25.1.10

Tristan und Isolde de Richard Wagner


Tristan und Isolde de Richard Wagner - Foto: Bofill - Teatre Liceu

Se representa en el Liceu desde el 23 de enero hasta el 20 de febrero.

La producción proviene de Los Ángeles Ópera y cuenta con escenografía y vestuario del reconocido pintor David Hockney (1937). La dirección musical será de quien fue director musical del Liceu, Sebastian Weigle, con un doble reparto de cantantes excelentes .

Duración: 5 horas.

Sebastian Weigle (Dirección musical)
Nacido en Berlín, se formó en su ciudad. Fue primer Staatskapellmeister de la Staatsoper de Berlín entre 1997 y 2002, donde ha vuelto regularmente. En Frankfurt, donde es director musical desde 2008-09, ha dirigido Salome, Pikovaya Dama, Die Frau ohne Schatten, Lear, Fidelio, Arabella y Die tote Stadt. Ha dirigido en la Deutsche Oper de Berlín, Metropolitan de Nueva York, Sydney Opera, Staatsoper de Dresde, Volksoper y Staatsoper de Viena y Japón. En 2007 debutó en Bayreuth con Die Meistersinger von Nürnberg. Ha dirigido, entre otras orquestas, la Staatskapelle de Berlín, Sinfónica y Filarmónica de Hamburgo, Rundfunkorchester deMúnich, Grand Park Festival de Chicago, Opéra de Lyon, Filarmónica de Tokio y RSO de Viena. Debutó en el Liceu con Die Zauberflöte y Rienzi (2000-01). Volvió con Die Meistersinger von Nürnberg y Fidelio (2008-09). Ha sido director musical del Liceu de 2004 a 2008.

Thor Steingraber (Dirección de escena)
Nacido en Estados Unidos, trabajó durante diez años como director asociado en la Lyric Opera de Chicago y durante catorce años en la Ópera de Los Angeles, donde dirigió, entre otras, I Capuletti e i Montecchi, Nabucco, Le nozze di Figaro y La Cenerentola. Su relación con Wagner empezó en 2005, cuando fue director asociado en una nueva producción del Ring en Chicago, donde además trabajó en los proyectos infantiles Noye’s Fludde y Brundibar, concebida por Maurice Sendak. También ha trabajado en las óperas de Santa Fe, New York City Opera, Houston Grand Opera, San Francisco, Pittsburg, Minnesota, Utah y Opera Pacific. Puso en escena el Tristan und Isolde de David Hockney en las óperas de San Francisco y Los Angeles. Como docente ha formado parte de los conservatorios de la Yale School of Music, Curtis Institute e Indiana University, además de haber sido el primer Arts and Culture Fellow en la Kennedy School de la Universidad de Harvard. Debuta en el Gran Teatre del Liceu.

David Hockney (Escenografía y vestuario)
Nacido en Bradford (Inglaterra), se graduó por la Bradford School of Arts en 1957. Recibió la medalla de oro del Royal College of Art en 1962. Es un artista reconocido en pintura, dibujo, impresión, fotografía y diseño. Ha sido distinguido con la orden Companion of Honor de la reina de Inglaterra además de los títulos honoríficos de las universidades de Oxford, Yale y Cambridge. Su trabajo ha sido visto en galerías ymuseos de todo elmundo, incluyendo las exposiciones «DavidHockney: retrospective» (1970) en la Whitechapel Gallery de Londres, «David Hockney paints the stage» (1983) en elWalker ArtCenter deMinneapolis, «DavidHockney: a retrospective» (1988-89) en el Los Angeles County Museum of Art, «David Hockney retrospektive photoworks» (1997-2001) en el Museo Ludwig de Colonia y «David Hockney portraits» (2005-06) en el Museum of Fine Arts de Boston.
Debuta en el Gran Teatre del Liceu.


