad vulgar y perversa como la del tetrarca Herodes Antipas, amén de anticipar el desenlace disonante del drama.

El caballero de la rosa es elegante, con una gran clase y un alto sentido de la estética, como lo fue en gran parte la personalidad de su autor, que quedó reflejada en su música y que está presente para aquellos que conocemos y admiramos, en cada momento, su magnificencia artística.

Nos rendimos fascinados ante esta ópera.

Bibliografía: The Ballet Collaborations of Richard Strauss.
Wayne Heisler Jr.

Por Carolina de Pedro Pascual © 2005 - 2010 Danza Ballet

Martina Serafin - Sophia Koch - ® Copyright Antonio Bofill - Gentileza Teatre Liceu

14.5.10

Balenciaga en el Museo de Bellas Artes de Bilbao


Vestido de cóctel en tafetán estampado con motivos florales, 1958.
Colección Bibiñe Belausteguigoitia, viuda de Solano y marquesa viuda de Socorro.


“Si Dior es el Watteau de la costura (lleno de matices, chic, delicado y oportuno), entonces Balenciaga es el Picasso de la moda”. Cecil Beaton (14 de enero de 1904, Londres - 18 de enero de 1980)

Con el título Balenciaga. El diseño del límite, la muestra ofrece una interpretación de la aportación de este modisto -que el año próximo contará con un museo monográfico en su localidad natal– a la moda y de su visión de la misma. A la vez que sugiere al espectador una reflexión sobre el papel que la moda y el vestido pueden tener en el individuo y en la colectividad: los vestidos de Balenciaga, nacido en Getaria, dibujan límites físicos y sociales, enmarcan a las mujeres que los llevan transformándolas en seres elegantes que esconden su feminidad individual bajo una armadura de buen gusto y formas refinadas.

El Museo de Bellas Artes de Bilbao expone 35 piezas de alta costura –procedentes de la colección del Gobierno Vasco, la Fundación Cristóbal Balenciaga, y dos colecciones particulares- distribuidos en siete ámbitos diferenciados: noche brillante, ave de noche, el cuerpo alojado, el milagro Balenciaga, siluetas nocturnas, mujeres flor y la novia. Los abrigos, capas, vestidos de cóctel y de noche, y un extraordinario vestido de novia se presentan –en ocasiones rodeados por aros de luz o encapsulados en estructuras de metacrilato– en un inusual montaje, que diseña un particular itinerario por las creaciones de uno los mejores modistos de la edad de oro de la alta costura.

Cristóbal Balenciaga (Getaria, Gipuzkoa, 1895–Jávea, Alicante, 1972) es uno de los creadores más importantes de la historia de la moda. En 1913 abrió su propio taller en San Sebastián y desde 1937 hasta mayo de 1968 tuvo tienda en París, en donde se convirtió en un referente de la alta costura, trabajando siempre en la búsqueda de un ideal de perfección y elegancia.

MUSEO BELLAS ARTES DE BILBAO

La exposición muestra cerca de cuarenta piezas de costura, procedentes de la colección del Gobierno Vasco, la Fundación Balenciaga, y dos colecciones particulares del País Vasco y Madrid. No pretende plantear una lectura disciplinar sobre la obra y el trabajo de este modisto sino que el itinerario por los distintos espacios del museo trata de inducir al espectador a una reflexión sobre el papel que la moda y el vestido pueden tener en el individuo y la colectividad: los vestidos de Balenciaga dibujan límites físicos y sociales, enmarcan a las mujeres que los llevan, transformándolas en mujeres elegantes que esconden su feminidad individual bajo una armadura de buen gusto y formas refinadas. La belleza geométrica de los cortes y la armonía cromática sorprenderán al espectador en un excepcional montaje dedicado a uno de los mejores modistos de la edad de oro de la alta costura.

Vestido de cóctel con sobrefalda en otomán estampado ikat azul y negro, 1957. Fundación Cristóbal Balenciaga Fundazioa, Getaria (Gipuzkoa)/©Fundación Cristóbal Balenciaga Fundazioa, Getaria (Gipuzkoa). Imagen: Gorka Agirre

Vestido de noche bordado con pedrería y lentejuelas esmeralda y topacio, 1956.
Museo de Bellas Artes de Bilbao. Depósito del Gobierno Vasco, 2009.


