23.1.09

Thierry Mugler

Thierry Mugler, autumn/winter 1998-99

Thierry Mugler legitima la extravagancia sin convertirla en clásica. El mismo es una estrella. Una provocativa estrella mas del ciberespacio, transformando toda figura femenina que aparece en su galaxia. Una transformación entre la fantasía y la realidad, convirtiéndola en una sola esencia.

Combina estilo con imaginación, y sofisticación con diseños lujuriosos, despertando sentimientos contradictorios y proponiendo una nueva manera de ver creaciones únicas e irrepetibles.

Mugler tiene un mundo propio. Sus provocativos trajes en cuero o vinilo negro forman su identificable estilo fetichista. Peligroso zapatos estilo aguja, con combinaciones de tacos en metal y plástico; sugerentes y exóticos corsets formados con piedras multicolores, plumas y metales; sombreros en donde naces cascadas de cristales y anteojos estilizados, configuran una verdadera reconceptualización de lo que es fashion.

Vivió su infancia entre las torres medievales de las catedrales y estatuas del Museo de arte de Estrasburgo. Las estatuas góticas inspiraron los primeros vestidos drapeados, así como los pectorales y los corpiños de sus formidables Valquirias.

Ellas fueron sus primeras imágenes, sus primeras "musas" para dar paso a las futuras creaciones. Sus curiosidades artísticas lo llevaron a formar parte del cuerpo de ballet de la Opera del Rhin y a estudiar en la Escuela de Arte Decorativo de Estrasburgo, donde comenzó a crear un estilo propio.

A los veinte años buscó su lugar en París como asistente de diseño de la "Gudule Boutique". A los 22, comenzó a trabajar free lance en varias casas de moda en París y Milán y Londres, y ya entonces produjo sus primeras creaciones pret-a -porter. En 1973 diseño su primera colección independiente con la etiqueta "Café de París"; fue el primer gran del estilo super-cool y femenino que se convirtió en su sello. En medio del hippismo prevaleciente, marco un regreso a la coquetería francesa de otras épocas.

A comienzos de 1977 fundo su propia marca e inicio su trayectoria presentando colecciones de vestuario para teatro y shows coreográficos, como los grandes musicales hollywoodenses presentados en estadios deportivos. Chic y pulida, volviendo a los dorados años del cine, produjo una respuesta entusiasta en un sector del avant-gadre sofisticada. Mugler finalmente había encontrado su espacio.

Su ironía esta reflejada en una actitud posmoderna, en la multitud de icono que ha aplicado al cuerpo femenino. Mujeres esbeltas, extravagantes, con estilo y glamour propio, nos muestran cuerpos formados por curvas adheridas a estilizados vestidos glamorosos estilo años cincuenta, con accesorios y terminaciones futuristas.

Su misión es la de esculpir una y otra vez el cuerpo idealizado de la mujer femenina, segura de mi misma, soberbia y dominante.Ya se que se manifieste como barbarellas, ángeles o demonios, vampiresas o gatúbelas del futuro la mujer mugleriana siempre es una diva.

Sus colecciones se representan en extrañezas performance, viviendo y representando cada creación, con un gran despliegue de luces y elaboradas bandas sonoras. La moda por si misma no le era suficiente; necesitaba ser presentada en el contexto mas amplio del mundo que la inspiraba. En 1984 celebro el 10 aniversario de su maison en París poniendo en escena una extravagancia única.

Mugler organizó un fastuoso desfile-show abierto al público, ante una audiencia de aproximadamente 6.000 personas. Todas ellas pagaron su entrada. La intención de esta celebración del exceso era abrir de par en par las puertas del exclusivo mundo de la moda para la mayor cantidad de personas posibles. El evento se repitió con el mismo éxito en Tokio, Los Ángeles, Moscú y Berlin.

Thierry Mugler, autumn/winter 1998-99

De una hora de duración, esta superproducción fue transmitida en vivo y en directo por la TV francesa. Participaron ciento de modelos y tuvo impacto de un concierto de Rock.

Paralelamente a estos shows, se realizaban pequeñas presentaciones privadas en sus salones en París ya que en vez de lanzar una etiqueta o unirse a una empresa existente, Mugler decidió fundar su propia marca. Además de la boutique que lleva su nombre en Place des Victories, que adquirió en 1978, Mugler es propietario de un segundo comercio en la Avenue Montaigne y, desde 1996, de locales en la esquina Rue de Bac y el Boulevard
Saint-Germain donde ofrecen toda la variedad de sus diferentes líneas y accesorios.

El mismo Mugler se hizo cargo de la decoración de estas boutiques, así como también de las vidrieras dentro de las tiendas, imponiendo su impronta futurista y su color predilecto: el azul.

Thierry Mugler,1996–1997

El mismo color que presenta, en un frasco de cristal con una tapa en forma de estrella, su fragancia "Angel", que presenta la exquisita destilación de la imagen del diseñador y en 1997 fue votada como la mas vendida en Francia, solo precedida del eterno "Chanel Nº5".

"El primer perfume del que me acurdo es el del incienso de las iglesias, inmediatamente después vienen los olores de la infancia: el chocolate, la vainilla, el caramelo, y la miel, todos estos ingrediente se encuentran en Angel mezclados en la extraña nota del pachuli. No tengo un olor preferido, sino grandes cantidades de recuerdos de viajes inolvidables", confiesa su creador.

Obsesivo y narcisista, no esta sujeto a las normas ni a los compromisos formales del mundo de la moda. No colecciona objetos de arte, no le interesa el hogar, raramente se vincula con algente de sus ambiente y desprecia las apariciones en revista lujosas y en círculos sofisticados. Mugler es como una de sus creaciones; contradictorio, extremista, distinto yy extravagante. Existe el rumor que cuando Helmunt Nweton estaba haciendo las tomas para sus campañas publicitarias a principio de los 80, Mugler interfería de tal manera que el eminente fotógrafo finalmente cansado de sus interrupciones y sugerencias, le alcanzo la cámara y el dijo que las fotos las tomara el mismo. Y así lo hizo.

Ya sea trabajando con Newton, Pierre et Giles o Dominique Issernmann, Mugler siempre ha considerado el concepto visual decisivo en su trabajo. Al verse el mismo como un fabricante de imágenes, comenzó a desarrollar una carrera profesional como fotógrafo. Por Carolina de Pedro Pascual © 2009 Vintage Barcelona

Thierry Mugler - 1992 Spring line