18.6.10

Viva la Francia libre en el honor y la independencia!, Charles De Gaulle.


Charles de Gaulle free France - The National Art Library. London.
M. Degueldre - France - 1943-1944 - Colour lithograph - Museum no. E1980-2004


«¿Cuánto tiempo durará su estancia?», a lo que De Gaulle responde: «Señora, no he venido a cumplir un encargo, sino a salvar el honor de Francia».


Militar y político francés, líder de la «Francia libre» durante la Segunda Guerra Mundial y creador de la Quinta República (Lille, 1890 - Colombey-les-Deux-Églises, 1970). Nacido en una familia católica de clase media, siguió la carrera militar en 1909-12. Combatió en la Primera Guerra Mundial (1914-18) y luego fue destinado a auxiliar al ejército polaco en su guerra contra la Rusia soviética (1920). Hizo su carrera bajo la protección del general Pétain, que le promovió a cargos de responsabilidad antes de romper relaciones en 1938 por un asunto de plagio; pero De Gaulle ascendía con lentitud por hacerse notar como un joven ambicioso e indisciplinado, que criticaba las directrices de la defensa nacional y publicaba pretenciosos tratados de estrategia y filosofía militar.

Cuando se produjo la invasión alemana de Francia en 1940, De Gaulle demostró cierta brillantez estratégica al mando de una unidad acorazada, pero no pudo evitar ser derrotado ante el avance arrollador de la «guerra relámpago» alemana. En aquel momento de derrota, sin embargo, obtuvo la doble victoria personal de ascender a general y acceder a un primer cargo en el gobierno (subsecretario de la Guerra) por su amistad con el nuevo primer ministro, Reynaud. Nada pudo hacer en aquel puesto, pues la derrota arrastró la caída del gobierno Reynaud y su sucesor, Pétain, se apresuró a firmar la paz con Hitler y aceptar la ocupación alemana de la mayor parte de Francia, estableciendo sobre el resto el régimen colaboracionista de Vichy.

De Gaulle se refugió en Londres, lanzando a través de la radio un llamamiento a los franceses para continuar la resistencia contra Alemania. Aunque carecía de apoyos, fue reconocido por Churchill como representante legítimo de la «Francia libre» ante los aliados. Hizo valer su liderazgo sobre los movimientos de resistencia del interior, al tiempo que lograba el control de algunas colonias francesas, donde contar con territorios y ejércitos propios que justificaran su papel en la guerra. Adoptó una postura intransigente en defensa de la dignidad e independencia de Francia, reclamando ser tratado en pie de igualdad por Gran Bretaña y Estados Unidos; ello dificultó las relaciones con los aliados, sobre todo con Roosevelt, que desconfiaba del ambicioso general y de sus tentaciones autoritarias.

Fueron los americanos los que dejaron a De Gaulle al margen del desembarco aliado en el norte de África, sustituyéndole por Giraud. Pero De Gaulle se impuso a Giraud como jefe del gobierno francés en el exilio, al reunir a su alrededor a representantes de los antiguos partidos (incluidos los comunistas) con sus promesas de restablecer la democracia e introducir mejoras sociales (1943).

Tras el desembarco de Normandía, De Gaulle se instaló en Francia al frente de un gobierno provisional de concentración (1944) y procedió rápidamente a afirmar el poder central y depurar a los colaboracionistas. Recogió los frutos de la victoria aliada, consiguiendo para Francia el tratamiento de gran potencia que pretendía, al obtener una zona de ocupación en Alemania, así como un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Pero dimitió en 1946, en desacuerdo con la Constitución de la Cuarta República, en la que habría querido introducir un poder ejecutivo más fuerte frente a la insistencia de los demás partidos en la preponderancia democrática del Parlamento. Desde entonces encabezó un movimiento de oposición que contribuyó a acentuar la inestabilidad política de la que acusaba a la Cuarta República. Al no obtener el triunfo electoral que esperaba, se retiró de la política en 1953, dejando sin embargo que sus partidarios mantuvieran vivo el movimiento «gaullista».