Tristan und Isolde de Richard Wagner - Foto: Bofill - Teatre Liceu

La dramaturgia de Thor Steingraber para Tristan und Isolde

La producción de Los Angeles Opera está escénicamente dirigida por Thor Steingraber, un director de escena vinculado a la Universidad de Harvard, autor de una treintena de montajes de ópera –singularmente de Mozart y Wagner– representadas en los principales escenarios de Estados Unidos y que, con este Tristan und Isolde en el Liceu, se presenta ahora en Europa.

Pero es el talento del pintor David Hockney (Bradford, 1937), autor de la escenografía de este Tristan und Isolde, lo que domina, con su enorme personalidad plástica, esta producción. En las producciones contemporáneas de ópera, no es raro encontrar que los mejores artistas de cada época han aportado su arte, como es el caso de Pablo Picasso, Giorgio De Chirico o Miquel Barceló, por poner sólo algunos ejemplos. En el caso de David Hockney, su experiencia en el campo de la ópera es muy extensa y se ha podido ver en los principales teatros de todo el mundo: The Rake´s Progress y La flauta mágica en el Festival de Glyndebourne, óperas de Satie, Poulenc, Ravel y Stravinsky en el Metropolitan Opera House de Nueva York, Die Frau ohne Schatten de Strauss, Turandot de Puccini y Tristan und Isolde de Wagner para San Francisco y Los Ángeles. La escenografía para Tristan und Isolde es fiel al estilo de Hockney: los colores brillantes, a su estética artificiosamente naif de un realismo simplificado próximo al pop art, al sentido escenográfico que es presente también en su pintura, a los espacios abiertos, y a su tendencia a la asepsia emocional no exenta de un cierto sentido del humor. Todo hace pensar que su estilo le aleja de la emocionalidad torturada, intimista, apasionada y recluida de Tristan, y así es. Pero Hockney, de hecho, crea unas viñetas de una enorme fuerza plástica que evocan el carácter de fábula legendaria de la obra. La iluminación (Duane Schuler) tiene un singular protagonismo en este espacio escénico al subrayar –luz y color– cada momento dramático con un perfil propio. La música de Wagner hace el resto y convierte estos espacios en receptores potentes del drama. Así se explica el éxito y el prestigio de esta producción que, afortunadamente, ha programado el Liceu. Artículo elaborado por el Teatre Liceu.

Tristan und Isolde de Richard Wagner - Foto: Bofill - Teatre Liceu


Resumen argumental

Acto I
Un barco lleva a Isolde, princesa de Irlanda, a Cornualles, donde debe contraer matrimonio con el viejo rey Marke. Pero Tristan e Isolde se conocen desde hace tiempo: la princesa había estado prometida con un caballero que fue muerto por Tristan. La misma Isolde curó al herido Tristan sin saber que era el asesino de su prometido y sintió por él una atracción súbita que nunca ha podido olvidar. Indignada por el hecho de que Tristan la conduzca ante el rey Marke, pide a la sirvienta Brangäne el filtro de muerte. Pero la sirvienta cambia el filtro de muerte por el de amor y al encontrarse cara a cara Tristan e Isolde, tensos y violentos, mientras la tripulación saluda el desembarco en Cornualles, beben juntos la copa «de la reconciliación» y, en vez de morir, caen el uno en brazos del otro.

Acto II
Isolde apaga la antorcha que quema en la puerta del palacio de Marke: es la señal convenida para encontrarse con Tristan. Los amantes se abrazan con pasión y cantan a la paz de la noche, símbolo de su amor. Melot, cortesano del rey, irrumpe brutalmente precediendo al rey Marke, que mira con dolor y estupor a la pareja que le ha traicionado. Melot se abalanza sobre Tristan y le hiere.

Acto III
Vencido por la fiebre, Tristan agoniza en el castillo de Kareol, loco de deseo de que llegue el barco de Isolde, que sólo puede recoger el último aliento del amado. Un segundo barco lleva al rey Marke, dispuesto a perdonarlo todo. Es demasiado tarde: Isolde expira sobre el cuerpo de Tristan, muerta de éxtasis, de amor y de fidelidad.

Tristan und Isolde de Richard Wagner - Foto: Bofill - Teatre Liceu


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