La Bayadere - Rudolf Nureyev - Opera National De París


Isabelle Guérin - La Bayadere - Rudolf Nureyev - Opera National De París

El rol del noble guerrero Solor del ballet La Bayadère fue el papel que interpretó Rudolf Nureyev, (1938 -1993) cuando hizo su debut en París, el 19 de mayo de 1961, con el Ballet Kirov de Leningrado, junto a la joven bailarina, actual maître de ballet, Olga Moiseyeva (1928) en la piel de Nikiya.

Nureyev, Moissieva y la producción completa del Kirov causaron una verdadera conmoción.

La Bayadère se estrenó el 4 de febrero de 1877 en San Petersburgo, representada por el Ballet Imperial en el Bolshoi Kamenny Theatre y de inmediato se convirtió en uno de los mayores éxitos del coreógrafo francés Marius Petipa (1822 -1910). León Minkus, (1826-1917) principal colaborador, fue quien compuso su partitura musical. El argumento constituye una hermosa historia de amor y justicia donde los sentimientos elevados gozan de una ética prodigiosa y elevada.

La notación coreográfica original de un ballet y su música se deterioran con el paso del tiempo. Por este motivo las diferentes reposiciones de obras como La Bayadère, o La bella durmiente se han ido enriqueciendo con las sucesivas revisiones, adiciones y correcciones realizadas de generación en generación por estudiosos bailarines y coreógrafos del Kirov/Mariinksy, origen de todos estos ballets, con el único objetivo de acercarse a su original.

En este sentido la idea de Nureyev era reponer Bayadère y mantenerla lo más cerca posible de su esencia primigenia. Su reposición deriva de la tradicional producción del Ballet Kirov de 1941, firmada por el bailarín Vakhtang Chabukiani (1910 –1992) y el maître de Ballet, Vladimir Ponomaryov.

En 1989, a su vuelta de un viaje de 24 horas por Leningrado, invitado por Gorbachov (1931), Nureyev obtiene una fotocopia, una mala copia de la partitura musical original de Minkus. Pensó que con ella no sólo produciría y dirigiría el ballet en sus cuatro actos completos, un hecho extraordinario que no ocurría desde antes de la Revolución Rusa, sino que también le facilitarían la tarea, ya que aspiraba a estar en el foso de la orquesta en calidad de director. Gran parte de la recomposición musical se llevo a cabo gracias a la colaboración del director de orquesta y compositor inglés John Lanchbery (1923 – 2003), quien minuciosamente había trabajado con Nureyev juntando las piezas del rompecabezas musical que Nureyev, en el apuro, había llevado copiado desde Rusia a Francia.

Ninel Kurgapkina, (1929 -2009) prima ballerina y compañera en el Ballet Kirov, había viajado desde Rusia para ayudarle en la reconstrucción del ballet, con su vasta experiencia y prodigiosa memoria que compensaría la que Nureyev perdía paulatinamente debido a la evolución de su enfermedad. Dadas las circunstancias, a causa a su debilitado estado de salud, Nureyev no estuvo delante de la Orchestre de l'Opéra National de París, y la dirección de la Opera Garnier decidió adelantar el estreno de La Bayadère de su fecha prevista.

Nureyev y Kurgapkina coincidieron en que la nueva producción contaría con tan solo tres actos, que eran los que él había bailado en Leningrado en 1961, junto a Olga Moiseyeva (1928) y Alla Sizova (1939); por lo tanto no trabajarían en la reposición del IV acto donde aparece la «ira de Dios» materializada en la monumental destrucción del templo. Este cuadro se omitiría debido a que era demasiado elaborado para la producción y difícil de escenificar con tan poco tiempo por delante.