Fue la guerra de Argelia la que le permitió volver al poder: ante el avance del movimiento independentista, los partidarios de mantener la presencia francesa en Argelia dieron en 1958 un golpe de Estado con participación gaullista. Para evitar el establecimiento de una dictadura militar, los dirigentes de la República aceptaron llamar al gobierno al general De Gaulle, como pedían los sublevados. Con la oposición de la izquierda, obtuvo del Parlamento plenos poderes y el encargo de preparar una revisión constitucional.

La resultante Constitución de 1958 dio lugar a la Quinta República, que perdura en Francia hasta nuestros días; sus instituciones fueron hechas a la medida de De Gaulle y reflejan su pensamiento a medio camino entre la tradición republicana y el autoritarismo bonapartista: todo se centra en la figura del presidente, dotado de amplísimos poderes y elegido para un largo mandato (directamente por el pueblo desde 1962).

El propio De Gaulle ocupó la presidencia desde 1958 hasta 1969; su labor se centró en recuperar el protagonismo internacional que correspondía a la «grandeza» histórica de Francia; la base para conseguirlo fue la estabilidad política creada por la Constitución del 58 y por su propia permanencia en el poder. Una vez liquidado el espinoso problema de Argelia (a la que concedió la independencia en 1962), intentó emancipar a Francia de la tutela norteamericana rompiendo la lógica bipolar de la «guerra fría»: dotó a Francia de armas nucleares, sacó al país de la estructura militar de la OTAN, vetó el ingreso de Gran Bretaña en la Comunidad Económica Europea, estableció relaciones con la China comunista…

Pero su conservadurismo en materia económica y social provocó un estallido de descontento obrero y juvenil en 1968 que amenazó los fundamentos de su régimen; intentó recomponerlo sometiendo a referéndum un proyecto de reforma constitucional, pero al ser derrotado en la consulta dimitió como presidente, dejando el cargo a su fiel colaborador Pompidou. www.biografiasyvidas.com

El general francés Charles de Gaulle y el líder de la resistencia Georges Bidault dialogan antes de marchar por los Campos Elíseos hacia Notre Dame durante las ceremonias que tuvieron lugar para celebrar la liberación de la capital francesa. París, Francia, agosto de 1944. — The Paris Pages, "Paris Libere!" -- www.paris.org -- Norman H. Barth

Discurso del 22 de junio 1940 transmitido por la BBC, 4 días después del llamamiento que convocó a la resistencia:

El gobierno francés, tras haber pedido el armisticio, conoce ahora las condiciones dictadas por el enemigo.

Resulta de estas condiciones que las fuerzas francesas de la tierra, el mar y el aire serían enteramente desmovilizadas, que nuestras armas serían dejadas, que el territorio francés sería ocupado y que el gobierno francés caería en la dependencia de Alemania e Italia.

Se puede decir entonces que esta armisticia sería, no solamente una capitulación, sino aún una (asservissement).

Sin embargo, muchos de los franceses no aceptan la capitulación ni la servidumbre, por unas razones que se llaman el honor, el buen sentido, el interés superior de la patria.

Yo digo el honor! Porque es absurdo considerar la lucha como perdida. Sí, hemos sufrido una gran derrota. Un mal sistema militar, las faltas cometidas en la gestión de operaciones, el espíritu de abandono del gobierno durante estos últimos combates, nos han hecho perder la batalla de Francia. Mas nos queda un vasto imperio, una flota intacta, mucha plata. Nos quedan aliados, cuyos recursos son inmensos y quienes dominan los mares. Nos quedan las posibilidades gigantescas de la industria americana. Las mismas condiciones de la guerra que nos han hecho pelear con 5.000 aviones y 6.000 tanques nos darán, mañana, la victoria por 20.000 tanques y 20.000 aviones.

Yo digo el interés superior de la patria! Ya que esta guerra no es una guerra franco-alemán que una batalla pueda decidir. Esta guerra es una guerra mundial. Nadie puede prever si los pueblos que son néutros hoy lo permanecerán mañana, ni si los alidaos de Alemania seguirán aliados todavía. Si las fuerzas de la libertad triunfaran finalmente sobre las de la servidumbre, ¿cuál sería el destino de una Francia que se habría sometido al enemigo?

El honor, el buen sentido, el interés de la patria, mandan a todos los franceses libres de continuar el combate, donde sean y como puedan.

