13.11.09

The Mariinsky Ballet


"El Marinski es el guardián de la tradición clásica del ballet" Yuri Fateev.

El director de la histórica compañía rusa defiende su estilo puro y rígido legado de viejos a jóvenes porque "en el ballet no hay partitura"

El Ballet Marinski -nombre actual de lo que se llamó antes Ballet Imperial, Soviet Ballet o Kirov- tiene una trayectoria de 270 años. Y el pasado pesa, como deja claro el director de la compañía desde el principio de la conversación. Yuri Fateev (San Petersburgo -entonces Leningrado-, 1964) llegó al Marinski en 1982 y desde hace casi dos años está al frente del ballet.

Es el hombre de confianza de Valery Gergiev -el director artístico del teatro y la orquesta-, con el que ha compartido todos los ensayos previos a las tres funciones que la compañía ha ofrecido en el Palau de les Arts. A su lado, durante las pruebas, tres veteranas profesoras rusas corrigen el más mínimo fallo en la posición de cualquier bailarina. Eso es el Marinski: la esencia de la escuela rusa; pureza, clasicismo radical, disciplina hasta el límite. "Los bailarines se mueven juntos porque respiran juntos", ilustra Fateev a Levante-EMV. En resumen, "el ballet ruso es uno de los más importantes en el mundo y el Marinski especialmente, como guardián de la tradición antigua y clásica". Y él, claro, como director, ejerce de cancerbero mayor.
La clave para conservar la pureza clásica es la escuela en la que la compañía se apoya: "Ningún ballet en el mundo tiene detrás a la Academia Vaganova. Eso da al Marinski su sentido especial".

Eso, y los profesores que pulen cada día a los bailarines, porque "en el ballet no hay partitura" y el conocimiento se traspasa de generación en generación. Los coreógrafos actuales trabajaron con los de la mitad del siglo XX, explica, y éstos, con los inicios de centuria, ilustres como Mikhail Fokin y Marius Petipa. "Escuchar a esta gente nos da el talento. Este es el estilo que mantiene a la compañía en muy buena forma y hace que tenga un sello especial".

No hace falta decir qué representa la disciplina en una escuela como la del Marinski. "Si eliges la vida del ballet has de trabajar todos los días. Si lo dejas un día, no avanzas; si no te preparas en varios días, das pasos atrás, y si no vas en una semana caes muchos escalones y tal vez no vuelvas al lugar inicial", solemniza.

Fateev considera "imposible" descubrir quién va a ser una estrella entre aquellos que empiezan. Porque no bastan condiciones físicas. Es necesario además una buena mente y trabajar duro día a día. Que se den los tres elementos en una misma persona es "algo muy raro", afirma. ¿Qué le dice su experiencia? "Por lo general, los físicamente más adecuados no son después las estrellas, sino los que más se esfuerzan. Tenemos bailarines principales que nadie daba al principio un duro por ellos". Por ALFONS GARCIA VALENCIA - www.levante-emv.com



Maya Plisetskaya in Swan Lake, 1961. Paris Match-Pictorial Parade

"Plisetskaya es la bailarina completa"

Yuri Fateev llegó al Marinski como bailarín el año que uno de los grandes, Mikhail Baryshnikov, huía a Estados Unidos. Pero los tiempos han cambiado y "Rusia ya no es un país cerrado y comunista. la gente elige dónde vivir y trabajar. Las puertas están abiertas". También las de entrada -hay alguna de Austria y de Corea, y están a punto de incorporar a un joven del Royal Ballet de Londres-, pero con condiciones. Nada de fichajes de galácticos, sino que previamente han de pasar por la Academia Vaganova.

¿Los más grandes? Yuri Soloviev, en los años setenta, dice, "era música en el escenario". Baryshnikov "es muy natural, uno de los mejores". "Y adoro a Maya Plisetskaya -añade-, la bailarina completa. Es todo: uno de esos casos únicos en que se une físico, mente y trabajo duro". A Nureyev lo vio al final de su carrera, "pero en los vídeos es emocionante".

De los españoles conoce bien a su "amigo" Ángel Corella, Joaquín de Luz, Tamara Rojo y, entre los "contemporáneos", cita a Nacho Duato. Respalda el proyecto de Corella en Segovia, "porque para construir una compañía de ballet clásico, hay que tener una escuela primero".A. G. VALENCIA.



Mariinsky Theatre

Mariinsky Theatre - The Mariinsky Theatre (Russian: Мариинский театр, Mariinskiy Teatr, also spelled Maryinsky, Mariyinsky) is a historic theatre of opera and ballet in St Petersburg, Russia. Opened in 1860, it became the preeminent music theatre of late 19th century Russia, where many of the stage masterpieces of Tchaikovsky, Mussorgsky, and Rimsky-Korsakov received their premieres. Since Yuri Temirkanov's retirement in 1988, the conductor Valery Gergiev has served as its general director. The Mariinsky Theatre is home to the Mariinsky Ballet, Mariinsky Opera and Mariinsky Orchestra.The theatre is named after Empress Maria Alexandrovna, wife of Tsar Alexander II. The theatre building is commonly called the Mariinsky Theatre. The companies that operate within it have for brand recognition purposes retained the famous Kirov name, acquired during the Soviet era to commemorate the assassinated Leningrad Communist Party leader, Sergey Kirov (1886-1934).

Location: Saint-petersburg
www: Mariinsky Theatre