Russian ballet dancer Rudolf Nureyev on his arrival in Moscow 14 November 1987 (AFP/AFP/Getty Images)

Las sucesiones de los principales acontecimientos y el pas d'action se exhibe en el gran banquete en que se celebra el matrimonio de Solor y la hija del Rajá, Gamzatti, del II acto, donde aparecen la mayoría de los cambios. Con una serie de grandes procesiones de brahmanes, faquires, bayaderas y diferentes grupos de las castas indias, culmina en la muerte de la indefensa Nikiya.

Estos trabajos han sido elaborados por Nureyev, según la versión del Kirov y su propio gusto y estilo dancístico. Una sucesión de danzas ricas en diferentes estilos e interpretaciones donde un deslumbrante «Ídolo de oro», una representación del dios Shivá, aparece triunfal en escena coreografiado por Nureyev según lo hizo Nikolai Zubkovsky en 1948.

La versión de la Opera Garnier finaliza con el III acto, en el que sumido en la desesperación, Solor recurre al opio y se transporta al misterioso y mágico mundo de lo sobrenatural, en el cual se une a la etérea Nikiya creando uno de los más famosos actos de lirismo onírico en la historia de danza clásica, «El reino de las sombras».

Nureyev lo revisó y reordenó según las modificaciones personales que había incluido originalmente para la puesta en escena de «El reino de las sombras» en 1963, la que fuera su primera gran producción para el Covent Garden de Londres. Apreciamos en ella la volátil variación con el largo velo blanco de Nikiya, quien realiza junto a Solor los mismos pasos; una variación solista para Solor según la original de Tchaboukiani, antes que la del pas de deux, y también, en comparación con otras versiones las modificaciones de las variaciones de las sombras. Todos estos cambios vislumbran el espíritu artístico o la esencia omnipresente de la extraordinaria obra de Nureyev.

Con la supresión del IV acto, el ballet concluye con la ascensión de las almas de los enamorados, Nikiya y Solor, a la morada eterna de los bienaventurados junto a las treinta y dos fascinantes sombras (las bayaderas del templo transformadas en espíritus).

Sabía Kurgapkina que el IV y último acto, «La destrucción del templo», había sido eliminado por el Mariinksy poco antes de la Revolución Rusa de 1917, y se suprimió definitivamente cuando el ballet se realizó nuevamente en 1919. El Kirov realizó una versión en tres actos que terminó con la escena de las sombras, de inimaginable belleza. La destrucción del templo nunca más fue vista en el Teatro Kirov/Mariinksy hasta una producción de 2002, cuando Sergei Vikharev, bailarín y coreógrafo formado en el Mariinksy junto a Pavel Guerchenzon, logró revivir el famoso IV cuadro perdido en el tiempo.

Para este monumental trabajo Vikharev se trasladó a la Universidad de Harvard, en EEUU, donde se mantenía la exclusiva Colección Sergeyev*, adquirida en 1969, registro que atesora los documentos originales de la notación coreográfica hechas por el régisseur del Mariinsky, Nikolai Sergeyev, (incluyen fotos, diseños de vestuario y puntuación musical para piano y violín) después de la reactivación del ballet en 1919, lo que sería la versión final supervisada por el propio Petipa.

El 8 de octubre de 1992, en el Palais Garnier, la «reconstrucción» de Nureyev se consolidaba en un ballet en tres actos creado con la reposición coreográfica de Ninel Kurgapkina, el maître de Ballet Patrice Bart (1945), Patricia Ruanne (1945) y Aleth Francillon, con la escenografía y el vestuario producido por el matrimonio Ezio Frigerio y Franca Squarciapino, e inspirado en la decoración original usada en 1877 según Petipa y, supervisado por el propio Nureyev.

La dirección de la Ópera Garnier había ofrecido para esta producción lo que parecía ser un presupuesto aparentemente ilimitado, sostenido en gran medida con aportaciones privadas, ya que sabían, lamentablemente, que sería su último gran trabajo.