Es, por lo tanto, necesario agrupar por todas partes donde pueda una fuerza francesa lo más grande posible. Todo lo que que puede reunirse, incluso elementos militares franceses y capacidades franceses de producción de armamentos, debe ser organizado por todas partes donde haya.

Yo, el general de Gaulle, emprendo aquí, en Inglaterra, esta tarea nacional.

Invito a todos los militares franceses de las fuerzas de tierra, de mar y de aire, invito a los ingenieros y los obreros franceses especialistas en los armamentos que se encuentran en territorio británico o que podrán llegar, de reunirse conmigo.

Invito a los jefes y los soldados, los marineros, los aviadores, donde sea que se encuentren actualmente, a ponerse en contacto conmigo.

Invito a todos los franceses que quieren permanecer libres a escucharme y seguirme.

Viva la Francia libre en el honor y la independencia!

Obras de Charles de Gaulle:

Une mauvaise rencontre Imprenta de Montligeon, 1906 (escrito con 15 años)
La Congrégation, Hors de France Revista del collège de Antoing (n° 6) 1908
Carnet de campagne d'un officier français Revue de Paris (n° 6) 1920
La Discorde chez l'ennemi Berger-Levrault 1924
Le Flambeau (1ª et 2ª parte) Revue militaire (n° 69 y 70) 1927
La Défaite, question morale 1927-1928
Philosophie du recrutement Revue de l'Infanterie (n° 439) 1929
La Condition des cadres dans l'armée 1930-1931
Histoire des troupes du Levant Imprenta nationale 1931 (en colaboración con el comandante Yvon y el coronel de Mierry)
Le fil de l'épée Berger-Levrault 1932
Combats du Temps de paix Revue de l'Infanterie (n° 476) 1932
Pour une politique de défense nationale Revue Bleue (n° 3) 1933
Le soldat de l'Antiquité Revue de l'Infanterie 1933
Forgeons une armée de métiers Revue des Vivants 1934
Vers l'armée de métier Berger-Levrault 1934
Le problème belge Revue Défense Nationale 1936
La France et son Armée Plon 1938
Trois études Berger-Levrault 1945 (Papel histórico de las fortalezas; Movilización económica en el extranjero ; Cómo construir un ejercito profesional) seguido de Mémorandum du 26 janvier 1940.

Mémoires de guerre
o Volume I - L'Appel, 1940-1942 Plon 1954
o Volume II - L'Unité, 1942-1944 Plon 1956
o Volume III - Le Salut, 1944-1946 Plon 1959
Mémoires d'espoir
o Volume I - Le Renouveau, 1958-1962 Plon 1970
o Volume II - L'effort, 1962... Plon 1971
Discours et Messages
o Volume I - Pendant la Guerre, 1940-1946 Plon 1970
o Volume II - Dans l'attente, 1946-1958 Plon 1970
o Volume III - Avec le Renouveau, 1958-1962 Plon 1970
o Volume IV - Pour l'Effort, 1962-1965 Plon 1970
o Volume V - Vers le Terme, 1966-1969 Plon 1970
Lettres, Notes et Carnets
o Tome 1 - 1905-1918 Plon 1980
o Tome 2 - 1919-Junio 1940 Plon 1980
o Tome 3 - Junio 1940-Julio 1941 Plon 1981
o Tome 4 - Julio 1941-Mayo 1943 Plon 1982
o Tome 5 - Junio 1943-Mayo 1945 Plon 1983
o Tome 6 - Mayo 1945-Junio 1951 Plon 1984
o Tome 7 - Junio 1951-Mayo 1958 Plon 1985
o Tome 8 - Junio 1958-Diciembre 1960 Plon 1985
o Tome 9 - Enero 1961-Diciembre 1963 Plon 1986
o Tome 10 - Enero 1964-Junio 1966 Plon 1986
o Tome 11 - Julio 1966-Abril 1969 Plon 1987
o Tome 12 - Mayo 1969-Noviembre 1970 Plon 1988
o Tome 13 - Complementos de 1924 a 1970 Plon 1997
Textos, discursos, declaraciones y notas. La Documentation française n° 216 (25 septiembre 1967).

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Charles De Gaulle (Lille, 1890 - Colombey-les-Deux-Églises, 1970)

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