18.10.10

Las editoras de Vogue

Las editoras de Vogue ahora son verdaderas celebridades.

Estas tres mujeres representan a la realeza del mundo de la moda; su apoyo puede llevar a un diseñador a la gloria.

Ser directora editorial de Vogue representa el sueño profesional de una gran cantidad de amantes de la moda por su prestigio y relevancia. Gracias al fenómeno de los blogs de moda y del streetstyle, hoy, ser una editora de Vogue es sinónimo de celebridad.

Tal vez la precursora de esta tendencia sea Anna Wintour, encargada de la edición estadounidense, pero a ella se le han unido Carine Roitfeld (París) y Anna Dello Russo (Japón). Cada una, a su manera, se ha ganado el respeto de la industria y la adoración de las masas fashion.

Durante mucho tiempo, éste se mantuvo como un puesto de bajo perfil, alejado de los reflectores. Nombres de la talla de Diana Vreeland o Grace Mirabella sólo eran conocidos por los verdaderos fashionistas y su visión quedaba reflejada en las páginas de la revista y no en sus atuendos. Además, estas legendarias mujeres muchas veces pasaban desapercibidas para los paparazzi y su estilo personal, aunque siempre elegante y de buen gusto, no marcaba tendencia.

Las cosas han cambiado desde entonces, y el trío Wintour-Roitfeld-Dello Russo hoy define lo que está in y lo que está out, ya sea por medio de las páginas de sus respectivas publicaciones o, simplemente, por sus apariciones públicas, claro, en los mejores eventos. Son amadas u odiadas, pero no pasan inadvertidas.

Anna Wintour

Desde 1988, esta británica está a cargo de Vogue EU, la edición más importante de la legendaria publicación. Su nombre es tan respetado como temido y su look -melena bob y enormes lentes de sol, que se asegura son para disimular su problema de vista cansada- son ya un símbolo en la historia de la moda.

Wintour ha descubierto el talento de diseñadores como John Galliano, Marc Jacobs y Proenza Schouler, y ha sido la responsable de darle el merecido crédito al trabajo de las modelos, fotógrafos, estilistas y maquillistas en las editoriales.

Recientemente, fue incluida por la revista Forbes como una de las 100 mujeres más influyentes del mundo, a la par de Michelle Obama, Lady Gaga y la reina Isabel II. La publicación asegura que la imagen pública de la editora va más allá del título que representa.

El poder de Anna ha inspirado historias como El Diablo Viste a la Moda y su propio documental llamado The September Issue, el cual refleja la capacidad que tiene Wintour para marcar el rumbo de la moda a través de las decisiones cruciales que toma en la revista.

Asimismo, es la responsable de la tendencia de combinar prendas de diseñador con piezas de bajo costo, la cual está más fuerte que nunca y que Anna impuso desde su primer número al frente de Vogue, cuando mezcló una blusa de Christian Lacroix de 10 mil dólares (más de 100 mil pesos) con unos jeans de 50 dólares (alrededor de 621 pesos).

Uno de sus principales detractores es la organización PETA, a favor de los derechos de los animales y que persigue a Wintour, de 60 años, por sus constantes apariciones luciendo abrigos de piel; pero la directora jamás ha cambiado de parecer en este ni ningún otro aspecto.

Se dice que percibe un salario de dos millones de dólares anuales (casi 25 millones de pesos), así como un bono de 200 mil dólares (más de dos millones de pesos) para comprar ropa, que elige de entre marcas como Chanel, Prada, Dior y Oscar de la Renta.

 Anna Wintour - Vogue EU

Carine Roitfeld

Esta francesa es, quizá, la mayor competencia de Anna Wintour y con quien, aseguran las malas lenguas, mantiene una fuerte rivalidad. Carine es la líder de Vogue París, edición que para muchos lectores y miembros de la crítica especializada ha superado a la estadounidense, sobre todo, por su contenido arriesgado y por no dar tanta importancia a las celebridades hollywoodenses, principal motor de las portadas de Wintour.

Roitfeld vio sus inicios en el mundo del modelaje para, posteriormente, formar parte del equipo de trabajo de Elle, donde escribía y coordinaba sesiones de fotos. Después, prestó sus servicios a la propia Anna, en Vogue EU, y terminó por convertirse en la musa de Tom Ford, durante el reinado del modisto en Gucci.

Finalmente, en 2001, fue designada como directora de la edición francesa de la llamada biblia de la moda, donde potenció su estatus de estrella. Carine es uno de los objetivos predilectos de fotógrafos de streetstyle, quienes veneran su estilo sensual y 100% parisino.

Oliver Zahm, editor de la revista Purple, se encuentra preparando la biografía de Roitfeld, de 56 años, y como parte del proyecto, que será lanzado en otoño de 2011, se ha invitado a los cibernautas a enviar sus preguntas, de las que se elegirán las mejores para publicarlas.

Uno de los mayores atractivos de Carine es su look, una mezcla entre audacia y sofisticación. Esta mujer es fanática de marcas como Lanvin, Azzedine Alaia, Givenchy y Balenciaga; además, es la responsable de impulsar la carrera de modelos como Lara Stone.

La semana pasada celebró el 90 aniversario de Vogue París con una fiesta temática, basada en la película de Stanley Kubrick, Ojos Bien Cerrados. Al exclusivo evento, asistió con una creación de Givenchy, colmada de transparencias negras y animal print.

Es honesta y no teme dar su punto de vista como cuando dijo a The New York Times que no le gusta asistir a los desfiles de moda: “¿Para qué tengo que ir? Es una hora y media de camino, otra hora y media de espera, ver la pasarela y otra hora y media de regreso. ¡Todo para terminar viéndolos en Internet!”.

Su sueño es poder abrir un bar de karaoke. ¿Más auténtica? Imposible. Roitfeld no sigue las reglas, las impone y esa filosofía es la que le hace posible sólo necesitar de su blackberry, ya que no le gustan los bolsos, aunque sean de marca.

 Carine Roitfeld - Vogue París

Anna Dello Russo

La italiana debe su fama a los outfits salidos de pasarela que luce en los front rows más codiciados y no a su trabajo como editora y consultora creativa de Vogue Japón. Anna ha sido descrita por el fotógrafo Helmut Newton como “una maniaca de la moda” y su lema es “no quiero ser cool, sino fashion”.

Nació en la región de Bari, al sur de Italia. Tiene dos amores en la vida, la ropa y su perra Cucciolina, con la que vive en Milán. A diferencia de Wintour, Dello Russo mantiene una relación cercana con Roitfeld y, por supuesto, fue una de las invitadas VIP a la celebración de Vogue París, donde vistió un diseño exclusivo de Peter Dundas, director creativo de Emilio Pucci, y un enorme tocado de plumas de Gareth Pugh.

¿Su respuesta a por qué usa las prendas tal cual aparecen en los desfiles? “¿Por qué no? Están hermosamente presentadas”. Es así como la hemos visto ataviada con vestidos de encaje transparente de Dolce&Gabbana, pantalones anchos de Céline y minivestidos de Balmain; Anna representa el epítome del exceso y el glamour de la industria.

Dello Russo es la primer editora de moda en tener su propia fragancia. El perfume se llama Beyond y contiene esencias de vainilla y almendras; el envase tiene la forma de una zapatilla dorada (Anna siente pasión por el calzado, tiene cuatro mil pares) y está decorado con pedrería. Estará a la venta en Navidad, a través del sitio yoox.com.

 Anna Dello Russo - Vogue Italia

Por natalia.gutierrez@eluniversal.com.mx 
Fotos Golda by Carolina © 2005 - 2010 Vintage Barcelona.