La Bayadère de Nureyev es una obra de gran valor histórico y estético. Ambientada en la India imperial del siglo XIX, artísticamente posee destellos de la grandeza del poder imperial otomano. La escenografía y el vestuario fueron creaciones colosales y de una rica producción. Con saris importados directamente de la India, ricas telas bordadas en oro y docenas de metros de tul de exquisitos proveedores de las mejores casas de Francia, Alemania e Inglaterra, la producción de Nureyev para la Ópera de París supera todo alarde de opulencia y lujo.

El glamour, como parte de su personalidad, está presente en cada momento.

El resultado final, sin duda, es una embriagadora mezcla de exceso de opulencia y buen gusto; de lujo y elegancia.

En París, Nureyev realiza su apoteosis final durante su mandato como director artístico del Ballet de la Ópera, desde 1983 hasta 1989, llevando a escena lo que fue, según el periódico Le Figaro, el suceso de la temporada; la historia del escritor y dramaturgo Sergei Kuschelok y el coreógrafo Marius Petipa; la vida de Nikiya y Solor se personificaba en el escenario de la Ópera Garnier, con Isabelle Guérin (1961) como Nikiya, Laurent Hilaire (1962) en el papel de Solor y Élisabeth Platel (1959) como Gamzatti, con una merecida aceptación por parte de la critica especializada y el público.

A pesar de que deseaba comenzar a trabajar con otro título, El príncipe de las pagodas, de Benjamin Britten (1913 -1976), La Bayadère es su última puesta en escena y su último trabajo coreográfico; la conclusión correspondiente a un legado extraordinario e indiscutible de la historia del ballet.

Al finalizar el espectáculo, Rudolf Nureyev recibió una emotiva y larga ovación. Fue altamente distinguido por el Ministro de Cultura de Francia, Jack Lang (1939), como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras.

Moría tres meses después.

Por Carolina de Pedro Pascual © 2005 - 2010 Danza Ballet

*La Colección Sergeyev también incluye anotaciones sobre las creaciones del Maître de ballet Lev Ivanov; La flauta mágica, 1893 y El Bosque Encantado, 1887, y El Hada de las Muñecas de los hermanos Nicolai y Sergei Legat, 1903.

Bibliografía:
Rudolf Nureyev, Bayadère - Opera National de Paris. NVC ARTS.
Rudolf Nureyev - Peter Watson.
Colección Sergeyev: Encyclopædia Britannica.
The Sergeyev Collection: Encyclopedia Harvard University.

Bayadere -Stepanov Choreographic Notation - circa 1900 - Colección Sergeyev
The Sergeyev Collection: Encyclopedia Harvard University.

7.5.10

Picasso, siempre Picasso ....


Fotografía cedida el martes 4 de mayo, en la que se observa el óleo “Nude, Green Leaves and Bust”, del artista español Pablo Picasso (1881-1973), que fue adjudicado por 95 millones de dólares durante una venta de arte impresionista y moderno en la Cas

Una obra del malagueño, fue vendida por 82 millones de euros, y ha marcado un nuevo récord en el mundo del arte.

El precio pagado por Desnudo, hojas verdes y busto, pintado por el malagueño en 1932, se vendió por 106,5 millones de dólares (82,5 millones de euros) a un comprador cuyo nombre no se ha hecho público.

La obra de Picasso no se había expuesto en público en medio siglo y era la primera vez en ese tiempo que se ponía al alcance de los coleccionistas, por lo que los amantes del arte demostraron que no temen gastar dinero cuando la ocasión lo merece. El cuadro de Picasso, es un retrato de una de las amantes del pintor español, Marie Therese Walter, mide 162 centímetros de ancho por 130 de alto y muestra a la mujer reclinada con una imagen del propio pintor al fondo, que la observa.

La relación de Picasso con la joven Marie Therese comenzó en París a finales de los años veinte, cuando ella era una adolescente, y él, un hombre de mediana edad, casado. Se convirtieron en amantes, pero Picasso mantuvo oculta la relación, que continuó hasta finales de los años treinta y en la que Marie-Therese fue amante y musa del artista. Coincidió con una de las épocas más productivas de la vida del pintor.

Según confirmó la casa que organizaba la subasta, Christie's, antes de su celebración, los tasadores habían calculado que el cuadro alcanzaría entre 70 y 90 millones de dólares. Pero ya desde el comienzo de la subasta, que duró nueve minutos, se vio que había varios compradores muy interesados y que el precio iba a ser muy alto.

