6.9.10

Iphigenie auf Tauris, Ópera ballet de Pina Bausch

Tanztheater Wuppertal Pina Bausch - Iphigenie auf Tauris - gentileza Teatre Liceu

Por Carolina de Pedro © 2005 - 2010 Danza Ballet.

Iphigenie auf Tauris es una opera en cuatro actos, con música de Christoph Willibald Gluck (1714-1787) y cuya coreografía fue realizada por Pina Bausch en 1973.

Con libreto de Nicolas-François Guillard (1752-1814), está inspirada en la tragedia de Eurípides y a sido la primera ópera-ballet de la coreógrafa alemana.

Si Gluck es uno de los grandes reformadores de la historia de la ópera, Bausch lo fue de la danza y es seguramente por eso que presenciamos esta obra sintiendo que es maravillosa y sorprendente, y que exalta la presencia viva del imaginario griego y nos conduce a contemplarlo desde un lugar privilegiado, reconociendo en la obra, conflictos y sentimientos de nuestra propia vida.

Como lo ha demostrado dos años después con Orpheus and Eurydice en 1975, el viaje hacia las profundidades del drama y su reflexión sobre el alma humana, la sitúan junto a los grandes, como una inigualable maestra y artista de la danza, y que gracias a su genio, convierte a la coreografía en supremo arte.

Bausch, posee un extraordinario talento para narrar mitos e historias cargados de inmensos y densos conflictos, sin que pierdan la frescura y esencia que los sustentan.

Las fronteras entre la música y la opera son transformadas y sus límites se confunden a través de la danza, una danza vital y expresiva, con una habilidad propia de pocos, creando una Iphigenie auf Tauride donde su potencial se concentra en los elementos dramáticos de la tragedia griega, obteniendo así un mayor potencial narrativo, siempre a través de la danza mas pura.

¿Quién más puede vibrar realmente en sintonía con el dolor más auténtico y profundo, sino una fiel exponente de la danza expresionista alemana?. De esta manera presenciamos una obra con la que se confirma nuevamente que estamos ante una de las mayores poetas de la danza contemporánea.

¿Que es lo que tiene Bausch para ser considerada una gran coreógrafa y hacerse merecedora de semejante título, hoy en día tan vulgarmente desprestigiado por haber sido fácilmente concedido a cualquier bailarín o bailarina por el solo hecho de ponerle pasos a una pieza musical?.

Nuestra respuesta, es que se debe a que fue la poseedora de un genio visto en pocos, de un profundo conocimiento sobre el significado de la simbología universal y arquetípica, y de su conexión entre lo artístico y lo ritual en relación con el ser humano. Todo esto, unido además, a un estilo cultural y artístico profundamente emocional y refinado, que influye directamente en épocas posteriores, y en cada una de sus obras.

Tanztheater Wuppertal Pina Bausch - Iphigenie auf Tauris - Photo Laszlo Szito

Gracias al poder sublime de la música de Gluk, unido a un bello, delicado y femenino vestuario, a una moderna y deslumbrante (por lo sencilla y minimalista) escenografía, ambas creaciónes de la propia Bausch y Jürgen Dreier, se disfruta de una Iphigenie auf Tauris espiritual, sublime, y con escenas de baile de extraordinaria gracia que inundan la sala en un moderno viaje de emociones.

En esta obra, cantantes y bailarines trabajan juntos pero desde lugares diferentes, contribuyendo cada uno con su arte para dar vida a los seres que componen la historia. Son treinta bailarines de la compañía Tanztheater Wuppertal, y nueve cantantes situados a ambos palcos laterales del escenario, con la música a cargo de la Orquesta Sinfónica Julià Carbonell de les Terres de Lleida y el Coro de Cámara del Palau de la Música, ubicado en el foso debajo del proscenio.

Todos estos artístas, bajo la dirección musical de Jan Michael Horstmann en producción con la Tanztheater Wuppertal, han conseguido una lograda labor, de la que el público del Liceu de Barcelona fue testigo y por eso respondió de manera apropiada con una merecida ovación.

Los protagonistas principales son Ruth Amarante como Ifigenia, Pablo Aran Gimeno como Orestes y en el papel de Pílades, Fernando Suels Mendoza.

La expresividad de los intérpretes sigue con fuerza y firmeza, la senda imperecedera creada por Pina Bausch, así como su estilo característico: port de bras amplios y circulares acompañados de importantes y visibles movimientos del torso que se mueve sutilmente en relación con el fraseo de la respiración, surgiendo así movimientos al ritmo de la música. Cabeza con cabello suelto que acompaña cada uno de los desplazamientos o gestos (pequeños, en lo que la coreógrafa es bastante grande), pero sobre todo, un cuerpo de baile absolutamente homogéneo y humano en el que no hay primeras figuras, ya que realmente estamos ante una Compañía con mayúscula.

Un espectáculo lírico deslumbrante donde sentimos la mano de Bausch en su forma más armónica, y con una extraordinaria magnificencia.

Tanztheater Wuppertal Pina Bausch - Iphigenie auf Tauris - Photo Laszlo Szito