La casa de subastas vio que quedó clara la demanda por valores seguros como los clásicos del impresionismo Claude Monet (1840-1926), del que vendió “Effet de Printemps à Giverny” por 15,2 millones de dólares, y también por el propio Picasso, cuya obra “Femme au Grand Chapeau. Buste” alcanzó los 9,3 millones.

También destacó el óleo “Jeanne Hébuterne au Collier”, de Amedeo Modigliani (1884-1920), vendido por 13,8 millones, y una escultura en bronce de Auguste Rodin (1840-1917) titulada “Le Penseur. Taille de la Porte dit ‘Moyen Modèle”, adjudicada por 11,8 millones de dólares. NP

Marie-Thérèse Walter at 19 with her mother’s dog Dolly.

Marie-Therese was both a lover and a model and in 1935, gave birth to Picasso’s first daughter, Maya. Conversely to Olga, she never became Picasso’s wife, despite her deep desire to. In 1977 Marie-Therese hanged herself in later years in the garage of her home (The tragedies of Picasso’s women).

6.5.10

L’OPÉRA NATIONAL DE PARIS


Tous à l’opéra

L’OPÉRA NATIONAL DE PARIS OUVRE GRAND LES PORTES DE SES DEUX THÉÂTRES.

Dans le cadre de la manifestation « Tous à l’opéra » les samedi 8 et dimanche 9 mai 2010, l’Opéra national de Paris ouvre grand les portes de ses deux théâtres.

Ouverture du Palais Garnier
- samedi 8 mai 2010 : les espaces publics seront accessibles gratuitement, de 9h00 à 17h00. La salle de spectacle ne sera visible que jusqu’à 13 heures.
- dimanche 9 mai 2010 : les espaces publics et la salle de spectacle seront accessibles gratuitement, de 9h00 à 17h00.

Les visiteurs bénéficient librement de l’accès de la Bibliothèque-Musée de l’Opéra.

Palais Garnier - Opéra national de Paris

Ouverture de l’Opéra Bastille
- samedi 8 mai 2010 : visites guidées de l’Opéra Bastille à 9h00 (1 groupe de 50 personnes) et à 12h00 et 17h00 (2 groupes de 50 personnes maximum pour chaque horaire). Inscription préalable nécessaire, aux conditions de réservation rappelées ci-dessous.

Projections de films de spectacles de l’Opéra national de Paris à l’Amphithéâtre Bastille, le samedi 8 mai 2010. Inscription préalable nécessaire, aux conditions de réservation rappelées ci-dessous.
- 14h00 : Mireille, de Charles Gounod, dans la mise en scène de Nicolas Joel et sous la direction de Marc Minkowski.

- 17h00 : Les Ballets russes, dans des chorégraphies de Massine, Fokine et Nijinski, sous la direction musicale de Vello Pähn.

Réservations
Réservations au préalable, à partir du 12 avril 2010 :

Pour les visites de l’Opéra Bastille, par téléphone au 01 73 60 23 23, du lundi au vendredi de 9h à 18h et le samedi de 9h à 13h, sauf dimanches et jours fériés ;

Pour les projections des films à l’Amphithéâtre Bastille :
- par téléphone au 01 73 60 23 23, du lundi au vendredi de 9h à 18h et le samedi de 9h à 13h, sauf dimanches et jours fériés,
- par Internet sur operadeparis.fr,
- aux guichets de l’Opéra Bastille, tous les jours de 10h30 à 18h30, sauf dimanches et jours fériés.

Palais Garnier - Opéra national de Paris

5.5.10

El caballero de la rosa - Der Rosenkavalier - Gran Teatre del Liceu


Der Rosenkavalier - Photo Matthias Creutziger

Der Rosenkavalier - Photo Matthias Creutziger

Der Rosenkavalier - Música de Richard Strauss

Estrenada el 26 de enero de 1911 en la Königliches Opernhaus de Dresde. Estrenada en el Gran Teatre del Liceu el 2 de abril de 1921. Se representó por última vez en el Liceu durante la temporada 84-85.

10, 13, 16, 19, 22, 25 y 28 de mayo de 2010 - Gran Teatre del Liceu.

Catalunya Música emitirá en directo la función del día 13 de mayo.

La acción se sitúa en Viena durante los primeros años de reinado de la emperatriz María Teresa.

En un implícito homenaje a Mozart, concretamente al Cherubino de Le nozze di Figaro, el personaje de Octavian, un joven muchacho amante de la Mariscala, es un personaje travestido, interpretado por una mezzosoprano, que forma con las dos sopranos –la Mariscala y Sophie– un refinado trío femenino.

Austria en tres tiempos

En 1955 Austria recupera su plena soberanía como Estado, una vez firmada su renuncia a la anexión con Alemania y, por tanto, a cualquier aspiración a reformular su glorioso pasado imperial. A finales de ese mismo año se reinaugura el edificio de la Staatsoper de Viena. La capital es un gran solar en obras. El milagro económico austriaco se ha puesto en marcha bajo los efectos del Plan Marshall. En esa década de reinvención de la sociedad austriaca – despertando de la compleja relación con su historia– sitúa Uwe Eric Laufenberg el tiempo dramático de Der Rosenkavalier (El caballero de la rosa).

Un nuevo comienzo cobijado por la prosperidad que pretendía borrar de la memoria la connivencia con el horror, y del alma, una melancolía colectiva que lastraban el país desde 1918. El fracaso de esa política de amnesia inducida se hace visible en los tres espacios creados por Christoph Schubiger para cada uno de los actos de la ópera de Richard Strauss. La ruptura con el continuum histórico no es posible, en especial en una obra cuya protagonista es una mujer que se caracteriza por su lucidez.

Cada decorado es una capa de esa sociedad profundamente sacudida por los acontecimientos del siglo XX. El primer acto es el territorio de la nostalgia, el paisaje de la decadencia. El boudoir de la Mariscala muestra tapicerías ajadas, paredes deslucidas. Las ruinas del esplendor de un tiempo más feliz y seguro. Un lugar que sólo mantiene la apariencia en la penumbra. En esas sombras se adentran la Mariscala y su joven amante, ambos jugando a la ambigüedad del smoking, para saciar una noche de deseo. En esa sombra se encierra la Mariscala cuando se queda al final sola. La atmósfera de una sociedad rendida al paso del tiempo evocada por las sagas literarias de Joseph Roth.

El palacio de Faninal es la negación del entorno creado en el primer acto. Lo que estaba en penumbra y mate se convierte en luz y brillo sobre mármoles y cromados. Lo que era una espesa capa de polvo de la memoria se transforma en una limpia superficie que exhibe sin pudor su separación del lastre del pasado. Un palacio para exhibirse, accesible a la curiosidad del público, una escenografía montada para servir de escaparate a la ascensión social. Puertas abiertas a turistas y pararazzi. Aquí bienvenidos. En el último acto, molestos cronistas de un intento de estupro.

Es la mansión –elevada sobre la vieja ciudad imperial– de un potentado firmemente instalado en el presente. Alguien que ha perdido conscientemente la memoria para construirse un futuro sin la rémora de la culpa. Alguien que desde su fulgurante atalaya contempla el movimiento de hierro y cemento que transformará la capital de los Habsburgo en una próspera metrópolis capitalista y republicana, feliz de cambiar la política matrimonial de la casa imperial por la rentable neutralidad de su nueva personalidad europea, con el paréntesis de la anexión hitleriana escondida en el sótano del negacionismo. Un decorado que podría despertar el interés acusador de Thomas Bernhard, obsesionado con denunciar la falsa higienización de la sociedad austriaca a partir de la década de los cincuenta.

Ese sótano se materializa en el tercer acto. La posada imaginada por Hofmannsthal para consumar la seducción de Octavian-Mariandel por parte del barón Ochs aparece como un lugar siniestro, trastero al fondo de una escalera que conduce directamente al submundo, puerta trasera a la cara oculta de una sociedad próspera y ordenada. Un lugar de tránsito de la marginalidad, confinada en los sótanos de los pecados privados. Un refugio del subconsciente, de todo aquello que conviene mantener apartado de miradas escrutadoras. Una dimensión familiar para el protagonista de Traumnovelle (Relato soñado) del freudiano Arthur Schnitzler, o de Reigen (La Ronda) y su vals de bajas pulsiones.

Y en todo momento, en un rincón de palacios y antros, un dorado reloj rococó. Máquina infernal de antigua belleza. SERVICIO DE DRAMATURGIA Y REDACCIÓN TEATRE LICEU.


Richard Strauss - Der Rosenkavalier - Finale, Act II (Wien 1994 Kleiber)

Der Rosenkavalier, Op.59
Act II, "Ohne mich, ohne mich, jeder Tag dir so bang"
Kurt Moll, Anna Gonda,
Orchester der Wiener Staatsoper
Carlos Kleiber - Vienna 1994




Der Rosenkavalier - Richard Strauss - Waltz - Conducts Fritz Reiner



Rosenkavalier Waltzes - R. Strauss - Final Scene

Gwyneth Jones (Feldmarchallin), Brigitte Fassbaender (Octavian), Lucia Popp (Sophie), Benno Kusche (Faninal), Carlos Kleiber (Conductor), Munich Opera (1979). Carlos Kleiber leading the Munich State Opera Orchestra superbly. The production by Otto Schenk is colourful and well directed. A wonderful addition to the DG Catalogue.

3.5.10

European Opera Days, 8-9 May 2010



Each year on the occasion of the European Opera Days, European opera houses open their doors and invite you to discover the art of opera - and what happens 'behind the scenes'.

The fourth edition of the European Opera Days will take place all across Europe on the weekend of 8 and 9 May 2010. This year, activities will focus on the theme “Crossing Bridges”: bridges between theatres and their neighbourhoods, between opera and other creative art forms, between cultures… Bridges showing how opera is inspired and influenced by the world which surrounds us.

The programme of activities organised throughout Europe on this occasion is available in the ‘PROGRAMME’ section above.

Information is updated regularly: come back often on our pages!


On 8 and 9 May 2010, 100 opera houses in 22 countries will celebrate the 4th edition of the European Opera Days with a weekend of festive and free events open to all.

On Saturday 8 and Sunday 9 May, opera houses around Europe will unite to celebrate the art of opera and the talent of those who make it. Throughout the weekend, they will open their doors and invite everyone to discover their treasures through a range of activities and performances: creative workshops, open rehearsals, guided tours of theatres, open-air concerts, public sing-alongs with the chorus, meetings with artists, etc.

This year, opera houses and their audiences are called to ‘Cross Bridges’: bridges between theatres and their neighbourhoods, between opera and other creative art forms, between cultures. Opera is inspired from the wider world and reaches far beyond theatre walls; this year's European Opera Days highlight the paths that lead to opera.

The first European Opera Days were celebrated in 2007, in honour of the 400th anniversary of the first masterpiece of opera, Monteverdi's Orfeo. Since then, it has become a regular rendez-vous for opera lovers and newcomers of all ages. For four years now, hundreds of thousands of people each year have seized the opportunity to explore the opera world from backstage, in front of the stage or even on stage!

On 8 and 9 May, from France to Russia and from Norway to Spain, let Europe resonate to the sound of opera!

For more information on the European Opera Days 2010, visit www.operadays.eu

The European Opera Days are a joint initiative of Opera Europa, the European organisation for professional opera companies and festivals, and RESEO, the European Network for Opera and Dance Education, in partnership with la Réunion des Opéras de France, Ópera XXI and the UK's National Opera Coordinating Committee.

Gran Teatre del Liceu - Barcelona

Opera Garnier - Paris

Komische Oper - Berlin

Théâtre royal de la Monnaie/Koninklijke Muntschouwburg, 2006.
Patrick De Brock Gallery - Candida Hofer.

Teatro Bolshoi - Moscú


and …more .....